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Leganés
(España) |
15 de
Octubre de 2007 |
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Un estudio del Severo Ochoa
revela que un 26% de los recién nacidos tiene predisposición a
ser celiaco. |
El 26% de los recién nacidos tiene predisposición a
padecer
enfermedad celiaca, según un estudio realizado por el Hospital Severo
Ochoa basado en una muestra realizada a 1.400 niños nacidos
aproximadamente hace 2 años. Para realizar este estudio, el equipo
responsable del estudio tomó muestras de cordón umbilical de los recién
nacidos con el fin de detectar si tenían predisposición de padecer esta
enfermedad. Así, se podrá detectar precozmente la enfermedad y minimizar en
lo posible los síntomas. De un total de 1.400 nacimientos analizados se
han encontrado, aproximadamente, 400 niños con esta predisposición, un
26% de la muestra. Sobre estos niños, el hospital está trabajando ahora para
comprobar el desarrollo de la enfermedad y tomar cuanto antes las
medidas terapéuticas necesarias. Actualmente la normalización de las
personas celíacas pasa por la supresión del gluten de la dieta. Una
intervención temprana logrará un intestino normal pese a que el paciente
deberá seguir las medidas dietéticas impuestas durante toda su vida. Una vez detectada la predisposición genética de los niños y
recuperados los casos, se está llevando a cabo la determinación de
anticuerpos de la enfermedad celíaca (anticuerpos antitransglutaminasa)
por medio de un test rápido. A los niños con un test positivo se les
realiza
analítica completa y serología de enfermedad celíaca en sangre venosa. Con todo ello se pretende detectar precozmente la enfermedad
para imponer un tratamiento y conocer la evolución de los niños con
serología positiva que tienen, la mayoría de ellos, síntomas escasos o
atípicos. El equipo responsable del estudio está formado por las doctoras Mª
Luz Cilleruelo y Sonia Fernández, del Servicio de Pediatría, y Juana
Jiménez, especialista en análisis clínicos. Además, se ha contado con la
colaboración de la Dra. Carmen Hernando de Larramendi, Jefe de
Servicio de Análisis Clínicos. Los primeros síntomas aparecen a los 2 o 3 años de edad La novedad de esta detección precoz radica en que el estudio se inició
hace dos años tomándose muestras de cordón umbilical teniendo como
planteamiento la base genética de la enfermedad. Con los datos
obtenidos y la observación de los niños, la detección de la enfermedad
se
realiza prácticamente en el momento de su aparición ya que los primeros
síntomas aparecen a los 2 o 3 años de edad. “Pretendemos -asegura la
Dra. Cilleruelo- tratar cuanto antes a los niños con síntomas y, por
otra
parte, conocer la evolución de aquellos casos con predisposición
genética
pero asintomáticos”. El tratamiento de la enfermedad celíaca consiste en medidas
dietéticas que consiguen recuperar al paciente, sobre todo si se trata
de
niños de muy corta edad. A veces en los adultos no se consigue una
recuperación suprimiendo el gluten de la dieta, en cambio los niños se
recuperan totalmente y se consigue que tengan un intestino
completamente normal. Cuanto más precoz es el tratamiento se tienen
menos complicaciones a largo plazo. Además, la implantación de una
dieta es mucho más sencilla cuando se trata de niños. La celiaca es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación
y atrofia de la mucosa del intestino delgado, debido a una intolerancia
al gluten, proteína existente en los cereales. El cuadro clínico es muy
variable existiendo casos graves con diarrea y malnutrición y otros con
síntomas como falta de apetito y anemia ferropénica. Muchos especialistas creen que estamos ante un iceberg del que
sólo conocemos la punta ya que pasan desapercibidos muchos enfermos. El Hospital Severo Ochoa lleva trabajando en torno a la detección de la
enfermedad celíaca desde hace varios años. En 2000 inició un estudio
de detección de enfermedad celíaca en población escolar con el fin de
descubrir realmente la incidencia de la misma en su área sanitaria. Este
estudio se realizó sobre una población escolar de niños de 10 a 12 años
en Fuenlabrada y Leganés. Los resultados mostraron que la prevalencia
de la enfermedad era de uno de cada 220 escolares. Siguiendo con esta línea de trabajo, el equipo se planteó la
conveniencia de adelantar la detección a los 2-3 años, edad en la que
debutan los primeros síntomas de la enfermedad. |