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Barcelona
(España) |
28 de
Enero de 2008 |
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Las enfermedades
respiratorias representan el 10% de todas las muertes en España. |
Los trastornos respiratorios irán en aumento en los
próximos años. Factores como el envejecimiento de la población; el
fenómeno de la inmigración, que conlleva un potencial de marginación; y
el tabaquismo activo y pasivo, que en la actualidad es responsable de un
25% de las muertes prematuras, serán factores favorecedores de la
prevalencia de las patologías respiratorias. Las perspectivas futuras
también indican que factores como el urbanismo creciente, el estilo de
vida occidental, el cambio climático y otros factores medioambientales,
se asocian a un aumento de la morbimortalidad por enfermedades
respiratorias en la mayoría de los países occidentales.
El Dr. Julio Ancochea, presidente de SEPAR (Sociedad Española de
Neumología y Cirugía Torácica) observa que “la atención de enfermos
respiratorios crónicos se está convirtiendo en un asunto de primer orden
para el sistema sanitario español que debe prepararse para atender la
demanda de este tipo de pacientes”. El presidente de SEPAR también
destaca que “en los últimos años pocas enfermedades han supuesto un
problema de salud pública mundial equiparable a la EPOC y al asma”.
A ellos se une la alta prevalencia de la apnea del sueño, el incremento
de las neuropatías intersticiales difusas y de enfermedades pulmonares
de base inmunológica.
La EPOC ocasiona el 10% de las consultas en Atención Primaria
El aumento de la prevalencia de la EPOC se debe fundamentalmente al
aumento del tabaquismo, al envejecimiento de la población y la
contaminación atmosférica. Actualmente más de un millón y medio de
españoles padecen esta enfermedad que constituye la 3ª causa de muerte
en España, tan sólo superada por el cáncer y las enfermedades
cardiovasculares.
Por otra parte, esta patología ocasiona el 10% de las consultas en
Atención Primaria, el 35% de las de Neumología y cerca del 10% de las
hospitalizaciones anuales- unas 40.000-. La EPOC genera unos costes
directos al Estado de aproximadamente 238,82 millones de euros, o lo que
es lo mismo, un 2% del presupuesto total de la sanidad pública. Además
cabe resaltar que este tipo de pacientes sufren una media de 1-2
agudizaciones al año. De éstas, una de cada seis requiere un ingreso
hospitalario, por lo que un total de un 13% de pacientes han fueron
ingresados en el último año, ocasionando unos costes de 105 millones de
euros.
El Dr. Germán Peces Barba, coordinador del área de EPOC de SEPAR, añade
a estos datos que “ la EPOC en España está infradiagnosticada y a
pesar de ser una enfermedad prevenible y tratable, la intervención del
especialista se produce tardíamente”. Las causas de este elevado
infradiagnóstico, según este neumólogo, son la insuficiente utilización
de la espirometría en la medicina primaria y la confusión de los
síntomas de la EPOC con la disnea natural del envejecimiento o la tos
del fumador.
El Dr. Ancochea concreta que “es fundamental poder diagnosticar de
forma precoz las patologías crónicas respiratorias” y asegura que “este
es uno de los retos al que se enfrentan los profesionales en la
actualidad y a los que el sistema sanitario debe dar respuesta”.
Recuerda que “el cáncer de pulmón también íntimamente ligado al
tabaco, es la primera causa de cáncer en el varón y en algunos países su
incidencia supera ya al cáncer de mama en la mujer”.
Asma: la enfermedad más prevalente en la infancia
Respecto a cómo prevenir el asma el Dr. Plaza,
coordinador del área de asma de SEPAR, manifiesta que “ se debe
actuar contra una serie de barreras inespecíficas, aunque se ha
demostrado que existe un estrecho vínculo entre la enfermedades
respiratorias y el medio ambiente y el estilo de vida occidental”.
Asimismo, la Dra. Pilar Cebollero, coordinadora del área de Enfermedades
Respiratorias y Medio Ambiente de SEPAR, apunta que los problemas
respiratorios derivados de la exposición al aire contaminado o derivados
del cambio climático, se concretan en el empeoramiento de enfermedades
preexistentes como el asma y la EPOC. La Dra. Cebollero además añade que
“ según el informe de la OMS, un 25% de la mortalidad en el mundo es
atribuible a factores ambientales”. Se calcula que la exposición
ambiental podría causar hasta 16.000 muertes anuales prematuras en
España por cáncer de pulmón y problemas respiratorios en España, ya que
se estima que 18 millones de personas respiran aire contaminado.
Por otra parte, distintos estudios publicados en revistas médicas de
prestigio coinciden en que la dieta mediterránea contribuye a mantener
la salud del sistema respiratorio y a evitar la aparición de algunas
enfermedades como el asma. La Dra. Cristina Martínez, miembro de SEPAR,
señala que “ el dióxido de carbono y el ozono del aire afectan
notablemente a la mucosa de las vías aéreas de los enfermos asmáticos,
perturbando su funcionamiento e impidiendo la reparación de estas
estructuras inflamadas”. De ahí que los neumólogos recomienden cada
vez más la presencia en la alimentación de ciertos micronutrientes
-vitaminas y antioxidantes- que protegen al organismo del daño producido
por sustancias tóxicas. Entre estos nutrientes cabe destacar las
vitaminas A y C y el magnesio.
Asimismo, el Dr. Eduardo González Pérez- Yarza, especialista en
enfermedades respiratorias infantiles y miembro del área de asma de
SEPAR, asegura que “ el asma es la enfermedad más frecuente en la
infancia” y advierte que “ el numero de niños asmáticos aumenta
en los países desarrollados y su prevalencia se ha duplicado en los
últimos 20 años”. Los más recientes estudios epidemiológicos hechos
en España sitúan el porcentaje de niños y adolescentes afectados entre
el 8 y el 12%, con la particularidad de que la mayor incidencia se
registra en las ciudades.
Entre las hipótesis que gozan de mayor grado de acuerdo a la hora de
explicar el incremento de casos de asma infantil, está el cambio general
en cuanto a las formas de vida. En este sentido el doctor González
Pérez-Yarza enumera fundamentalmente los agentes presentes
constantemente en nuestro entorno que van desde el polvo, o la
insalubridad del aire, hasta las calefacciones o el aire acondicionado,
así como los cambios en la dieta y la sustitución de la actividad física
por otras relacionadas con el mundo de la tecnología, como ver la
televisión o la informática.
Prevalencia de la Neumonía adquirida en la comunidad
La neumonía es la 1ª causa de muerte por enfermedad
infecciosa y la 6ª causa de muerte global. Esta patología respiratoria
ocasiona, igual que la EPOC y el asma, unos costes elevados, ligados a
la asistencia hospitalaria. Según el Dr. Julio Ancochea, la “neumonía
genera a la salud pública unos 53.000 ingresos al año, que traducido en
costes son unos 120 millones de euros anuales”. El presidente de
SEPAR también indica que “esta enfermedad respiratoria afecta entre
3-5 personas por 1000 habitantes, y que alcanza una mortalidad en el
ámbito hospitalario de un 15%”.
La gripe afecta a todos los grupos de edad
Las enfermedades respiratorias crónicas se agudizan
en ésta época del año a causa de múltiples factores como la
proliferación de decenas de virus que afectan al sistema respiratorio,
entre ellos la gripe y factores ambientales como la contaminación
atmosférica, que contribuyen al aumento de este tipo de patologías. La
gripe, es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias
afecta a todos los grupos de edad y a toda la población, aunque existen
grupos de individuos con un riesgo más elevado como las personas mayores
de 65 años, pacientes con enfermedades crónicas de cualquier edad,
mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades cardiovasculares.
Esta patología se activa en ambientes fríos y es altamente infecciosa y
contagiosa. El virus queda en el aire y se introduce en el organismo
sano por la nariz y la boca, para extenderse por el resto del cuerpo. La
gripe se presenta en forma de brotes epidémicos y se manifiesta
generalmente con síntomas como la fiebre, cefaleas, tos seca, dolor de
garganta, y trastornos gastrointestinales. Aunque la mayoría de veces es
casi imposible prevenir el contagio, los especialistas aconsejan salir a
la calle convenientemente abrigado, beber mucha agua y líquidos
calientes y azucarados, y recomiendan además, protegerse la cabeza, las
manos y los pies con prendas de abrigo. |