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Madrid
(España) |
6 de
Noviembre de 2007 |
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Aproximadamente 7 de cada 10
niños asmáticos han faltado al colegio en alguna ocasión durante
el último año por culpa de su asma. |
Cerca de 1.000 médicos, pediatras, neumo-pediatras y
alergo-pediatras, y 4.000 niños menores de 12 años, han participado en
el estudio coordinado por los Dres. Santos Liñán y Antonio Moreno de la
Unidad de Neumología Pediátrica del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona
y patrocinado por MSD para evaluar la verdadera repercusión del asma
infantil sobre la calidad de vida del niño y su familia, así como el
impacto que esta enfermedad tiene sobre el sistema sanitario público.
Una de las conclusiones más importantes de este estudio epidemiológico,
denominado SANE, es que, en muchas ocasiones, la valoración exclusiva de
los aspectos clínicos no son suficientes para hacer una evaluación real
del nivel del control en el que se encuentra el niño. Tener un
conocimiento exhaustivo de cómo afecta el asma a la vida social y
familiar de ese niño, ofrecerá al médico responsable de su tratamiento
una visión mucho más realista de la situación y, en definitiva, una
herramienta de medición indispensable para valorar el verdadero grado de
control del niño asmático.
En este sentido, y según destacan los expertos que han participado en el
Estudio SANE, la realidad más importante que refleja esta investigación
es que en el Estado Español el asma repercute muy negativamente sobre la
calidad de vida de los niños asmáticos, la vida familiar y sus
actividades sociales, y conlleva una utilización muy importante de
recursos sanitarios.
Para llegar a esta conclusión, y tal como explica la Dra. Mª Carmen
Martínez Carrasco, del Hospital Universitario La Paz, de Madrid “los
padres han tenido que contestar una batería de preguntas que hacían
alusión a aspectos de la vida diaria y cotidiana de los niños y de los
propios padres. Grado de participación en las actividades escolares,
juegos, descanso por las noches, visitas a urgencias, preocupaciones de
los padres, interferencias con el trabajo….han sido cuestiones
planteadas en esta investigación para identificar si el control del asma
en el niño es total y, por tanto, mejoran todos los aspectos de su vida
o, tan sólo responde a variables clínicas sin verse reflejado en su
calidad de vida y la de sus padres”
En opinión de esta experta “el Estudio SANE viene a demostrarnos que
a pesar de que en nuestras consultas, y tras evaluar los factores
clínicos del niño, podemos pensar que el asma está controlado, cuando
entramos a analizar aspectos relacionados con la calidad de vida nos
damos cuenta que el control no es tal. En definitiva, -asegura la
especialista- el Estudio SANE nos enseña que cuando nos planteamos el
grado de control del asma de los niños es necesario valorar no sólo los
aspectos clínicos sino también la repercusión de la enfermedad sobre la
vida familiar y social”.
El niño asmático en España, la importancia de la Calidad de Vida
Entre los datos que se desprenden del estudio SANE
merece la pena destacar que más del 32% de los padres encuestados
confiesan ser fumadores, lo que repercute negativamente sobre el asma de
sus hijos.
De la misma forma, y continuando con la repercusión del asma de los
niños sobre sus familias, se observa que cerca del 75 por ciento de los
padres ha faltado alguna vez a su trabajo durante el último año como
consecuencia de la enfermedad de su hijo.
En cuanto a la afectación del asma sobre las actividades propias del día
a día del niño, siete de cada diez niños asmáticos de entre seís y doce
años han dejado de asistir al colegio en alguna ocasión durante los
últimos seís meses. Asimismo, se observa que más del 60 por ciento se
despierta por las noches por culpa de su asma, y más del 30% de los
padres con hijos asmáticos encuestados aseguran que sus hijos pueden
llegar a tener algún tipo de limitación para el desarrollo de juegos u
otro tipo de actividades que puedan conllevar la necesidad de realizar
un ejercicio físico.
Todos estos datos vienen a reflejar la necesidad de establecer un
control más eficaz sobre el problema del asma infantil. Asimismo, se
observa en los padres un grado de preocupación –cerca del 40%- por los
efectos secundarios de los medicamentos que reciben sus hijos para
controlar el asma.
Ante estos datos la Dra. Pilar González Serrano, del Hospital Gregorio
Marañón, de Madrid, destaca que “tratar a los niños con tratamientos
personalizados para cada paciente, nos ayuda a aumentar los niveles de
control de la enfermedad del asma entre los más pequeños. El Estudio
SANE nos enseña que debemos seguir centrando nuestros esfuerzos en
mejorar la calidad de vida de los niños con asma y de sus familias.
Tratamientos estudiados en los niños, con buena tolerabilidad y fáciles
de administrar –continúa la especialista- que faciliten el
cumplimiento de la medicación, unido al desarrollo de programas de
formación para los propios niños, sus familias y sus educadores, harán
que el panorama actual del asma infantil en España mejore notablemente”. |