Barcelona (España)

12 de Noviembre de 2007

El 80% de las personas que sufren EPOC en España no están diagnosticadas.

Los síntomas de la EPOC se confunden con los del envejecimiento natural. “Esta es una de las causas del infradiagnóstico de la EPOC” considera el Dr. Julio Ancochea, Presidente de SEPAR (Sociedad de Neumología y Cirugía Torácica). “Las personas mayores de 40 años que sufren tos, expectoración y dificultad para respirar, y son fumadores o han fumado, deberían acudir a su médico y realizar una espirometría para descartar que sufren esta enfermedad pulmonar”, recomienda el Dr. Ancochea. Según comenta él mismo: “la EPOC es una enfermedad prevenible y tratable, sobretodo si se diagnostica en la primera fase de su desarrollo”. Asimismo, este neumólogo apuesta por su prevención: “dejar de fumar y cuidar el Medio Ambiente son claves para evitar esta enfermedad que se perfila como la tercera causa de muerte en el año 2020”.

En las guías clínicas nacionales e internacionales sobre la EPOC, esta patología respiratoria se define como una consecuencia inflamatoria que sucede como respuesta principalmente al humo del tabaco y a otros factores de riesgo ambientales como la contaminación, que desarrolla una obstrucción de las vías aéreas que no llega a ser completamente reversible. El Dr. Germán Peces-Barba, neumólogo, coordinador del Área de EPOC de SEPAR y Jefe Asociado de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz, destaca de la EPOC “que es la primera causa de muerte prevenible”. Se estima que en España mueren por causa de la EPOC unas 18.000 personas y en el mundo esta patología respiratoria causa hasta 3 millones de muertes. Sin embargo, su primer factor desencadenante, el tabaco, es totalmente evitable.
De ahí la importancia de las campañas encaminadas a la sensibilización contra el tabaquismo que SEPAR desarrolla”, comenta el Dr. Peces Barba, “e igualmente el apoyo de esta sociedad científica a las políticas públicas que favorecen la prevención y el control del tabaquismo en España”. En España, fuma más del 34,4% de la población desde los 16 años, según los últimos datos disponibles de la Encuesta Nacional de Salud de 2001, siendo el rango de edad que va desde los 16 a los 25 años el de mayor prevalencia y las mujeres las que más fuman, un 42,7% frente a un 40,8% de hombres.

Asimismo, estos datos sitúan a España en los primeros puestos del ránking mundial de tabaco consumido por mujeres. En el rango de edad entre los 25 y los 44 años, casi la mitad de la población española es fumadora y a partir de los 44 años, esta estadística muestra que mientras los hombres abandonan el tabaco, las mujeres siguen fumando arrojando porcentajes de consumo superior al de los hombres. La relación causa-efecto entre tabaco y EPOC la confirma el Dr. Peces Barba que pronostica que “más del 20% de los fumadores que hayan consumido un promedio de una cajetilla diaria durante 15 años o más puede desarrollar EPOC y que la enfermedad se está presentando en edades cada vez más tempranas, pudiendo aparecer incluso por debajo de los 40 años de edad y se prevé un aumento del número de casos en mujeres, aunque hoy España ocupa de los puestos más bajos entre los 19 países europeos con datos disponibles sobre EPOC en relación a la incidencia en el sexo femenino”.

Según publica en un estudio el Dr. Marc Miravitlles, neumólogo del Hospital Clínic de Barcelona y coordinador de Relaciones Internacionales de SEPAR, considera que “en España parece que viviremos una verdadera epidemia de EPOC en los próximos años, debido a los efectos relacionados con la exposición tabáquica y al envejecimiento paulatino de la población”. Además del tabaco, en relación con la EPOC deben considerarse otros factores de riesgo como la contaminación ambiental y laboral.

Diagnóstico de la EPOC
Sólo una pequeña parte de la población adulta que padece de EPOC en España, el 9%, tiene su enfermedad diagnosticada. El 80% de los pacientes con EPOC desconocen que tienen la enfermedad y por lo tanto, no acceden al tratamiento o lo hacen en fases muy avanzadas de la enfermedad, cuando complicaciones como la insuficiencia respiratoria o la aparición de exacerbaciones se hacen más frecuentes. Dentro de las posibles causas de este infradiagnóstico, tal y como comenta el Dr. Peces Barba, estarían la insuficiente utilización de la espirometría en la medicina primaria y la existencia de un largo periodo en fase de enfermedad leve y poco sintomática que los fumadores confunden con la disnea natural del envejecimiento o la tos del fumador.

El diagnóstico de EPOC se establece con una espirometría obstructiva (cociente FEV1/FVC menor de 70%) dentro de un cuadro clínico compatible. La espirometría no tiene rendimiento diagnóstico si se utiliza como cribaje de la población general, en cambio sí lo tiene en el contexto de un examen clínico en pacientes considerados de alto riesgo de presentar EPOC por lo que, el Dr. Peces Barba, la recomienda “a todos los fumadores mayores de 40 años de edad que tengan algún síntoma respiratorio”. La disponibilidad actual de espirómetros portátiles de pequeño tamaño facilita un uso generalizado de en la medicina primaria, pero el Dr. Peces Barba, considera “que siempre debe realizarse con un adecuado entrenamiento del personal sanitario y con un seguimiento estricto de las recomendaciones que aportan los neumólogos a través de sus guías de estandarización”.

Impacto social y económico de la EPOC
La EPOC afecta al individuo, a la familia y a la sociedad. En sus fases finales, la enfermedad es altamente demandante de asistencia social y sanitaria por la incapacidad física que puede llegar a producir en los pacientes y el incremento del número de exacerbaciones graves que se produce en estas fases. Ello supone además un elevado coste económico que incluye los gatos directos que provoca la medicación, la hospitalización y otros cuidados sanitarios, así como los costes indirectos motivados por las bajas laborales de los pacientes o de los familiares que deben permanecer a su cuidado. En España, tal y como recoge el Dr. Francisco Pozo, neumólogo miembro de SEPAR y médico adjunto del Servicio de Neumología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, del estudio The Burden of COPD in Spain, la EPOC supone un costo directo anual de 3.538 € por paciente, con un 84% imputable a ingresos hospitalarios. El coste de la EPOC en España alcanza los 3.000 millones de euros anuales, que representan el 2% del presupuesto del Ministerio de Sanidad y Consumo. La EPOC provoca entre el 10 y el 12% de las consultas en los centros de atención primaria y unos 100.000 ingresos hospitalarios, que alcanzan entre el 7 y el 8% del total de los que se producen en España.