Barcelona (España)

29 de Mayo de 2007

El tabaquismo pasivo es la tercera causa de mortalidad evitable en los países desarrollados.

El próximo día 31 de mayo es el Día Mundial sin Tabaco. El lema escogido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) para este año 2007 es “Sin Humo dentro” y hace referencia al tabaquismo pasivo. La SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) de acuerdo con este lema y en defensa del los fumadores involuntarios, tal y como comenta el Dr. Riesco, coordinador el Área de Tabaquismo de esta sociedad científica, “se une a esta campaña internacional que pretende sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de reducir la exposición al humo del tabaco en los espacios cerrados, de cumplir la Ley Antitabaco y del incremento de las restricciones hasta lograr ambientes 100% libres de humo”.

El aire contaminado por el humo del tabaco, añade el neumólogo, no sólo ocasiona molestias menores en la persona expuesta sino que además genera enfermedad y muerte. En los países desarrollados el tabaquismo es la tercera causa prevenible de mortalidad, después del tabaquismo activo y del alcoholismo. Este año 2007, por otra parte, SEPAR lo dedica especialmente a la Prevención del Tabaquismo y, bajo el lema Respiracción: Tu Salud está en el Aire, desarrolla distintos proyectos y actividades destinadas a la concienciación social y la investigación sobre las patologías respiratorias que causa esta adicción.

Actualmente, el tabaquismo se considera una enfermedad adictiva crónica capaz de causar la muerte prematura en más de la mitad de aquellos que la padecen. Los datos más recientes del país señalan que cada año el tabaco mata a 56.000 personas. También se identifica al tabaquismo como una de las principales causas de las enfermedades respiratorias en España ya que causa el 87% de los cánceres de pulmón y el 93% de las EPOC. Más del 9% de la población española mayor de 40 años padecen EPOC(según el último estudio IBERPOC)y cada año se producen 18.500 casos nuevos de cáncer de pulmón en España y además, más del 85% de los enfermos con cáncer de pulmón fallecen antes de 5 años tras su diagnóstico.

El tabaquismo pasivo

Se calcula que una persona no fumadora expuesta al humo del tabaco de un fumador inhala un 2% del humo que inhala este último. El tabaquismo pasivo es la exposición involuntaria de los no fumadores al humo del tabaco. El aire contaminado por el humo del tabaco se produce por la mezcla del humo de la corriente secundaria del cigarrillo que se genera en su combustión y de la corriente de humo que produce el fumador cuando exhala el humo de sus pulmones.

Actualmente, está demostrado que el tabaquismo pasivo produce en España alrededor de 1.000 muertes anuales, y se debe mencionar que hay personas que sufren sus consecuencias en sus lugares de trabajo, profesionales de la hostelería, camareros, personal de las discotecas y salas de fiesta, etc. Por este motivo, los neumólogos y los cirujanos torácicos de SEPAR apuestan por una mayor regulación del humo ambiental en las políticas sanitarias a través de la creación de espacios libres de humo.

La detección del tabaquismo pasivo como proceso patológico es muy reciente. En los años 70, un documento científico de la OMS y un informe del Instituto Nacional de la Salud de EEUU hablan por vez primera de los riesgos que corría la salud de las personas no fumadoras al estar sometidas al humo ambiental del tabaco. El humo ambiental está compuesto por una mezcla de un 75% de la corriente secundaria del cigarrillo, que es una combustión incompleta y de un 25% de la corriente de humo que procede de los pulmones del fumador. La concentración de las sustancias tóxicas es superior en la corriente secundaria que en la corriente principal, en este sentido la concentración de la nicotina, del alquitrán y del monóxido de carbono es de 3 a 5 veces más elevada en la corriente secundaria que en la principal. La agencia de protección Medioambiental Estadounidense ha clasificado al humo del tabaco como carcinógeno de la clase A, frente al cual no hay un nivel seguro de exposición. Por otro lado, como dice la OMS, no hay que estar en contra del fumador, sino en contra del humo del tabaco.

Enfermedades en el periodo prenatal

El feto es la primera víctima inocente del humo del tabaco, en el propio vientre materno. Pese a saber que perjudica su embarazo, muchas mujeres continúan fumando en la gestación: la nicotina tiene un gran poder de adicción.

El consumo de tabaco por la mujer embarazada tiene consecuencias en la gestación y en el desarrollo fetal, denominadas síndrome de tabaco fetal. La mayor parte de los componentes del humo del tabaco atraviesan la barrera hematoplacentaria. Las principales consecuencias son: bajo peso al nacimiento, aborto espontáneo, parto prematuro, placenta previa, hemorragia placentaria y rotura precoz de membranas.

Enfermedades en el periodo postnatal.

El humo del tabaco impide el normal desarrollo y función de la vía aérea: se calcula que el 42% de los niños con una enfermedad respiratoria crónica es fumador pasivo.

Hay que mencionar que el tabaquismo pasivo es la principal causa del temido síndrome de la muerte súbita del lactante, que es la causa más frecuente de muerte entre los meses 1 y 12 después del nacimiento. Se cree que las sustancias tóxicas del humo del tabaco actúan sobre el sistema cardiorrespiratorio y sobre los centros del control de la respiración en el recién nacido e impiden que en ellos se genere el impulso respiratorio, lo que trae como consecuencia la muerte del niño por asfixia. Cuando el padre y la madre son fumadores y consumen tabaco delante de su hijo recién nacido, se multiplican por veinte las posibilidades de que el niño muera por esta enfermedad.

Enfermedades en la infancia.

El tabaquismo pasivo en la infancia se ha asociado a un mayor riesgo relativo de sufrir enfermedades agudas respiratorias, laringitis, traqueitis, sinusitis, otitis media, bronquitis y neumonías. Los hijos de madres fumadoras ingresan en el hospital un 28% más por bronquitis y neumonías. El asma en edad infantil, además, aumenta en las últimas décadas en los países industrializados, y aunque se barajan múltiples hipótesis sobre las causas que expliquen esta evolución, se sabe que factores como la exposición al humo del tabaco de los padres y la mayor tasa de tabaquismo en la población femenina son los principales responsables de ese hecho.

Por último hay que mencionar la relación de la exposición al humo del tabaco y el desarrollo de tumores y neoplasias, fundamentalmente de tumores del sistema nervioso central y linfomas.

Enfermedades en la edad adulta

Otra asociación demostrada es la exposición al humo del tabaco en personas no fumadoras y la aparición del cáncer de pulmón. En un estudio reciente, el riesgo de padecer cáncer de pulmón en personas que nunca habían fumado, y que estuvieron expuestas al humo del tabaco de sus cónyuges era un 20% superior a los no fumadores no expuestos.