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Madrid
(España) |
19 de
Noviembre de 2007 |
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Hepatitis víricas,
reproducción en pacientes infectados y la vacuna frente al VIH
centran el programa científico del Día Mundial del SIDA. |
Hepatitis víricas, reproducción en pacientes
infectados y la vacuna frente al VIH son los tres temas seleccionados e
impartidos por grandes expertos en estas áreas, con motivo del acto
científico programado en el Día Mundial del SIDA, que se celebrará a las
18.00 h del 30 de noviembre en el salón de actos de la Casa Encendida de
Madrid, y que inaugurará Juan José Güemes, consejero de Sanidad de la
Comunidad de Madrid.
Tratar las hepatitis víricas en los pacientes seropositivos es una
prioridad, ya que este tipo de pacientes pueden no fallecer de SIDA,
pero sí de las complicaciones de una cirrosis. Asimismo, se sabe que si
el tratamiento frente al VIH es eficaz, es posible el embarazo tanto por
medios artificiales como de forma natural, con muy bajo riesgo de que se
produzca la transmisión del VIH. La prioridad en estos momentos es el
desarrollo de una vacuna, que como se está demostrando confronta
numerosos retos científicos y un esfuerzo intenso de investigación,
debido a la rápida capacidad de mutación del virus.
El acto, moderado por el Dr. Juan González-Lahoz, Jefe del Servicio de
Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III, contará con la
presencia del Dr. Vicente Soriano, que tratará el tema “Hepatitis
víricas en pacientes infectados por VIH”; en segundo lugar el Dr. Pablo
Barreiro expondrá “Cuestiones de reproducción en pacientes infectados
por VIH”, ambos pertenecientes al mismo Servicio del citado Hospital; y
finalmente, el Dr. José Esparza, Director del Programa de SIDA.
Fundación Bill & Melinda Gates (Seattle-EEUU), informará de los últimos
avances “En busca de la vacuna frente al VIH”.
RESUMEN DE LAS PONENCIAS
1.- “Hepatitis víricas en pacientes infectados por VIH”. Dr. Vicente
Soriano.
Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III.
Las hepatitis crónicas B y C son frecuentes en los pacientes infectados
por el VIH, además de una causa común de ingreso hospitalario y la
segunda causa de muerte tras el SIDA en los países occidentales.
Mientras que la hepatitis crónica C afecta a un 75% de los adictos a
drogas intravenosas, la hepatitis crónica B se diagnostica actualmente
en menos del 10% de los varones homosexuales infectados por el VIH. En
buena parte, esta diferencia existe gracias a que hay una vacuna frente
al virus B pero no para prevenir el virus C.
En ausencia de tratamiento antiviral, los pacientes VIH+ con hepatitis
crónicas B y C pueden desarrollar cirrosis y cáncer de hígado. Lo hacen
más rápido que las personas sin el VIH, de modo que tratar las hepatitis
víricas en los coinfectados es ahora una prioridad. De otro modo, los
pacientes VIH+ pueden no fallecer de SIDA pero sí de las complicaciones
de la cirrosis.
En los últimos años se ha revolucionado el arsenal terapéutico tanto
frente a la hepatitis B como C. Ello ha permitido obtener tasas de
respuesta y beneficios hasta hace poco impensables. Las pruebas
virológicas, como la carga viral, los genotipos y las resistencias han
traspasado el campo del VIH y se aplican ahora a los virus de las
hepatitis. Igual ocurre con el principio de la terapia combinada, que
también está transformando la aproximación terapéutica frente a las
hepatitis crónicas B y C. Como ocurre con el VIH, constituye la mejor
forma de potenciar la actividad antiviral y reducir el riesgo de
resistencias.
2.- "Cuestiones de reproducción en pacientes infectados por VIH”. Dr.
Pablo Barreiro. Servicio de Enfermedades Infecciosas, Hospital Carlos
III.
El tratamiento de la infección por VIH no sólo ha mejorado el pronóstico
de la enfermedad, sino que permite a la mayoría de las personas
infectadas volver a tener una vida normal; la posibilidad de tener una
familia no es una excepción. De hecho, en los últimos años se viene
atendiendo a un número creciente de personas infectadas por VIH que
plantean la posibilidad de tener hijos. El Servicio de Enfermedades
Infecciosas del Hospital Carlos III es pionero en ofrecer una consulta
específica de consejo reproductivo a estos pacientes. Con la experiencia
acumulada a lo largo de los años, se sabe que si el tratamiento frente
al VIH es eficaz, es posible el embarazo tanto por medios artificiales
como de forma natural, con muy bajo riesgo de que se produzca la
transmisión del VIH a la persona seronegativa, o al recién nacido en el
caso de madres seropositivas. La consulta de consejo reproductivo ha
atendido en los últimos dos años a cerca de 40 parejas, a las que se les
ha informado de manera sistematizada sobre las diferentes opciones
reproductivas, así como sobre las estrategias para reducir los riesgos
de transmisión. Cuando es necesario, se inicia o modifica el tratamiento
antirretroviral para incrementar su eficacia, se diagnostican y tratan
otras posibles infecciones concomitantes (hepatitis, ITS, etc), y se
descartan problemas graves de fertilidad que pudieran dificultar el
embarazo. En el caso que la pareja haya optado por el embarazo natural,
se les indica la manera de identificar los días de máxima fertilidad,
para así incrementar las posibilidades de embarazo y reducir aún más el
riesgo de transmisión del VIH. La rentabilidad reproductiva de esta
estrategia ha sido muy elevada, como se comentará en mayor detalle en el
curso de la jornada.
3.- “En busca de la vacuna frente al SIDA”. Dr. José Esparza.
Director del Programa de SIDA. Fundación Bill & Melinda Gates (Seattle-EEUU).
Tan pronto como el VIH fue identificado como la causa del SIDA
(1983-1984), se tuvo la esperanza de que una vacuna preventiva fuera
rápidamente desarrollada y utilizada para el control de esa nueva
epidemia. Sin embargo, el desarrollo de esa vacuna ha confrontado
numerosos retos científicos y el desarrollo de la misma requerirá de un
esfuerzo intenso de investigación. Uno de los mayores obstáculos
científicos está relacionado con la rápida capacidad de mutación del
virus, la cual le permite escapar de respuestas inmunes que podrían ser
protectoras. A pesar de esas dificultades, un gran número de vacunas
experimentales han sido diseñadas y evaluadas en pruebas clínicas en
voluntarios humanos. La primera generación de vacunas se basó en el
concepto de que los anticuerpos neutralizantes son suficientes para
conferir protección contra la infección por el VIH. Esa etapa de la
investigación culminó en el 2003 con la prueba de eficacia de la vacuna
de VaxGen, la cual estaba basada en la proteína de la envoltura del
virus (gp120), y que demostró no conferir protección. El desarrollo de
la segunda generación de vacunas se inició a mediado de los años 90,
cuando se comenzó a reconocer la importancia de la inmunidad celular en
el control de la infección por el VIH. Varias vacunas experimentales se
diseñaron para conferir inmunidad celular, incluyendo vectores basados
en Adenovirus 5 (Ad5) de Merck, y los vectores basados en Canaripox de
Sanofi Pasteur. En Septiembre 2007 Merck anunció los resultados de una
prueba en fase IIB de su vacuna, los cuales indicaron que la misma no
fue capaz de prevenir infecciones por el VIH, o de disminuir la carga
viral en personas vacunadas que subsecuentemente se infectaron por el
VIH. Más aún, los resultados de esa prueba clínica señalan que la
frecuencia de infecciones por el VIH fue incrementada entre los
voluntarios que tenían inmunidad preexistente contra el Ad5, un virus
que es causa frecuente de enfermedad respiratoria. Esos resultados son
difíciles de explicar, pero podrían estar relacionados con un fenómeno
de inmuno-activación. Los resultados de la prueba de la vacuna de Sanofi,
que se está llevando a cabo entre 16.000 voluntarios en Tailandia, se
tendrán en el 2009. El camino al éxito en el área de vacunas pasa con
frecuencia por varios fracasos y decepciones. Lo importante es aprender
de ellos y continuar la búsqueda, porque el mundo necesita de una vacuna
para controlar la epidemia del VIH/SIDA, especialmente en los países en
vías de desarrollo.
El acto, organizado por la Fundación Investigación y Educación en SIDA,
cuenta con el apoyo de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de
Madrid, a través del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital
Carlos III, y Caja Madrid Obra Social. |