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Madrid
(España) |
15
de Febrero de 2006 |
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Comodidad y
facilidad de uso son las cualidades más valoradas a la hora de
elegir un anticonceptivo. |
La comodidad y facilidad de uso son las
dos cualidades más valoradas por las mujeres españolas a la hora de
elegir un método anticonceptivo, según el resultado de un estudio
realizado en centros de salud de toda España, interpretado, valorado y
publicado por el Dr. Ezequiel Pérez Campos (Servicio de Ginecología
del Hospital General de Requena y presidente de la Sociedad Española de
Contracepción).
El propósito de dicho trabajo,
publicado recientemente por la Revista Iberoamericana de Fertilidad, era
conocer el perfil de las mujeres que utilizan anticonceptivo hormonal
transdérmico (AHT) y valorar los cambios en el perfil durante los
primeros meses de tal método anticonceptivo en el mercado español.
Para ello, se diseñaron dos estudios
observacionales, con cinco meses de diferencia, con el fin de observar
un eventual cambio de perfil desde que cada mujer comenzó a utilizar el
parche anticonceptivo. En total, participaron 6.332 mujeres en el primer
trabajo y 5.310 mujeres en el segundo.
Entre las conclusiones más relevantes
destaca el hecho de que la mayoría de las usuarias del anticonceptivo
hormonal transdérmico manifiesta estar satisfecha después de utilizar
el parche durante al menos tres meses. Según prosigue el estudio, “entre
estas mujeres, casi nueve de cada diez lo recomendaría a una amiga”.
Este aspecto puede servir de premisa
para futuros avances en los anticonceptivos hormonales, buscando
alternativas a anticonceptivos hormonales orales –la Píldora-,
innovando en modos de aplicación y administración cada vez más
ventajosos para la mujer sin perder efectividad y seguridad.
En general, las principales razones por
las que las usuarias eligieron el parche como primera opción
anticonceptiva en ambos estudios fueron la comodidad y las
características asociadas a ésta.
El parche aporta grandes diferencias
respecto a los tratamientos hormonales existentes hasta el momento. Es
fino, pequeño, se aplica directamente sobre la piel y puede llevarse
discretamente bajo la ropa. Y su forma de uso, de aplicación semanal,
evita los olvidos –cada vez más frecuentes en la mujer trabajadora y
sometida a grandes cargas familiares y laborales- y la rutina que supone
tener que realizar una toma diaria.
La realidad en España
En los años 60, la aparición de los
anticonceptivos hormonales orales supuso un enorme progreso,
especialmente para la mujer. De hecho, este acontecimiento está
considerado como el segundo avance más importante de la historia para
la mujer por lo que supuso para su emancipación, después de alcanzar
el sufragio universal.
En España, el 70% de las mujeres
españolas en edad fértil usan algún método anticonceptivo, un
porcentaje similar al de otros países desarrollados, utilizando el
profiláctico como primera opción y los anticonceptivos hormonales como
segunda elección. El porcentaje de usuarias de este último grupo de
anticonceptivos en España es del 27,2%, muy inferior al que marcan
otros países europeos.
“Sin embargo, España comienza a
equipararse al resto de países europeos, aunque todavía está lejos
del 40% de uso alcanzado en países como Alemania o Francia. Métodos
como el parche anticonceptivo se pueden considerar como de nuevo impacto
en España, a la espera de extender los beneficios de su uso”, explica
el Dr. Ezequiel Pérez Campos, presidente de la Sociedad Española de
Contraconcepción (SEC).
Según los expertos, el número de
usuarias de anticonceptivos hormonales puede incrementarse, tanto en
España como en otros países, ya que existe una demanda muy importante
de alternativas a los anticonceptivos existentes, tanto por parte de las
usuarias como de los profesionales de la salud.
Pero esta situación contrasta una
realidad: la falta de información. La población española apenas
conoce la existencia de métodos anticonceptivos alternativos a la
píldora o el preservativo, y pertenece a los profesionales sanitarios
la responsabilidad de presentar a las mujeres españolas todo el
catálogo de opciones.
“El universo de los anticonceptivos
ha crecido enormemente en los últimos años, tanto que podemos
considerar este aspecto como una subcategoría dentro de la
ginecología. Sería preciso que las nuevas promociones de ginecólogos
adquirieran una formación completa de las últimas opciones surgidas y,
sobre todo, que fueran capaces de transmitirlas a las mujeres que se
acercan a la consulta”, añade el presidente de la SEC.
Un método novedoso
El parche anticonceptivo semanal está
siendo comercializado en España desde el 2003, después de una
experiencia de uso en más de 250 millones de ciclos en todo el mundo.
Es el primer y único anticonceptivo semanal en parche y supone una
alternativa necesaria a los métodos tradicionales, pues las mujeres
llevan años demandando métodos con un nivel verdaderamente óptimo de
eficacia y comodidad, métodos que se adapten a un ritmo de vida
caracterizado por los nervios, el estrés y los descuidos.
“Este método se adapta perfectamente
al nuevo modelo de mujer que propone la sociedad contemporánea, una
mujer implicada de lleno en el mercado laboral y, también, en las
tareas domésticas compartidas. Si se tiene en cuenta que el olvido y
los efectos fisiológicos que en ocasiones generan los anticonceptivos
hormonales orales pueden ser motivo de preocupación de las mujeres, lo
ideal es que conozcan todas las posibilidades existentes. El parche es
una solución, una alternativa muy a tener en cuenta”, añade el Dr.
Pérez Campos.
Con el parche anticonceptivo para cada
ciclo menstrual se aplican tres parches consecutivos, cada uno con siete
días de duración, seguidos de una semana en la que se descansa, por lo
que se conservan los sangrados menstruales de forma regular. Además,
posee un margen de seguridad de 48 horas en caso de olvido de retirada
del parche.
Los perfiles de eficacia
Sus perfiles de eficacia proponen un
excelente cumplimiento frente a anticonceptivos orales, en todos los
grupos de edad y en todos los ciclos, con un cumplimiento estimado del
97%, según los estudios.
Una de las grandes dudas surgidas entre
los ginecólogos se relaciona directamente con la adhesividad del
parche, pero los estudios realizados con una muestra de 70.552 parches
confirman su satisfactoria adhesividad en más del 95% de los casos.
“La adhesividad del parche no se
altera por el calor, la humedad o el ejercicio y la única precaución
es pegar el parche anticonceptivo sobre la piel seca, limpia, sin vello
y nunca después de la aplicación de cremas”, explica el presidente
de la SEC.
Las pastillas, a diferencia de los
parches, son suministradas por vía oral, por lo que antes de llegar a
la sangre deben pasar por el aparato digestivo. Por el contrario, la
administración cutánea de los parches anticonceptivos presenta unas
ventajas que no tienen los métodos tradicionales. Así, malestares tan
incómodos y perturbadores como los vómitos o las diarreas no afectan a
su capacidad anticonceptiva.
La usuaria se lo aplica directamente
sobre la piel y puede seguir desarrollando su vida cotidiana sin ningún
tipo de molestias. Con la administración transdérmica se evitan
algunos problemas que pueden presentarse con los anticonceptivos orales,
como molestias gastrointestinales o alteración de la absorción,
especialmente en casos de vómitos o diarreas.
“No se trata de cambiar de un método
para otros, sino que la mujer sepa cuáles son todas las alternativas
posibles. Es perfectamente asumible, y sería un gran paso, que una
mujer pueda cambiar de método anticonceptivo en momentos concretos por
estar pasando una situación personal determinada. Cada método tiene
sus virtudes propias y deben aprovecharse. Es tarea de la clase
profesional informar y aconsejar”, resume el Dr. Pérez Campos.
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