Buenos Aires (Argentina)

27 de Marzo de 2007

Una encuesta mundial revela que existe una alarmante falta de comunicación entre médicos y pacientes fumadores.

Dos importantes encuestas internacionales mostraron que existe una importante falta de comunicación entre médicos y pacientes. Las investigaciones, con 2.800 médicos y 3.700 fumadores, indicaron que existen diferencias significativas entre los métodos que los médicos utilizan para que el paciente deje el cigarrillo y lo que el paciente experimenta.

Tanto los médicos como los pacientes conocen los efectos nocivos del ci-garrillo y la importancia de dejar de fumar. La mayoría de los médicos (69%) considera que el hábito de fumar es lo que más compromete, a largo plazo, la salud del paciente, en comparación con otros factores como la falta de ejercicio (42%), la mala alimentación (36%), el consumo de alco-hol (30%) y la obesidad ó el comer de más (23%). Asimismo, gran parte de los fumadores (75%) se preocupa sobre los peligros del tabaquismo y la mayoría (81%) coincide en que dejar de fumar sería la mejor forma de me-jorar su salud.

Se supo que cualquier consejo recibido por parte del profesional, por pequeño que fuera, aumenta las posibilidades de éxito del paciente a la hora de dejar el cigarrillo. No obstante, las encuestas señalan que exis-te una gran diferencia en el número de médicos (41%) que afirman que aprovecha cada consulta para hablar con el paciente sobre el tabaquismo.

Si bien un 66% de los médicos encuestados sostienen que ellos suelen contarle al paciente cuáles son los distintos métodos que existen para dejar de fumar, en el grupo de fumadores sólo la mitad de este porcentaje manifestó haber hablado con su médico sobre el tema (33%). Además, mientras que un 47% de los médicos afirmaron que cuentan con las herramientas para poder ayudar a que el paciente deje de fumar, en el grupo de los fumado-res, sólo una cuarta parte de este porcentaje dijo haber hablado con su médico sobre esta posibilidad (13%).

Estas encuestas nos revelan la necesidad de mejorar la comunicación en-tre médicos y pacientes”, afirmó Hayden McRobbie, de la Unidad de Estu-dios Clínicos de Investigación de la Universidad de Auckland, Nueva Ze-landa. “Si bien el fumador sabe que dejar el cigarrillo es el primer gran paso para mejorar su salud, estas encuestas nos muestran que el paciente no siempre recibe el apoyo y el consejo del médico que necesita, que es pieza fundamental para garantizar el éxito del tratamiento”.

El tabaquismo es una condición médica crónica, recurrente, que surge a partir de una adicción física y psicológica a la nicotina. Según la Orga-nización Mundial de la Salud, menos del 5% de los fumadores que intentan dejar el cigarrillo por sus propios medios, no vuelve a fumar durante el primer año. Incluso con asistencia médica, dejar de fumar sigue siendo una tarea difícil. De hecho, el 56% de los fumadores que han intentado dejar el cigarrillo afirma que es lo más difícil que les ha tocado.

Médicos y pacientes consideran que, a la hora de dejar el cigarrillo, el fumador es el principal responsable, y que la fuerza de voluntad de cada uno constituye un elemento fundamental para lograr ese objetivo: así lo cree el 92% de los médicos y el 91% de los fumadores. Sin embargo, el pa-ciente que basa sus esfuerzos sólo en la fuerza de voluntad, por lo gene-ral, no alcanza el objetivo esperado, tal como lo demuestra el amplio por-centaje de médicos (fumadores, que intentaron dejar el cigarrillo) (58%) y fumadores (81%), que no lograron dejar el cigarrillo de este modo.

Las encuestas también mostraron que los médicos requieren más recursos y una mejor capacitación para ayudar al paciente. Según los sondeos reali-zados, los médicos necesitan contar con drogas efectivas para dejar de fumar (81%) y requieren más capacitación sobre cómo se debe motivar al paciente para que deje el cigarrillo (78%). Además, los resultados indi-can que el 51% de los médicos no cuenta con el tiempo suficiente para ayudar al paciente a dejar de fumar, que el 46% tiene otras prioridades, y que el 38% no está correctamente capacitado para brindar la ayuda nece-saria.

Si bien desde el gobierno, mediante leyes de ambientes libres de humo, se están tomando medidas para limitar el consumo de tabaco, es necesario que el fumador que intenta dejar el cigarrillo reciba más apoyo por parte de su médico”, afirmó Serena Tonstad, del Departamento de Cardiología Preventiva, el Hospital de la Universidad de Ullevål, Noruega. “Tenemos que hacer un llamamiento a todos los médicos del mundo para que brinden los consejos adecuados y el apoyo necesario a aquellos pacientes que de-sean dejar de fumar”.

Acerca de las encuestas:
STOP
La encuesta STOP (por su sigla en inglés, “Smoking: The Opinion of Physi-cians”, “Tabaquismo, la opinión de los Médicos) auspiciada por Pfizer y realizada por Harris Interactive Inc, es una de las encuestas globales más grandes que indaga sobre el consumo del tabaco en médicos clínicos y familiares de médicos —entre los cuales se incluyen fumadores y no fuma-dores. La encuesta se realizó sobre un total de 2.836 médicos de 16 paí-ses. Participaron especialistas de Canadá, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Japón, Corea, México, Holanda, Polonia, España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos de Norteamérica. La encuesta se desarrolló entre mayo y junio de 2006. La encuesta STOP fue financiada por Pfizer.

SUPPORT
La encuesta SUPPORT (por su sigla en inglés, “Smoking: Understanding Peo-ple’s Perceptions, Opinions and Reactions to Tobacco”, “Tabaquismo: cuál es la percepción de la gente, sus opiniones y reacciones frente al consu-mo de tabaco”) auspiciada por Pfizer y realizada por Harris Interactive, es una de las encuestas globales más grandes que investiga la actitud y la conducta de los fumadores frente al consumo de tabaco. En este estudio participaron 3.760 fumadores adultos de más de 25 años, pertenecientes a 15 países. Los encuestados pertenecen a Canadá, Francia, Alemania, Ita-lia, Japón, México, Holanda, Polonia, Portugal, España, Corea del Sur, Suecia, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos de Norteamérica. La encues-ta se llevó a cabo entre agosto y septiembre de 2006 y entre diciembre y enero de 2007. La encuesta SUPPORT fue financiada por Pfizer.