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Bilbao (España) |
30 de Mayo
de 2008 |
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La educación
del paciente diabético y del médico que le atiende mejora su
calidad de vida y reduce el coste santiario en un 70 por ciento. |
Presentación de la guía
para el diagnóstico y tratamiento de la DM tipo 2 realizado en el País
Vasco
- El objetivo
de la educación diabetológica es el de lograr un buen control de la
enfermedad, prevenir las complicaciones agudas y disminuir la
incidencia de las crónicas y mejorar la integración social.
- La cronicidad de la enfermedad, la amenaza de complicaciones
específicas, la complejidad de tratamiento y la participación activa
del paciente son cuestiones que requieren de un adiestramiento.
- La diabetes Mellitus Tipo 2 incluye a más del 90 por ciento de los
diabéticos.
- La guía se ha basado en evidencias científicas internacionales por
encima de las experiencias puntuales de cada endocrino.
En 2003 el Ministerio
de Sanidad decidió incentivar la creación de guías de práctica clínica
que homogeneizasen el conocimiento sobre diversas materias de salud
prevalentes. En el caso de la diabetes, un grupo de trabajo del País
Vasco ha sido el encargado de elaborar un documento que sirva como
referencia en una patología de alta penetración en la sociedad.
La diabetes mellitus no sólo consiste en la elevación de glucosa sino
que es un síndrome complejo que debe enfocarse desde un punto de vista
integral debido a las repercusiones agudas y crónicas que frecuentemente
sufren los sujetos que la padecen. Existen numerosas clasificaciones,
siendo la más aceptada la formulada por el Expert Committee on the
Diagnosis and Classification of Diabetes Mellitus emitida en 1997, que
la divide en dos tipos principales sin considerar la edad de inicio:
diabetes mellitus tipo 1 (DM 1) y diabetes mellitus tipo 2 (DM 2); en
este último se incluye a más de 90% de todos los diabéticos.
El 50º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Endocrinología y
Nutrición (SEEN) sirve como escenario para la presentación preliminar de
la guía para el diagnóstico y tratamiento de la DM tipo 2 que se ha
realizado en el País Vasco dentro del acuerdo de elaboración de Guías de
Práctica Clínica de la Agencia de Calidad del Ministerio de Sanidad y
Consumo. En el Consejo Interterritorial se acordó que el País Vasco
elaboraría la Guía de Práctica Clínica sobre DM tipo 2 y tipo 1. La Guía
sobre DM tipo 2 ha finalizado.
Tal y como asegura Alfredo Yoldi, integrante del grupo de trabajado que
ha elaborado este documento, realizado entre médicos de Atención
Primaria, endocrinos y farmacéuticos, “la principal novedad de la guía
con respecto a otras existentes radica en la metodología de la
elaboración. La toma de decisiones que se sugieren en el documento está
sustentada en datos sólidos y contrastados por la evidencia científica,
más allá de la experiencia propia de cada endocrino”.
Entre las principales recomendaciones que recogen las 42 preguntas
contestadas en la guía, Alfredo Yoldi resalta “el refuerzo del
tratamiento preventivo a través de la dieta y el ejercicio físico para
evitar el sobrepeso, una de las principales causas de aparición de
diabetes”. A su vez, el especialista resalta “la necesidad de realizar
un screeenig precoz de las complicaciones microvasculares (retinopatía
diabética y enfermedad renal) para detectar la aparición de la
enfermedad en los primeros estadios, cuando su tratamiento resulte más
sencillo y permita una favorable evolución clínica”.
Los firmantes de la guía inciden, en cualquier caso, en una cuestión
esencial. “Es imprescindible la educación diabetológica”, asegura
Alfredo Yoldi. “Se trata de un proceso dirigido a la adquisición de
conocimientos, técnicas y habilidades que, modificando actitudes y
hábitos, mejoran la calidad de vida. La experiencia ha demostrado su
impacto positivo en la evolución clínica y la disminución del costo de
la asistencia sanitaria”.
Subraya el experto que “la cronicidad de la enfermedad, la amenaza de
complicaciones específicas, la complejidad de tratamiento y la
participación activa del paciente para seguir la dieta, administrarse el
tratamiento, programar ejercicio y hacer determinaciones analíticas
domiciliarias son cuestiones que requieren de un adiestramiento”.
Entiende el experto que para ello “es precisa una educación sanitaria
con metodología pedagógica que le capacite para un autocontrol correcto
y compatible con una buena calidad de vida. El proceso educativo debe
conseguir mejoras sanitarias y sociales definidas por objetivos como
lograr un buen control de la enfermedad a corto y largo plazo, prevenir
las complicaciones agudas, disminuir la incidencia de las complicaciones
crónicas, mejorar la calidad de vida con un mejor bienestar físico y
psíquico, mejorar la integración social e incidir en la Salud Pública
mejorando la relación coste/beneficio”. |