Barcelona (España)

11 de Abril de 2007

Los malos hábitos, principales causantes de las enfermedades hepáticas en España.

El 42 Encuentro Anual de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) ha abierto hoy sus puertas en Barcelona y lo ha hecho con un toque de atención sobre los malos hábitos de los españoles. Según han comentado hoy los expertos en hepatología que se han reunido en el EASL, que se celebra en Barcelona desde hoy hasta el 15 de abril, las principales causas de las enfermedades hepáticas emergentes, como el hígado graso y el alcohol en hígado, son la obesidad, la vida sedentaria y el consumo abusivo de alcohol. En este sentido, en España, el 4 % de la población realiza un consumo peligroso de alcohol y entre tres y cuatro millones de españoles padecen exceso de grasa en su hígado.

El aumento de estas enfermedades hepáticas responde a una transformación en el modelo de vida. Un ejemplo de cambio en estas tendencias es el consumo de alcohol, antes una costumbre masculina, y que, ahora, es cada vez más frecuente en adolescentes y en mujeres, lo que ha hecho crecer la enfermedad del alcohol en hígado en la sociedad. El sedentarismo y los malos hábitos alimenticios también han contribuido al aumento de las patologías hepáticas, como es el caso del hígado graso, una enfermedad relativamente reciente, asociada con obesidad, altos niveles de colesterol en sangre y diabetes, que ahora es una de las enfermedades hepáticas más común en los países desarrollados.

Junto con el alcohol en hígado, la hepatitis C es la principal enfermedad hepática en España. En la actualidad, unos 900.000 españoles padecen esta patología, pero, debido a que se trata de una enfermedad asintomática, sólo el 10% reciben tratamiento. Hoy, con lo tratamientos existentes, sólo es posible curar el 50% de los casos. Según han manifestado los especialistas durante la jornada, hay nuevos tratamientos en un estado avanzado de desarrollo y que, por tanto, se comercializarán en los próximos años, que podrán curar la enfermedad en un 80% de los casos, lo que significaría un avance importante en el tratamiento de esta patología.

El transplante de hígado representa la única alternativa terapéutica para pacientes con enfermedades hepáticas terminales. España es, tras Estados Unidos, el segundo país donde antes donde más se producen este tipo de intervenciones, unas 1.000 al año (1.054 en 2006). Según el Doctor Xavier Forns, especialista senior de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, “la supervivencia de los transplantados en España es comparable e incluso superior a Estados Unidos y a otros países de Europa”. En este sentido, Forns destacó que durante el primer año, “hay un 80% de supervivencia en los transplantados, un 70% durante los tres primeros años y un 50% al cabo de diez años”.

Forns también destacó que las principales causas que provocan la cirrosis hepática terminal y el cáncer de hígado en España son el abuso del alcohol y la hepatitis crónica C. En el caso de los transplantes de hígado, la reaparición de la hepatitis C, enfermedad que se encuentra en la sangre, en el órgano transplantado representa un gran problema, ya que, tal y como destacó Forns, “la hepatitis C evoluciona de forma muy rápida en el enfermo transplantado y puede provocar cirrosis en una tercera parte de los receptores del transplante en tan solo cinco años”. Es por este motivo que los avances en el tratamiento de la hepatitis C son muy importantes en esta área, ya que, en los transplantados, la medicación actual sólo cura, como mucho, a un 30%.


El cáncer de hígado es la tercera causa de muerte por cáncer en España y en el mundo. Si se detecta en fase precoz, tiene tratamiento, pero, si se diagnostica en fases avanzadas, se dispone sólo de algunos tratamientos que mejoran la calidad de vida del paciente, pero no curan el cáncer. Cada año se detectan un millón de casos en el mundo, 5.000 en España y unos 700 en Cataluña. El diagnóstico precoz del cáncer de hígado se basa fundamentalmente en realizar ecografías periódicas del hígado en pacientes que son portadores de una cirrosis hepática.


Sobre la EASL

La Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) pretende promover la investigación en hepatología y mejorar los tratamientos que actualmente existen para las enfermedades hepáticas. A través de sus encuentros anuales, busca concienciar a la comunidad científica y a la sociedad en general de la relevancia que están adquiriendo las enfermedades hepáticas y de la importancia de su conocimiento para la prevención. Desde su creación en 1966, la EASL ha estado presente en 20 países europeos. Actualmente, la asociación está formada por más de 1.400 miembros y sus encuentros anuales atraen cada año a más de 5.000 personas procedentes de 65 países.