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Madrid
(España) |
24
de Marzo de 2006 |
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La Consejera de Salud de
Cataluña, Marina Geli, conferenciante en el encuentro de la
Fundación Bamberg. |
En el marco del ciclo de
encuentros sobre los Clusters de Salud que viene celebrando la
Fundación, la Consejera impartió ayer una conferencia El Valor
Añadido de La Sanidad (El sector salud como motor económico)
Durante el acto la Consejera doña Marina Geli, estuvo
acompañada por el Presidente de la Fundación don José Luis
Carrasco y por don Ignacio Para Rodríguez, Secretario General,
por el exministro de Sanidad y de Defensa don Julián García
Vargas, así como por numerosas personalidades del mundo de la
Sanidad y de la Industria Sanitaria, que participaron en una
interesante mesa de debate. |
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En la Fotografía:
Excmo. General de Sanidad del Ministerio de Defensa, Don Alfonso
López Miranda; Honorable Consejera de Sanidad de Cataluña, Dª
Marina Geli i Fabrega; Excmo. Exministro de Sanidad y de
Defensa, Don Julián García Vargas.
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La Sanidad, según
Ignacio Para, Secretario General de la Fundación, es uno de los
sectores que tiene mayor importancia en la gestión pública, debido
principalmente a su impacto directo sobre la salud y el bienestar de los
individuos. De hecho, la asistencia sanitaria representa una de las
partidas de gasto público más importantes en los presupuestos de
cualquier Administración Pública.
El Estado de Salud de la población, los programas de promoción y
prevención, la calidad de la asistencia - tanto primaria como
especializada - el nivel de inversión en investigación, etc, son
criterios fundamentales en la medición del Bienestar Social de una
comunidad.
Por otro lado, el
sector sanitario es uno de los servicios públicos con un crecimiento
más dinámico, y con mayores exigencias futuras de recursos públicos.
Dichos recursos son necesarios para dar respuesta a las mayores
exigencias por parte de los ciudadanos, cada vez más informados, que
demandan mayor número de servicios y de mayor calidad.
Asimismo, las
progresivas necesidades de atención de la tercera edad y la mayor
demanda derivada de los procesos intensivos y las nuevas tecnologías
suponen un reto para los responsables de la planificación del gasto
sanitario.
La inquietud que
despierta la cuantía y el dinamismo del gasto de sanidad puede verse
mitigada si se analizan los efectos positivos que un gasto en sanidad
bien gestionado ejerce sobre la economía en su conjunto, bien a través
de los efectos multiplicadores que provoca sobre otros sectores de
actividad, o bien actuando como factor estratégico para la creación de
empleo y para el mantenimiento de la demanda, sin olvidar el innegable
efecto redistributivo sobre las rentas familiares.
En este contexto, es
importante estimar el impacto económico del gasto e inversión en
Sanidad, medido en términos de PIB, empleo y generación de ingresos
para las Haciendas Públicas.
El conocimiento de los flujos económicos, los efectos multiplicadores y
los sectores más beneficiados es una información valiosa para los
responsables del gasto público en Sanidad, que pueden valorar cuáles
de sus actividades tienen mayor impacto en términos cuantitativos,
permitiendo de esta forma mejorar la gestión y planificación de la
inversión de este sector.
El impacto económico asociado al gasto e inversión en Sanidad, se
produce a través de todos los ámbitos de actuación de la Sanidad,
incluyendo la asistencia, tanto primaria como especializada, la salud
pública, la docencia, la formación y la investigación.
El impacto se produce
no sólo por el gasto inducido por el sistema sanitario público sino
también por el gasto derivado de la sanidad privada, e incluso por
otros sectores relacionados. Asimismo, es necesario contemplar el
impacto generado por el gasto realizado por pacientes y familiares en
conceptos como transporte, hostelería, etc., como consecuencia de su
estancia o visita a un centro sanitario.
El impacto económico total comprende tanto el impacto directo derivado
del gasto y de la inversión que realizan los diversos agentes
relacionados con el sistema sanitario (público, privado o ambos) como
el indirecto en la región, que agrupa el montante económico de los
consumos intermedios que se producen como consecuencia de la
realización del gasto/inversión.
La estabilidad futura
del gasto sanitario en relación con el PIB depende tanto del control
del gasto como de la capacidad de la economía para generar recursos a
través del empleo y la productividad. En este sentido, es fundamental
el crecimiento económico sostenido para que los recursos necesarios
para la sanidad pública sigan afluyendo al ritmo adecuado.
La evolución futura
del gasto sanitario es una incógnita, sobre todo porque el factor que
más influye en el gasto es el cambio tecnológico (nuevos tratamientos,
nuevos fármacos, etc.). El comportamiento futuro del gasto dependerá
básicamente de tres elementos en los que el papel de las instituciones
y de todos los profesionales que trabajan en el sector es básico: En
primer lugar dependerá de la intensidad y efectividad de las políticas
de educación y prevención sanitarias. En segundo lugar, dependerá de
cómo se organicen los servicios sanitarios. Por último, la evolución
de gasto dependerá de cómo se gestionen los nuevos tratamientos
médicos que aparezcan en el futuro, así como las alternativas
asistenciales existentes hoy en día.
RESUMEN DE LA
CONFERENCIA DE MARINA GELI
EL VALOR AÑADIDO DE LA SANIDAD (El sector salud como motor económico)
Los pilares esenciales y tradicionales de los Estados de Bienestar de
las socialdemocracias europeas son la salud, la educación, los
servicios sociales y las pensiones. Estos aspectos fundamentales del
Estado de bienestar se fueron consolidando progresivamente en las
sociedades europeas durante la segunda mitad del siglo XX.
La salud es así una de les políticas prioritarias del proyecto de
reforma social que está impulsando el Gobierno de la Generalitat de
Catalunya para garantizar el bienestar del conjunto de la ciudadanía y
para hacer de Cataluña un país socialmente avanzado y territorialmente
más cohesionado.
Tradicionalmente, la sanidad se ha analizado desde el punto de vista del
gasto, pero, la sanidad, además de cumplir su función principal como
prestadora de servicios sanitarios a la ciudadanía (sociedad sana),
genera valor añadido
El sector sanitario/la sanidad se ha analizado, demasiado a menudo,
desde la perspectiva del gasto, insistiendo en el papel de la sanidad
como parte importante en la generación de déficit público. Pero este
sector genera, también, una actividad económica importante.
La salud es el elemento de la vida más apreciado y más valorado por la
ciudadanía. Las políticas públicas (de salud) son un instrumento
destacado de inversión social, generación de riqueza y ocupación,
cohesionan la sociedad y generan bienestar en la sociedad.
La importancia económica del sector salud queda demostrada mediante los
siguientes datos:
Ø El sector sanitario público tiene un peso en el PIB del 3,85% (5,1%
si incluimos los servicios sociales.
Ø El sector salud ocupa, aproximadamente, a un 5,6% del total de
personas que trabajan en España (incluidos los servicios sociales).
El sector sanitario, en términos de producción, es uno de los 5
sectores más importantes en términos de producción (sólo por debajo
de los servicios de las Administraciones Públicas, servicios de
restauración, fabricación de vehículos a motor y servicios
inmobiliarios).
Este es un sector que genera una actividad económica importante (valor
añadido, ocupación, productividad, interrelación sectorial...).
A finales del año 2005, la Cámara Oficial de Comercio, de Industria y
Navegación de Barcelona dio a conocer un Estudio sobre "El sector
del Medicamento en Catalunya", con el objetivo de analizar y dar a
conocer la importancia de este sector en nuestro país, ya que el sector
del medicamento, desde su fabricación hasta la dispensación a las
oficinas de farmacia, es un sector de larga tradición (en Catalunya),
con un peso muy relevante con relación al valor añadido, la ocupación
y el volumen de operaciones comerciales en el exterior
El sector sanitario es uno de los mas importantes sectores de arrastre
de la economía
La demanda de bienes y servicios para las prestaciones sanitarias abarca
todos los sectores productivos, especialmente, alimentación, textil,
materiales de construcción, construcción, vehículos, servicios
generales, alojamiento, transporte, telecomunicaciones, I+D,
saneamiento, educación y actividades culturales.
Además es un sector con propensión a la importación reducida (directa
e indirecta) y su expansión no genera desequilibrios en la balanza
comercial.
Pero también hay que ver el sector sanitario como elemento cohesionador
del territorio ya que genera riqueza en todo el territorio y genera
negocio en proveedores locales, garantiza el acceso equitativo y
colabora en la lucha contra el despoblamiento rural. Hay que hacer notar
que en algunas zonas, el complejo hospitalario es la primera empresa del
lugar
También hay que ver el sector salud como motor del cambio de modelo
económico. El sector farmacéutico, por ejemplo, es el que destina más
recursos a la investigación I+D. El sector salud favorece la
transferencia de conocimiento mediante la conexión directa entre
facultades y centros asistenciales y genera una demanda de innovaciones.
En definitiva, la capacidad de compra agregada del sector asistencial
público favorece la colaboración con proveedores tecnológicos. La
demanda de nuevas tecnologías: telecomunicaciones (telemedicina,
historia clínica compartida, receta electrónica, etc.), sistemas de
información avanzados, equipos e instrumental médico-quirúrgico,
biotecnología, bioingeniería, nutracéutica, etc. Son también
elementos de cambio del modelo económico
El sector salud aporta una ocupación cualificada (más de 425.000
diplomados y titulados superiores en activo, 6,7 % del total),
formación especializada y continua, permanente actualización y turismo
de calidad mediante la celebración de congresos médicos, clínicas
especializadas internacionales, balnearios, etc.
Como conclusiones generales, podemos acabar diciendo que:
El sector salud es el sector en el que las innovaciones se relacionan
más directamente con un aumento del bienestar.
Los decisores políticos deben ser transparentes en la explicitación de
las opciones tomadas ante los diversos dilemas
efectividad-coste-equidad-desarrollo económico.
El sector salud es un yacimiento de empleo cualificado y generador de
actividad económica.
El sector salud puede actuar como catalizador de la transformación del
modelo productivo (Bioregión, iniciativas e-health, centros de
referencia, etc.).
Para ello se deben establecer estrategias y liderazgos claros que
permitan alinear a los diversos agentes económicos participantes.
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