Londres, Reino Unido

20 de Mayo de 2005

Un nuevo estudio sugiere que la rosuvastatina está asociada con la detención del progreso de la aterosclerosis.

El estudio ORION, presentado en una reunión internacional de especialistas en cardiología, es el primer estudio que examina y visualiza los efectos de una terapia con la estatina rosuvastatina (CRESTOR®) en la composición de las placas de las arterias carótidas en el cuello al obtener fotos detalladas de esta zona utilizando una técnica avanzada de resonancia magnética de alta resolución no invasiva (MRI por sus siglas en inglés).

Los resultados del estudio, realizado en 35 pacientes con enfermedad cardiovascular, sugieren que reducciones significativas en los niveles de colesterol malo (colesterol LDL) con rosuvastatina están asociados con la detención del aumento del tamaño de las placas en la arteria carótida y la mejora de la composición de los sitios con mayor incidencia de la enfermedad en las paredes de las arterias, al reducir el porcentaje de materia grasa (lípidos) en el centro de la placa.

El Profesor Hatsukami, investigador principal del estudio ORION, comentó que "los expertos médicos creen que las placas con centros lípidos más grandes presentan mayores riesgos de ruptura de estas placa, lo cual puede conllevar a eventos cardiovasculares repentinos como un ataque al corazón o una apoplejía, a menudo sin síntomas previos. De esta manera, el tratamiento que trate de estabilizar las placas al reducir el tamaño del centro lípido, puede convertirse en una herramienta vital para reducir el riesgo de eventos cardiovasculares".

La aterosclerosis es una enfermedad progresiva, causa principal de las enfermedades cardiovasculares que son la primera causa de muerte en el mundo. Se estima que la aterosclerosis es responsable del 70 por ciento de las muertes como resultado de enfermedades cardiovasculares en los Estados Unidos. La enfermedad produce la acumulación de depósitos de grasa o fibra, llamados placas, en las paredes de las arterias. La acumulación de depósitos resulta en el estrechamiento de la arteria privando a los órganos vitales, como el corazón y el cerebro, del volumen de sangre necesario para su normal funcionamiento. Las placas pueden romperse resultando en la obstrucción total del flujo de sangre. El estrechamiento de las arterias o su ruptura puede causar un ataque cardiaco o apoplejía. El estudio ORION examinó específicamente las arterias carótidas, las cuales se encuentran en el cuello y nutren al cerebro de sangre oxigenada.

Rosuvastatina (CRESTOR®) de 10 mg.

En la mayoría de los países donde la rosuvastatina está aprobada, está disponible la dosis de 10 y 20 mg:
- Todos los pacientes deberían comenzar con rosuvastatina de 10 mg, incluyendo aquellos que nunca han estado en tratamiento con otra estatina y aquellos pacientes que se han cambiado de cualquier otra dosis de otras estatinas a rosuvastatina. La mayoría de los pacientes alcanza su meta de LDL-C con rosuvastatina de 10mg.
- Si es necesario, se puede hacer un ajuste a la dosis de 20mg.
- La rosuvastatina debe ser prescrita con precaución a pacientes con predisposición a miopatías/rabdomiliosis. Estos factores incluyen daño renal, hipotiroidismo, historia personal o familiar de desórdenes musculares hereditarios; historia previa de toxicidad muscular con otra estatina o fibrato; abuso de alcohol; edad >70 años; situaciones donde puede existir un incremento del plasma o uso concomitante de fibratos.
Sin embargo, por favor note que la información de prescripción puede variar de país a país. Es por esta razón que siempre debe consultar la información de prescripción local antes de usar CRESTOR®.

La rosuvastatina ha sido aprobada en 73 países en cinco continentes y ha sido lanzada al mercado en más de 58 países en el mundo, incluyendo 19 mercados europeos, Estados Unidos y Canadá. Más de 4,5 millones de pacientes han recibido prescripción de rosuvastatina y 19 millones de prescripciones han sido recetadas a nivel mundial. La experiencia de mercadeo apoya la relación beneficio/riesgo de la rosuvastatina. La dosis de 10 mg de rosuvastatina es la prescripción recomendada para aquellos pacientes que comienzan con tratamiento con estatinas, o para aquellos que están cambiando de otras estatinas a la rosuvastatina, independiente de la dosis previa que estaban recibiendo.