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Zaragoza (España) |
3 de Julio
de 2008 |
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La
“Declaración de Zaragoza” recomienda beber diez vasos de
líquidos al día. |
El documento se ha
elaborado tras la jornada organizada por la Sociedad Española de
Nutrición Comunitaria (SENC) en Zaragoza bajo el título “Agua
Hidratación Salud”.
• El cuerpo
humano no asume de igual modo el aporte calórico a través de los
líquidos que mediante los sólidos, lo que incrementa el riesgo de
las bebidas edulcoradas, que pueden desajustar el termostato humano.
• El agua es el componente corporal mayoritario en el cuerpo humano.
Un lactante está formado por un 70% de agua, un adulto varón en
torno al 55% y una mujer, en el mismo intervalo de edad, en torno a
un 46%.
• Es conveniente mantener las bebidas a temperatura moderada, pues
si están muy frías o muy calientes se bebe menos.
• Niños y ancianos son colectivos que presentan mayor riesgo de
deshidratación.
• Hay que elegir las bebidas de acuerdo con el nivel de actividad
física, necesidades de salud y estilo de vida.
• Es necesario aumentar la ingesta de líquidos en ambientes
calurosos y antes, durante y después del ejercicio.
La jornada organizada
por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) en Zaragoza
bajo el título “Agua Hidratación Salud” ha desembocado en lo que se ha
dado en llamar la “Declaración de Zaragoza”, un documento de intenciones
elaborado por la propia SENC y el Observatorio de la Nutrición y
Actividad Física.
El especialista recuerda que “el documento es fruto de un intenso
trabajo de ocho meses en el que se ha pretendido fijar unos conceptos
básicos sobre la hidratación, sobre todo en los grupos de riesgo, niños
y ancianos”. La declaración aborda una vertiente cualitativa, “en la que
se hace hincapié en las necesidades de hidratación y los accidentes
derivados de un desajuste en este campo” y otra cuantitativa, que
expresa “la diferencia existente entre hidratarse con agua o con bebidas
edulcoradas. Éstas últimas aportan una ingesta excesiva de más de 200
kilocalorías por cada vaso. Hay que considerar, además, que el cuerpo
humano no asimila de igual modo el aporte calórico mediante líquidos que
mediante sólidos, lo que hace que se desajuste el termostato.”
Una comisión de expertos formada por Carmen Pérez Rodrigo, Secretaria
General de la Academia Europea de Nutrición; Manuel Moya catedrático de
pediatría y presidente SEINAP; María Lourdes de Torres, Secretaria del
Observatorio de la Nutrición y Actividad Física (NyAF); Gregorio Varela,
catedrático de Nutrición y presidente de la Fundación Española de
Nutrición (FEN), Alberto López Rocha, médico hidrólogo y geriatra y
presidente de SEMER; Lluis Serra Majem, catedrático de Medicina
Preventiva y Salud Pública y Presidente de la Fundación Dieta
Mediterránea (FDM) y Javier Aranceta. Presidente de la SENC y
coordinador Observatorio NyAF ha sido la encargada de elaborar la
Declaración de Zaragoza.
Declaración de
Zaragoza.
Hidratación saludable.
Preámbulo.
El agua es un recurso natural indispensable para la vida y esencial en
nuestra alimentación cotidiana.
El reconocimiento de la
importancia de una correcta hidratación se ha incrementado en los
últimos años, y es a partir de este siglo cuando este área de la
nutrición adquiere justificado protagonismo.
No obstante, en la
actualidad la información de que se dispone es insuficiente y a veces
tergiversada; y por ello existe un desconocimiento por parte de la
población acerca de su importancia real.La ingesta inadecuada de
líquidos, a parte de favorecer la deshidratación, puede tener relación
con: la litiasis renal, infecciones del tracto urinario, cáncer
colorrectal, cáncer de vejiga, enfermedad dental, estreñimiento,
alteraciones del metabolismo proteico, lipídico, patología geriátrica y
cognitiva.Además de la cantidad de líquidos necesarios para asegurar un
balance hídrico adecuado en cada situación fisiológica, es importante
tener en cuenta el perfil nutricional de las distintas bebidas y su
obligado equilibrio en el conjunto de la dieta.
El agua no es solamente
un elemento hidratante; tiene también una dimensión terapéutica, lúdica,
estética, cultural y gastronómica. Como consecuencia de todo ello, la
Sociedad Española de Nutrición Comunitaria promueve la Guía para una
Hidratación Saludable de forma similar a como se elaboraron en etapas
precedentes las recomendaciones de alimentación y actividad física.
Decálogo de la
Hidratación Saludable. SENC, 2008.
1. Ingerir líquidos en
cada comida y entre las mismas.
2. Elegir el agua preferentemente al resto de bebidas, y a ser posible
agua con un adecuado contenido en sales minerales.
3. Aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas.
4. No esperar a tener sensación de sed para beber. Disponer de agua u
otro líquido a mano.
5. Mantener las bebidas a temperatura moderada, pues si están muy frías
o muy calientes se suele beber menos.Niños y ancianos son colectivos que
presentan mayor riesgo de deshidratación.
7. Elegir las bebidas de acuerdo con el nivel de actividad física,
necesidades de salud y estilo de vida.
8. Aumentar la ingesta de líquidos en ambientes calurosos y antes,
durante y después del ejercicio.
9. Si está vigilando la ingesta calórica o el peso consuma siempre agua
y bebidas bajas en calorías.
10. Diez raciones de líquidos al día es una buena referencia para una
correcta hidratación.
(1 ración = 200 a 250 ml)
La Pirámide de la
Hidratación Saludable de la SENC
Es imprescindible que el perfil hídrico tenga una estructura compatible
con una dieta saludable.
Se han clasificado los
diferentes tipos de bebidas y se han organizado en diferentes niveles de
la Pirámide, de manera que las bebidas ubicadas en la base serán las de
consumo habitual frecuente y las situadas hacia el vértice de consumo
esporádico u ocasional.
Se ha configurado una pirámide de la hidratación a modo de guía similar
a la planteada para la alimentación saludable y la actividad física. Se
busca un equilibrio entre todas las fuentes de líquidos que
potencialmente pueden formar parte de la alimentación habitual.
Es imprescindible que
este perfil hídrico tenga una estructura compatible con una dieta
saludable. A tal fin se han clasificado los diferentes tipos de bebidas
y se han organizado en los diferentes niveles de la pirámide en orden
inverso a la frecuencia de consumo recomendable, de manera que las
bebidas ubicadas en la base serán las de consumo habitual frecuente y
las situadas hacia el vértice de consumo esporádico.
Para la clasificación
de las bebidas y su posterior escenificación en la Pirámide de
Hidratación saludable de la SENC, hemos tenido en cuenta los criterios
siguientes:
o Cantidad de energía y
de nutrientes aportados por 100 ml
o Contribución a la ingesta total de energía y al peso corporal
o Contribución a la ingesta diaria de nutrientes esenciales
o Evidencia de efectos beneficiosos para la salud
o Evidencia de efectos perjudiciales para la salud
o Capacidad de hidratación y equilibrio hidrosalino
Grupo 1 Aguas minerales, aguas de manantial o de grifo de bajo
contenido salino.
Grupo 2 Aguas minerales o del grifo con mayor contenido salino.
Bebidas refrescantes sin azúcar/acalóricas
Te o café sin azúcar.
Grupo 3 Bebidas con cierto contenido calórico y nutrientes de
interés.
Zumos de frutas naturales
Zumos de verduras (tomate, gazpacho, …) y caldos.
Zumos comerciales a base de fruta (100%)
Leche o productos lácteos bajos en grasa sin azúcar
Leche o productos lácteos con azúcar, y sustitutos de leche
Cerveza sin alcohol
Bebidas para deportistas
Té o café con azúcar.
Grupo 4 Bebidas refrescantes carbonatadas o no, endulzadas con
azúcar o fructosa.
Grupo 5 Bebidas alcohólicas de baja graduación (Bebidas
fermentadas).
No son útiles para la correcta hidratación pero su consumo moderado ha
mostrado beneficiosos en adultos sanos. No se incluyen en la pirámide
pero pueden consumirse con moderación

©
SENC, 2008
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