Madrid (España)

7 de Febrero de 2007

Los jóvenes pierden el miedo al SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual.

Control, marca líder de preservativos en el sector farmacéutico, informa del descenso en el consumo de preservativos por parte de los jóvenes españoles. Si bien la población ha aumentado en 600.000 personas según datos ofrecidos por el INE, el consumo de preservativos en España ha sido 1 millón de unidades menos que el año anterior. Por otro lado, el hecho de que el SIDA haya pasado a ser considerada enfermedad crónica, ha motivado que los jóvenes pierdan el respeto a esta pandemia y utilicen el condón principalmente como método-barrera ante embarazos no deseados y no como método frente al contagio del VIH y otras enfermedades.

A pesar de que España se encuentra entre los países europeos con mayor consumo de preservativos por habitante, según datos ofrecidos por Nielsen se ha producido un descenso de ventas del 0,8% respecto al año anterior, con un total de 128 millones de unidades vendidas (129 millones de uds en 2005). Este mismo hecho se repite en otros países europeos como Italia, donde se ha registrado un descenso del 3,4% respecto a 2005 (101 millones de unidades). Portugal, es otro de los países donde el mercado se encuentra también estancado con sólo 15,6 millones de unidades.

El preservativo ha pasado de ser un método de protección ante contagios o enfermedades de transmisión sexual, a considerarse un método barrera para evitar embarazos, a lo que hay que añadir que la aparición de la píldora del día después, no está favoreciendo su consumo entre los más jóvenes. Otros métodos como la conocida “marcha atrás” o la utilización del preservativo al final de la penetración, son algunos de los hábitos más extendidos entre los jóvenes que no hacen uso del preservativo.


En el caso de España, la venta de preservativos durante los meses de enero febrero y marzo sufre un descenso respecto al resto del año (27 millones de unidades: 9 millones de unidades por mes), sobre todo comparándolo con agosto, que es el mes en el que se produce en el mayor número de ventas (12 millones de unidades). La cuesta de enero que todos los españoles sufrimos con la entrada del nuevo año, no es un mito sino una realidad que está afectando también a las relaciones sexuales.

Control, preocupado por esta imprudencia de los jóvenes de no hacer uso del preservativo en sus relaciones sexuales, se vuelca en el diseño de nuevas gamas para hacer del preservativo un método divertido y atractivo que aporta un valor añadido a la relación: “una nueva experiencia”. Además, la compañía se atreve con “estímulos afrodisíacos” lanzando una nueva gama de preservativos llamada Sex Senses, con sabor, color y olor a chocolate, melocotón y menta.

Más información de Sex Senses: triple estallido de de aromas y sabores afrodisíacos para cada ocasión:

• Chocolate Addiction: dulce placer afrodisíaco con el aroma, sabor y color del chocolate, una gran adicción.
• Intense Fruit: cargado de estímulos afrodisíacos que emanan del aroma y el sabor del melocotón.
• Peppermint Ecstasy: el placentero escalofrío de la menta, una experiencia diferente con el aroma, sabor y color de la menta.
• Fusión: contempla una variedad de estímulos afrodisíacos. Se trata de un combinado de estímulos en un sólo envase, que contiene cuatro unidades de cada uno de los aromas.

La gama de preservativos está disponible en todos los formatos en envases de 12 unidades, cuyo precio orientativo es de 8,50 €.

José Manuel López Vuelta, director de Marketing de Control añade: “en una época en la que ya es una realidad que el consumo de preservativos en Europa está descendiendo considerablemente, lo más importante es incentivar a los jóvenes para que el uso del preservativo sea un juego divertido y una experiencia agradable, más que un impedimento a la hora de tener relaciones


Control fábrica más de 1 millón de preservativos diarios en su fábrica localizada en Madrid, una de las 5 fábricas de preservativos que existen en Europa, desde donde se exportan todas las gamas a otros países.