Madrid (España)

 27 de Marzo de 2006
La telemedicina mejora la calidad de vida del paciente con insuficiencia renal.

El Hospital Severo Ochoa es pionero en la Comunidad de Madrid en la aplicación de esta técnica en la diálisis peritoneal domiciliaria.

El programa de telemedicina en diálisis peritoneal domiciliaria que desarrolla el Servicio de Nefrología del Hospital Severo Ochoa de Leganés, revela tras cuatro años de andadura que esta técnica puede sustituir el 50% de las consultas programadas en hospital para el tratamiento de los pacientes con insuficiencia renal. Su aplicación supone una gran ventaja para los pacientes que no pueden desplazarse por su condición física, ubicación geográfica o por motivos laborales.

La Dra. Gallar, en el Hospital Severo Ochoa de Leganés, pasa consulta a la paciente, en su domicilio.

 La telemedicina permite facilitar el tratamiento domiciliario de los pacientes con insuficiencia renal, mejorando así su calidad de vida y reduce el absentismo laboral de los pacientes o de sus cuidadores. En España, sólo el Hospital Severo Ochoa y el Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín aplican esta técnica en la actualidad. Actualmente, 15 pacientes participan en el programa, que ha atendido ya un total de 25 casos. Más del 90 % de ellos percibe estas “consultas televisivas” como muy favorables y el 94 % del personal sanitario valora de manera óptima esta técnica. Además, el 80% de los pacientes en diálisis peritoneal que utilizan la telemedicina en el Hospital Severo Ochoa están laboralmente activos.

Las principales ventajas de la aplicación de la telemedicina son la mejora la calidad de vida, ya que evita continuos desplazamientos, de la atención prestada al paciente, puesto que se puede aumentar la frecuencia de las revisiones. Además, señala, se reducen las demandas al Servicio de Urgencias y las solicitudes de ingresos hospitalarios, ya que se puede diagnosticar el problema y decidir in situ si es necesario el ingreso.

Por otra parte, se pueden resolver problemas y ofrecer teleformación en la técnica de diálisis en tiempo real, lo que ofrece seguridad al paciente en determinadas situaciones urgentes que se pueden presentar, tales como peritonitis o infección del orificio de salida del catéter, entre otras. Calidad asistencial y control médico La telemedicina es una herramienta de trabajo de muy reciente aplicación en la rutina clínica. Desde el punto de vista sanitario, garantiza una mayor calidad de atención al paciente, sin perder el control médico. A través de la teleconsulta, y con la recepción informática de los datos, el nefrólogo tiene una capacidad diagnóstica similar a la del a consulta presencial, controla el proceso de autonomía del propio paciente y, además, puede introducir on line las modificaciones oportunas en caso de precisar cambios en la prescripción de la diálisis automática. El software de la propia máquina almacena la información clínica, los cambios de prescripción médica y los resultados de la terapia. Un servicio de videoconferencia de estas características permite al nefrólogo realizar un seguimiento programado del paciente en su propio domicilio. A través de la una pantalla de televisión, puede comprobar la medicación que toma, las características del líquido de la diálisis, la existencia de edemas o el estado del orificio de salida del catéter. Además el paciente puede solicitar de forma no concertada una consulta. 

n cuanto a la diálisis domiciliaria, permite una mejor calidad de vida en los pacientes con insuficiencia renal y la peritoneal es la que más se ha desarrollado por su sencillez. Por otra parte, la posibilidad de que ésta se realice durante la noche con ayuda de una máquina ha permitido la incorporación laboral de los pacientes.