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España |
23 de
Septiembre
de 2008 |
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La EPOC debería llamarse
tabacosis. |
Expertos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)
consideran que la enfermedad actualmente llamada EPOC (Enfermedad
Pulmonar Obstructiva Crónica) debería llamarse tabacosis, debido a su
estrecha relación causa-efecto con el tabaco.
En dos de los foros más relevantes dedicados a las enfermedades
respiratorias que se han celebrado este verano: el XI Simposium sobre la
EPOC, dirigido por el Dr. Josep Morera, neumólogo y miembro de SEPAR; y
el Curso de la UIMP (Universidad Menéndez Pelayo) sobre la Salud
Respiratoria ante los Retos del Tercer Milenio, dirigido por el Dr.
Julio Ancochea, presidente de SEPAR y el Dr. Héctor R. Verea, neumólogo
y miembro de esta misma sociedad; coincidieron en describir como
inapropiado e ineficaz el nombre EPOC para definir la enfermedad a la
que se refiere. El Dr. Julio Ancochea recuerda que “esta enfermedad es
un ejemplo paradigmático de enfermedad prevenible”. Se estima que en
España mueren por causa de la EPOC unas 18.000 personas y en el mundo
esta patología respiratoria causa hasta 3 millones de muertes; sin
embargo, señala el Dr. Ancochea, “su primer factor etiológico esencial,
el tabaco, es totalmente evitable”.
El Dr. Pedro Cabrera, neumólogo y miembro de SEPAR, considera que un
cambio en la denominación de la enfermedad contribuiría a su
diagnóstico, a su reconocimiento social y a la prevención del
tabaquismo. Denominar tabacosis a la enfermedad que actualmente se llama
EPOC se justifica por sus características: por la adicción a la
nicotina, por un enfisema centroacinar y por la obstrucción progresiva
de la vía aérea. Además, considera el Dr. Cabrera –acuñó este término en
la revista científica de SEPAR, Archivos de Bronconeumología- que
“cuando se le dijera a un paciente que sufre tabacosis (pulmonar), de
inmediato quedaría claro el origen de su enfermedad”. Por otra parte,
según este experto “esta denominación ayudaría prevenir esta epidemia
creciente”. La tabacosis sería una denominación etiológica de la
enfermedad, aunque su presentación clínica, fisiológica y patológica no
fueran totalmente específicas.
Opina el Dr. Cabrera que “de seguir como hasta ahora, los médicos
implicados en el cuidado respiratorio hacen un flaco favor a la sociedad
ocultando una enfermedad y una epidemia de tremenda magnitud tras un
acrónimo de difícil comprensión”. Las estimaciones globales de
mortalidad actualizadas recientemente sitúan a la EPOC, que era la
quinta causa de muerte en 1990, como cuarta en el año 2000 y como
tercera en 2020. Posteriormente a esta fecha, e incluso asumiendo el
escenario más pesimista respecto a la expansión mundial del virus de
inmunodeficiencia adquirida humana –SIDA-, la OMS indica que en 2030
será la causa del 7,8% de todas las muertes y representará el 27% de las
muertes por el tabaco, siendo sólo superada por el cáncer y las
enfermedades cardiovasculares.
Por otra parte, el Dr. Morera junto con el Dr. Miravitlles, neumólogo y
miembro de SEPAR, explican en un artículo publicado recientemente en la
revista Medicina Clínica, que en la primera edición de 2001 de la Guía
GOLD -documento que se considera como la máxima guía sobre el manejo y
el tratamiento de la EPOC en inglés - se utilizan hasta 650 palabras
eufemísticas para no nombrar el tabaco como causa de esta enfermedad.
Asimismo, ambos expertos recogen en el mismo escrito que se ha
demostrado que entre los fumadores que sobreviven hasta edades avanzadas
sin fallecer por otras causas relacionadas con el tabaco como el cáncer
de pulmón, la cardiopatía isquémica o el accidente vascular cerebral,
hasta un 50% acaba desarrollando EPOC. Estos expertos consideran que el
hecho que no todos los expuestos desarrollen la enfermedad no excluye
que dicha exposición sea su causa; del mismo modo que no todas las
personas infectadas por Mycobacterium tuberculosis desarrollan
tuberculosis y nadie duda del papel etiológico de la micobacteria.
La reciente normativa de SEPAR y de la Asociación Latinoamericana del
Tórax (ALAT) dice que la EPOC está «asociada» a una reacción
inflamatoria anómala principalmente frente al humo del tabaco. También
la normativa canadiense se desmarca de la iniciativa GOLD y dice que la
EPOC «is a respiratory disorder largely caused by smoking…». El Dr.
Morera y el Dr. Miravitlles consideran que un claro reconocimiento del
tabaco como causa de la EPOC podría mejorar el escaso conocimiento que
la población general tiene de esta enfermedad, ya que tan sólo el 8,6%
de la población general o el 10% de los fumadores con síntomas
respiratorios declaran conocerla.
El concepto de EPOC en la lucha antitabaco
Al concluir que la EPOC es una enfermedad secundaria al tabaquismo,
convendría asociaren un mismo nombre el daño y la causa, con una
filosofía similar al diagnóstico de hepatitis alcohólica. Por ejemplo,
enfisema por tabaco.
En el área de las enfermedades ocupacionales se ha ido aún más lejos,
con resultados en general satisfactorios, al ligar el agente inductor
con el propio nombre de la enfermedad; así, se habla de asbestosis,
suberosis o beriliosis. ¿Cómo se llamaría la EPOC si fuese una
enfermedad estrictamente laboral? tabacosis.
Mientras el Dr. Cabrera comenta que “una de las estrategias más
apreciadas por la industria del tabaco es el fomento de la incertidumbre
y la ambigüedad en lo que respecta al daño producido por su negocio”, el
Dr. Morera reivindica la autoridad de los neumólogos en la definición de
la enfermedad respiratoria más prevalente con la máxima robustez
nosológica posible” e igual que el Dr. Cabrera considera la EPOC, el
tabaco cumple todos los postulados de causalidad de enfermedad
ambiental.
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