Madrid (España)

6 de Noviembre de 2006
Los modernos escáneres de 64 detectores abren una prometedora era en el diagnóstico y prevención cardiovascular.

La batalla contra la enfermedad cardiovascular, primera causa de mortalidad en occidente, cuenta con un nuevo y eficaz aliado. Se trata de los modernos escáneres de 64 detectores, sofisticados aparatos de diagnóstico por imagen, no invasivos, que aportan al especialista información precisa, evitando así en muchos casos tener que recurrir a la práctica de los temidos cateterismos. Por el contrario, el TAC es una prueba ambulatoria de muy bajo riesgo (únicamente contraindicada en pacientes con alergia al contraste yodado).

La Unidad de Diagnóstico Cardiovascular no Invasivo del Hospital Ruber Internacional, uno de los centros españoles que cuenta con mayor experiencia en el manejo de la tomografía en este campo, acaba de celebrar el I Curso de Imagen Cardiaca no Invasiva.
En el transcurso de la reunión, inaugurada por el Consejero de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, el equipo del Ruber Internacional presentó resultados de su experiencia de un año con el TAC de 64 detectores y de dos años con el de 16 detectores. La conclusión no deja lugar a dudas, la fiabilidad del TAC de 64 detectores aplicado al diagnóstico cardiovascular es prácticamente del cien por cien en “valores predictivos negativos”; es decir, cuando la imagen obtenida no muestra ninguna anomalía o lesión. Pero aún va más allá, según el Director de la Unidad del HRI, Dr. José Luís Zamorano, “de haber algún problema en el corazón, la fiabilidad también es altísima y permite detectar lesiones que antes podían pasar inadvertidas, con lo que ahora podemos actuar rápidamente practicando la intervención más indicada para solucionarlo”.
Destacó la participación en el curso del Prof. Valentín Fuster, Presidente Científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), cardiólogo de fama mundial y uno de los defensores de la extensión de esta técnica para la prevención y diagnóstico precoz de la patología cardiaca. El Prof. Fuster quiere empezar a validar la eficacia del TAC-64 en España a través de chequeos en comunidades pequeñas. Desde instancias médicas internacionales, como la Asociación para la Erradicación del Infarto de Miocardio, ya se está propugnando lanzar campañas de chequeo cardiaco con TAC-64, como método para evitar los cientos de miles de muertes que provocan las enfermedades cardiovasculares en los países occidentales.

 

Notables ventajas

Durante la reunión científica se destacó el notable avance que ha supuesto el TAC de 64 detectores sobre los aparatos anteriores, dotados con 16 detectores. El escáner se basa en la obtención de múltiples radiografías (cortes) del cuerpo humano que son procesadas por un ordenador, dando lugar a una fiel imagen virtual de la zona escaneada y, lógicamente, cuantos más cortes sea capaz de hacer más detallada será la imagen obtenida. “Los TAC que se venían utilizando, de 16 cortes, precisaban que el paciente se mantuviera en apnea (sin respirar) entre 20 y 25 segundos, lo que complicaba el proceso y la precisión de la imagen final. Con el moderno TAC de 64 detectores sólo es necesario registrar una media de 5 latidos cardiacos (entre 7 y 9 segundos de apnea) para lograr una imagen tridimensional totalmente precisa del árbol coronario”, según explicó el Dr. Santiago Oliete, Jefe del Servicio de Diagnóstico por la Imagen del Hospital Ruber Internacional, uno de los pocos hospitales españoles que cuentan con TAC de 64 detectores.

 

Unidad integral

El Hospital Ruber Internacional, que se ha caracterizado siempre por mantenerse en vanguardia técnica y científica, ha dotado a la Unidad de Diagnóstico Cardiovascular no Invasivo de los más avanzados medios, entre los que se cuenta el moderno TAC 3D-4D de 64 detectores, escáner con el que sólo cuentan en España una decena de centros sanitarios.

Actualmente la actividad de la unidad se distribuye entre los siguientes grupos:
– Pacientes con un elevado perfil de riesgo cardiovascular, por sus factores de riesgo o por antecedentes familiares importantes de cardiopatía.
– Pacientes que han tenido un infarto o una angina de pecho, en los que a pesar del tratamiento siguen con síntomas.
– Pacientes operados de By-pass aorto coronario, en los que el TAC de 64 detectores permite ver con mucha claridad la situación de los puentes, su estado y su evolución.
– Pacientes que van a ser intervenidos de cirugía de recambio valvular, en los que el TAC puede sustituir al cateterismo.
Además, el Hospital Ruber Internacional cuenta con una Unidad de Cardioresonancia de 3.0 T de campo magnético. La resonancia se utiliza en la enfermedad isquémica para estudios de perfusión, reserva contráctil y viabilidad miocárdica.