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Buenos Aires
(Argentina) |
29 de Junio de 2007 |
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La fertilidad femenina va
disminuyendo y la mujer no considera su reloj biológico. |
El desconocimiento es uno de los
principales problemas de fertilidad. Muchas parejas ignoran qué factores
pueden afectar sus posibilidades de engendrar hijos. Uno, quizás el más
importante, es la edad de la mujer. Con el paso de los años, disminuye
la fertilidad. Sólo un conocimiento profundo acerca del ciclo de vida
reproductivo tanto de la mujer como del hombre, permite que las parejas
puedan tomar decisiones responsables acerca de su planificación
familiar.
Durante junio, el Mes Internacional
por el Cuidado de la Fertilidad, la Asociación Concebir, que es el Grupo
de Apoyo de Parejas con Trastornos en la Reproducción, buscó resaltar la
importancia de tomar conciencia de que la cantidad, la calidad y el
potencial reproductivo de los óvulos de la mujer disminuyen con el paso
del tiempo.
“La mujer posterga la maternidad
para cumplir sus logros personales como estudiar o trabajar, sin pensar
en su reloj biológico, por desinterés en tener hijos en ese momento o
por falta de información”, especificó la Sra. Isabel Panetta de
Rolando, fundadora y presidente de Concebir.
De acuerdo con la Dra. Liliana Blanco,
presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR), “a
medida que pasan los años, y más abruptamente desde los 35 ó 37, va
disminuyendo la capacidad de procrear de la mujer por la reducción de su
reserva ovárica (el número de óvulos que conserva en el organismo), pero
a su vez con el tiempo se reducen también la calidad y el potencial
reproductivo de esos ovocitos”.
Con respecto a la búsqueda del
embarazo y la consulta a tiempo, la Sra. de Rolando añadió: “nadie
sabe cuánto tiempo puede tomarle a una pareja concebir, por eso es
importante que no se retrase mucho la búsqueda. Además, en el caso de
que aparezca algún problema, ese camino puede llevar meses o años. Es de
suma importancia la consulta inmediata: si el embarazo no llega en el
curso de un año en mujeres de menos de 35 años, hay que hacer la
consulta, y en mujeres de más de 35 años, si la concepción no se logra
tras seis meses de búsqueda. El diagnóstico rápido y correcto es
fundamental para poder saber contra qué luchar y obtener el tratamiento
adecuado”.
“Las parejas deben acercarse y
consultar con el ginecólogo. Más vale una consulta a tiempo para
asesorarse responsablemente, inclusive para echar por tierra
determinados mitos, dado que hay mucha desinformación acerca de la salud
reproductiva”, explicó la Dra. Liliana Blanco.
La disminución de la reserva
ovárica
A diferencia de los hombres, que
producen espermatozoides constantemente, las mujeres nacen con todos los
ovocitos (óvulos) que van a utilizar durante su vida. Cuando alcanzan su
primera menstruación, tienen cerca de 400 mil óvulos para utilizar
durante toda su vida reproductiva. Cada mes, un número determinado de
folículos comienza a crecer, sólo uno madura lo suficiente como para
ovular y liberar el ovocito y el resto de los folículos se atrofian y se
pierden. Esto quiere decir que el número de folículos y de óvulos va
disminuyendo progresivamente mes a mes, situación que se hace más
evidente a partir de los 35 años.
También se observa que a medida que
disminuye la reserva ovárica, la calidad y el potencial reproductivo de
los óvulos que quedan en el ovario también son menores. Por lo tanto, se
incrementan la incidencia de abortos espontáneos y el riesgo de
alteraciones cromosómicas, con la posibilidad de nacimientos de chicos
con algún trastorno en madres de edad avanzada.
Hay exámenes sencillos que nos pueden
indicar si la fertilidad femenina está decayendo. A través de un
análisis de sangre, se pueden evaluar los niveles de dos hormonas
(folículo estimulante -FSH- y estradiol). De acuerdo con los resultados
de estos “marcadores” de reserva ovárica, es posible intuir qué está
pasando en el ovario. “Con esta simple determinación hormonal, una
puede saber cómo está su reserva ovárica y decidir si puede seguir
postergando un poco su deseo de maternidad o, en caso de que esté
intentando concebir, analizar si es el momento indicado para iniciar
algún tipo de tratamiento o si puede seguir intentándolo por métodos
naturales”, afirmó la Dra. Blanco.
“Habría que contemplar la
posibilidad de incluir este estudio en los exámenes ginecológicos
anuales de rutina, desde determinada edad en la mujer. Esto sería de
gran ayuda para poder diagnosticar cualquier irregularidad a tiempo y
poder aplicar los tratamientos más convenientes”, agregó la
especialista.
La importancia del tratamiento
indicado
“La pérdida de tiempo puede ser un
factor determinante en las dificultades para concebir. Por ello es tan
importante que el ginecólogo realice un diagnóstico precoz y preciso.
Muchas parejas intentan procrear durante años y pierden un tiempo
valioso, dado que se puede caer en el error de aducir causas meramente
emocionales para no embarazar o tener el concepto erróneo que mientras
se menstrúa existe la posibilidad de embarazar. Siempre primero es
importante descartar cualquier factor orgánico que pueda estar
influyendo y concomitantemente pensar en el factor psicológico”,
aseveró la presidente de SAMeR.
“Del total de pacientes que nos
consultan, sólo el 20 por ciento requiere de tratamientos complejos,
mientras que el 80 por ciento soluciona su problema de manera muy
sencilla y no invasiva. Lo importante es realizar un correcto
diagnóstico de cada uno de los diferentes factores que influyen en la
fertilidad y adaptar los tratamientos a los resultados que van
surgiendo. Si lo que está sucediendo es la aparición de algún germen, se
resuelve con un simple tratamiento antibiótico, por ejemplo. Hay
distintos factores que influyen, pero muchos pueden tener una solución
rápida, básica y económica”, agregó la especialista.
Respecto de la concepción, la Dra.
Blanco especificó: “La pareja debe saber que esto es un camino
difícil. La fertilidad en el ser humano es muy ineficiente, aun en
condiciones normales. La tasa de embarazo natural por ciclo es de un
25%. Cuando realizamos los tratamientos, ésta asciende al 30%. Sin
embargo, es de suma importancia preparar al paciente, transmitirle
cuáles son las posibilidades de éxito reales y anticiparle que muchas
veces hay que repetir los tratamientos”.
“La obtención de un embarazo es un
proceso arduo, en el que son fundamentales la contención y el trabajo
interdisciplinario con apoyo psicológico. En realidad, luego de realizar
toda las posibilidades de tratamiento, está demostrado que más del 90
por ciento de las parejas que ingresan a los institutos de fertilidad,
logra su objetivo”, concluyó la Dra. Blanco.
Los 7 Pasos
La iniciativa ACT (Grupo de Trabajo
para la Concepción Asistida), llevada a cabo en Argentina por Concebir,
consiste de una Guía para Pacientes, un Manifiesto de Compromiso para
médicos y un sitio web que contiene todos los materiales para acceso del
público. La Guía consta de 7 pasos que orientan a los pacientes que
necesitan ayuda para lograr un embarazo. Intentarlo; consultar al
médico; estudios y diagnóstico; procedimientos ambulatorios; medicación
oral; tratamiento hormonal y técnicas de reproducción asistida son los 7
escalones de un camino cuya finalidad es lograr el embarazo.
En lo que refiera al manifiesto de compromiso para médicos, los
profesionales y centros médicos dedicados a la fertilidad pueden
adherirse a la propuesta ACT ingresando al sitio web
www.concepcionasistida.com.ar. Allí podrán registrarse y suscribir el
Manifiesto para promover los principios de cuidado del médico hacia el
paciente. De esta forma, las parejas sabrán que cuentan con su
compromiso en esta nueva forma de mantenerlas informadas y de
acompañarlas en su camino hacia la concepción.
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Pasos para lograr el
embarazo
1) Intentarlo
2) Consultar al médico
3) Estudios y diagnóstico
4) Procedimientos ambulatorios
5) Medicación oral
6) Tratamiento hormonal
7) Técnicas de reproducción asistida |
Junio fue el Mes Internacional por el
Cuidado de la Fertilidad
La Campaña por el Mes Internacional por el Cuidado de la Fertilidad fue
llevada adelante en Argentina por la Asociación Concebir. Ésta es una
iniciativa mundial organizada por la American Fertility Association (AFA)
de los EE.UU., con el aporte del International Consumer Support for
Infertility (iCSi), y se realiza también en más de 40 países, incluyendo
a los EE. UU., Suecia, Dinamarca, Canadá, Francia, Corea, Japón, el
Reino Unido, Israel, México, España, Australia, Nueva Zelanda, Alemania,
Italia y Suiza, entre otros, siendo Argentina el único país
latinoamericano representado en esta institución mundial. |