|
Madrid
(España) |
5 de
Octubre de 2007 |
|
El Curso de Medicina
Cardiovascular se centra en los factores de riesgo y en la nueva
guía de hipertensión. |
La hipertensión arterial, La diabetes y la dislipemia,
como factores de riesgo cardiovascular, junto con el análisis de la
nueva Guía Europea de Hipertensión Arterial presentada por el
responsable de su edición, el doctor Giuseppe Mancia, han copado gran
parte del debate entre los 300 médicos que han asistido entre el lunes y
el martes (1 y 2 de octubre) al Curso de Medicina Cardiovascular 2008,
organizado por un Comité de Expertos independiente y Área Científica
Menarini en Madrid. Como ha recordado el doctor Antonio Coca, en nombre
del Comité Científico, este curso pretende facilitar el acceso rápido a
la información relevante en el área cardiovascular para su aplicación
clínica inmediata por parte de especialistas que trabajan en hospitales
comarcales españoles, para los que la discusión interactiva con los
expertos del área es más difícil que para profesionales que trabajan en
hospitales universitarios o en centros de grandes ciudades.
Las enfermedades cardiovasculares son la causa más importante de
morbimortalidad hoy en día y en un futuro se estima que su incidencia
aumentará debido al aumento de edad de la población, la reducción de la
actividad física y el aumento en la ingesta de calorías. “En España,
en los últimos años ha disminuido la mortalidad pero la enfermedad sigue
aumentando”. Así lo ha afirmado uno de los ponentes del curso, el
doctor Pedro Mata, de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.
Desarrollar una estrategia preventiva
El doctor Mata ha enfatizado en su ponencia “Control de colesterol en
paciente con factores de riesgo: objetivos terapéuticos” que es
necesario desarrollar una estrategia preventiva para disminuir las
enfermedades cardiovasculares. Según el doctor Mata, los facultativos
deben tener en cuenta que parte de esta patología desemboca en una
muerte súbita o se desarrolla de forma silente, como es el caso de la
arterosclerosis. En este último caso, ha remarcado la importancia de
tener controlados los niveles de colesterol para disminuir así el
riesgo. Asimismo ha afirmado que “no sólo debe hacerse caso a las
guías porque el peligro, en muchas ocasiones, es mucho más alto que el
que se indica en estos documentos”. Así pues, ha enumerado los
siguientes factores a tener en cuenta por parte de los profesionales:
sujetos con distintos factores de riesgo, con uno de ellos grave, con
una historia familiar de enfermedad cardiovascular prematura, diabetes
tipo 1 ó 2 y enfermedad cardiovascular no conocida. El doctor Mata ha
concluido que “el colesterol LDL deber ser controlado de forma
temprana, entre los 30 y 40 años, para añadir años libres de enfermedad”.
El doctor Alfonso Castro, del Hospital Juan Canalejo de La Coruña, ha
coincido con el doctor Mata en desarrollar una estrategia preventiva
como el reto más destacable para los próximos años. “Trabajar
transversalmente, incidiendo en la formación y el cuidado de los mismos
pacientes, con un papel importante del colectivo de enfermería, son los
ejes básicos de los que hay que ocuparse”. El doctor Castro ha
expuesto algunos estudios que ha llevado a cabo el Juan Canalejo para
responder a la pregunta de si “somos capaces de que el paciente
gestione su propia enfermedad”, entregando información sobre los
factores de riesgo antes del alta. Según el doctor Castro, “los
resultados denotaron una relativa mejoría, lo que enfatiza la
importancia de realizar un enfoque complejo”.
También insisten en la estrategia de la prevención las pautas ESH/ESC de
2007, publicadas en junio. Por ejemplo cuando hace referencia a que los
cambios en la afectación del órgano diana deberían dirigir decisiones
relacionadas tanto con la titulación de medicación como con la necesidad
de iniciar más terapias. Según la nueva edición de la Guía, los umbrales
para el tratamiento no deberían ser tan rígidos en individuos en alto
riesgo en los que mejoraría la prevención de un ataque de apoplejía,
infarto de miocardio o insuficiencia cardíaca congestiva.
Aplicación de la Guía Europea de Hipertensión en AP
El mismo presidente del Comité de Redacción de la Guía Europea de
Hipertensión, Giuseppe Mancia, ha presentado los puntos más importantes
de la nueva edición de la Guía y, posteriormente, el doctor Mariano de
la Figuera, del Centro de Atención Primaria de la Mina de Barcelona ha
expuesto los pros y contras de su aplicación en Atención Primaria, “el
ámbito fundamental en la prevención cardiovascular”. A pesar de ello,
según el doctor de la Figuera, “no se apuesta por la simplificación,
un aspecto que debido a la sobrecarga asistencial de este colectivo
cobra mucha importancia”. Aún así, “el documento completo
-continúa el especialista en AP- es una excelente actualización sobre
aspectos prácticos de la hipertensión arterial ya que incluye, entre
otros, el concepto de tratamiento integral del riesgo vascular, la
consideración del Síndrome Metabólico, la diferenciación clínica del
paciente de alto riesgo y mantiene la individualización del tratamiento”.
Betabloqueantes: fármacos de primera elección
En la mesa redonda “Nuevos conceptos en la utilización de
betabloqueantes”, los moderadores Pedro Conthe, del Hospital Gregorio
Marañón de Madrid, y el doctor Vicente Bartomeu, del Hospital
Universitario Sant Joan de Alicante, se han echo eco de las reticencias
por parte de muchos profesionales médicos a utilizar betabloqueantes.
Precisamente, se ha realizado una encuesta a los alumnos asistentes al
curso sobre el por qué aún no se utilizan suficientemente en la práctica
clínica y la respuesta mayoritaria ha sido que por el temor de efectos
secundarios. Después de esto, los moderadores han informado al auditorio
que hoy en día se consideran fármacos de primera elección y que tanto la
Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) como la Sociedad Española
de Cardiología (SEC) han puesto en marcha dos estudios para evaluar las
causas de la infrautilización de estos fármacos sobre todo en Atención
Primaria. De ambos estudios se conocerán resultados en el 2008. Uno de
ellos es el OBELICA, que pretende fomentar la coordinación entre la
especialidad de Cardiología, Medicina Interna y Atención Primaria para
optimizar el tratamiento con betabloqueantes.
Por otro lado, uno de los ponentes de esta mesa redonda, el doctor José
Luis López Sendón, del Hospital La Paz de Madrid y firmante de las Guías
de Insuficiencia Cardíaca Crónica, ha hablado de la importancia de
iniciar el tratamiento con estos fármacos en el mismo hospital, antes
del alta, y también ha insistido en que actualmente las Guías sólo
recomiendan la administración de 4 betabloqueantes: carvedilol,
bisoprolol, metroprolol y nebivolol.
Un colectivo con necesidad de formación
El objetivo del Curso de Medicina Cardiovascular es aportar información
relevante y contribuir a la formación continuada en el área
cardiovascular de un colectivo de médicos con dificultades para acceder
a la formación, como son los internistas de los hospitales españoles de
segundo nivel. Entre las más de 1.500 actividades que impulsa anualmente
Área Científica Menarini, desde el año 2005 organiza también el Curso de
actualización para el servicio de urgencias de los hospitales
comarcales, dirigido a profesionales con dificultades para acceder a la
formación médica continuada, cumpliendo así el objetivo de llegar a
todos los colectivos con necesidades de formación. |