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Madrid
(España) |
17
de Noviembre de 2006 |
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XI Día Nacional de la Persona Obesa. |
Bajo el lema “La prevención es tarea de tod@s”,
se ha celebrado el XI Día Nacional de la Persona Obesa, una iniciativa
conjunta de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)
y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). En esta
ocasión el acento se pone en la necesidad de aunar esfuerzos para evitar
la aparición de esta epidemia del siglo XXI, que está adquiriendo unos
tintes dramáticos en España.
Los datos son especialmente contundentes. La obesidad supone en España
un 7% del gasto sanitario total, lo que representa 2.500 millones de
euros anuales. Actualmente se estima que cerca de un 16% de la población
adulta española es obesa, una tasa que es superior al 13% en la
población infantil. Además, se ha estimado que la obesidad causa en
España cerca de 30.000 muertes prematuras al año. Ante esta situación,
la prevención pasa por ser la mejor estrategia para abordar eficazmente
el problema.
La celebración del Día Nacional de la Persona Obesa es ya una iniciativa
consolidada y supone, entre otras actividades, la realización de varias
ruedas de prensa simultáneas en algunas de las principales ciudades
españolas. En esta ocasión, se han seleccionado siete sedes: Madrid,
Barcelona, Valencia, Cádiz, A Coruña, Murcia y Zaragoza. “El objetivo
es concienciar a la opinión pública de los problemas asociados con la
obesidad y del riesgo cardiometabólico que ocasiona”, resalta el
presidente de la SEEDO, el Dr. Basilio Moreno. Justificando la elección
del lema de la presente edición, este experto recuerda que “la mejor
forma de luchar contra la obesidad es la prevención”.
Un problema de salud pública
La obesidad constituye actualmente uno de los mayores retos de salud
pública a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud
(OMS), 1.000 millones de adultos presentan exceso de peso, de los cuales
casi 300 millones alcanzan el grado de obesidad.
La trascendencia del problema reside en el hecho de que la obesidad, en
especial si la acumulación de grasa se produce a nivel visceral o
abdominal, se asocia a un aumento del riesgo de padecer una larga lista
de enfermedades, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus
tipo 2, las dislipidemias (alteraciones de los lípidos o grasas de la
sangre), enfermedades cardiovasculares (como el infarto agudo de
miocardio) y algunos tipos de cáncer (como el de colon o mama). De
hecho, son precisamente estas enfermedades crónicas asociadas al exceso
de peso las principales causantes de mortalidad en los países
desarrollados; a nivel mundial, tan sólo las enfermedades
cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad, ocasionando
más de 10 millones de muertes anuales (más de un 20% de todas las
muertes).
“Estas enfermedades crónicas, al igual que la propia obesidad, están
ligadas a los nuevos patrones de estilo de vida occidental,
caracterizados por un aumento relativo de la ingesta calórica frente a
un gasto energético disminuido consecuencia del sedentarismo”,
afirma Carlos Diéguez, presidente de la SEEN. El alarmante aumento de la
obesidad en los últimos decenios, especialmente en niños y jóvenes, está
asociado con un consumo elevado de alimentos energéticamente densos,
ricos en azúcares simples, sal y grasas saturadas (animales y ciertas
grasas vegetales), así como con un progresivo descenso en la actividad
física cotidiana, ligada a ocupaciones laborales sedentarias, a la
difusión generalizada de la tecnología doméstica, a la utilización de
los medios de transporte motorizados y a un aumento de los patrones de
ocio “pasivo”.
Como ejemplo paradigmático de este estilo de vida, los expertos subrayan
el hecho de que en España un niño dedica 2 horas y media diarias a ver
la televisión y media hora más a juegos de ordenador o consola. Junto a
esto, el patrón oro de la alimentación, la denominada “dieta
mediterránea”, basada en el consumo de legumbres, verduras y hortalizas,
fruta fresca, pescado, lácteos y aceite de oliva, se está perdiendo
progresivamente en España.
El resultado es que en España se ha producido un preocupante incremento
de la obesidad. En los últimos años, la prevalencia o proporción de
adultos obesos aumenta a un ritmo de alrededor del 1% anual.
Actualmente, el 18% de las mujeres y el 13% de los hombres son obesos,
cifras que ascienden en la población de más de 65 años al 40% de las
mujeres y al 31% de los hombres. Y lo que resulta más preocupante, en
niños y jóvenes, el 12% de las chicas y el 16% de los chicos son obesos.
Considerando en conjunto la obesidad y el sobrepeso, más de la mitad de
la población española presenta algún grado de exceso de peso.
Por lo tanto, como demanda el Dr. Basilio Moreno, “es urgente
implementar de modo eficiente estrategias de prevención de la obesidad
y, simultáneamente, de las enfermedades que se le asocian”. Y es
que, como añade el Dr. Carlos Diéguez "no existen fórmulas mágicas
para perder peso", y la única forma efectiva pasa por adoptar
hábitos de vida saludables, principalmente una alimentación sana y
equilibrada y práctica de ejercicio físico.
La comunidad autónoma más afectada por el problema de la obesidad es
Canarias, con una gran diferencia respecto de la península, seguida de
Andalucía y Murcia, curiosamente zonas de clima suave y templado que
debieran favorecer las actividades al aire libre. En el lado opuesto, se
encuentran Cataluña, Baleares y Aragón.
Además, se sabe que hay más casos de obesidad/sobrepeso en las ciudades
y menos en las zonas rurales, y es más frecuente en estratos
socieconómicos bajos que en aquellos con mayor nivel de vida. A esto se
le suma el hecho de que los inmigrantes están adoptando unos hábitos de
vida occidentales, siendo enorme el consumo de productos precocinados
entre esta la población.
Medidas preventivas
La OMS puso en marcha hace dos años la “Estrategia Global sobre la
Dieta, la Actividad Física y la Salud”, cuyo objetivo primordial es la
promoción y protección de la salud mediante la provisión de guías y
medios para llevar a cabo acciones continuadas a nivel individual,
comunitario, nacional e internacional que reduzcan las muertes y las
enfermedades ligadas a una alimentación incorrecta y a la inactividad
física.
en España, el 10 de febrero de 2005, la Agencia Española de Seguridad
Alimentaria (AESA), dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo,
presentó la Estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad
Física y prevención de la Obesidad y Sobrepeso), dirigida por los
doctores Basilio Moreno y Aniceto Charro y, como responsables iniciales
del Ministerio de Sanidad y Consumo, por María Neira y Miguel Ángel
Royo, continuando su labor Félix Lobo y Juan Manuel Ballesteros.
La meta fundamental de la estrategia NAOS es promover una alimentación
saludable y fomentar la actividad física para invertir la tendencia
ascendente de la prevalencia de la obesidad y, con ello, reducir
sustancialmente la morbilidad y mortalidad atribuible a las enfermedades
crónicas asociadas. Su planteamiento principal es sensibilizar a la
población sobre el problema que supone la obesidad e implicar a los
distintos sectores sociales en la puesta en marcha de iniciativas desde
los diferentes ámbitos (familiar y comunitario, escolar, empresarial,
sanitario, investigación, etc.) que logren que los ciudadanos, y en
especial los niños y jóvenes, adopten hábitos saludables de vida.
La prevención de la obesidad debe comenzar garantizando una correcta
nutrición de la mujer embarazada, continuar mediante el fomento de la
lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del
bebé, recomendándose su mantenimiento tanto tiempo como sea posible
mientras se introduce progresivamente la alimentación complementaria, y
proseguir garantizando a lo largo de toda la vida la accesibilidad tanto
a una alimentación variada y nutricionalmente equilibrada como a
espacios y medios que permitan el juego infantil y el ejercicio físico.
La educación en nutrición, a nivel académico y mediante campañas
informativas y publicitarias, el fomento de la conciliación de la vida
familiar y laboral, la regulación del etiquetado y la publicidad,
conseguir nuevos diseños (urbanísticos, hogares, centros educativos y
laborales) que proporcionen espacios para el ocio activo, el incremento
de la seguridad ciudadana… son algunas de las vías para lograrlo y que
involucran a múltiples sectores de la sociedad: políticos, empresarios,
hosteleros, educadores, periodistas, publicistas, familia, policía,
arquitectos, ingenieros, profesionales sanitarios….
Realidades
Entre las medidas ya puestas en marcha por la estrategia NAOS, destacan
el desarrollo del “Código de autorregulación de la publicidad de
alimentos y bebidas dirigida a menores” (Código PAOS), el inicio
reciente de programas educativos en los centros escolares, la campaña
“Muévete contra la obesidad infantil” en colaboración con la Asociación
de Clubs de Baloncesto (ACB), la distribución de folletos informativos y
publicaciones gratuitas (La alimentación de tus niños, accesible en http://www.aesa.mesc.es),
campañas publicitarias, y diversas iniciativas para mejorar el
etiquetado y reducir los niveles de grasas, azúcares y sal de los
alimentos. Todo ello sustentado por una amplia red de acuerdos con las
empresas privadas, los municipios, las sociedades científicas y diversas
entidades públicas y privadas.
El pasado 26 de mayo, durante la Asamblea Mundial de la Salud organizada
por la OMS, los representantes de tres países (Brasil, Sudáfrica y
España) presentaron sus respectivas estrategias nacionales en la reunión
técnica organizada con el fin de animar e inspirar los estados miembros
para que lleven a cabo en sus propios países la Estrategia Global sobre
Nutrición, Actividad Física y Salud promovida por la OMS. Previamente,
en marzo, la estrategia NAOS fue presentada también en Bruselas, en el
marco de la Plataforma Europea para la Nutrición, Actividad Física y
Salud.
Indudablemente, como apunta el Dr. Basilio Moreno, “la obesidad es un
reto sanitario mundial que exige el desarrollo de estrategias de
prevención ambiciosas a nivel global y nacional, como la NAOS”. Del
mismo modo, añade el presidente de la SEEDO, “es preciso un esfuerzo
real coordinado por parte de todos los sectores de la sociedad que
posibilite su implementación efectiva y su mejora a lo largo del tiempo”.
Y es que, como quieren subrayar los responsables de la SEEDO y la SEEN
durante este XI Día Nacional de la Persona Obesa, “la prevención de
la obesidad es tarea de todos y su éxito es en beneficio de todos”. |