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Barcelona
(España) |
22 de Marzo
de 2007 |
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Resurge el desarrollo de
nuevos fármacos contra la Tuberculosis. |
Nuevas vacunas contra la tuberculosis
El Dr. Ruiz Manzano comenta que “el origen del desinterés de la
investigación en este campo precisamente se debe atribuir a la
distribución actual de la enfermedad que, mayoritariamente se sitúa en
los países más pobres del planeta.” No obstante, señala que “en
los últimos cinco años se ha producido un resurgimiento del desarrollo
de nuevos fármacos antituberculosos, de los cuales seis ya están en
fases clínicas.” De todos ellos los que más protagonismo alcanzan
son las quinolonas de 4ª generación, en especial el gatifloxacino, y
sobretodo el moxifloxacino. Mientras que el moxifloxacino es probable
que se introduzca a partir del 2010 y permita acortar el tratamiento y
dejarlo en solo 3-4 meses; el resto no se espera que puedan introducirse
en la clínica antes del 2015.
Actualmente, el tratamiento contra la tuberculosis es complicado y en el
mejor de los casos dura 6 meses. En pacientes que sean casos iniciales,
sin antecedentes de tratamiento de tuberculosis, y que proceden de
países con elevados niveles de resistencias es imprescindible tratarlos
con 4 fármacos utilizando asociaciones medicamentosas (de esta manera si
abandona el tratamiento no se generaran resistencias por tomar solamente
1 o 2 o 3 fármacos). Es importantísimo también asegurar en todos los
pacientes buenas adherencias a los tratamientos, por lo que en
determinados casos (toxicómanos, presos, indigentes, pacientes con
antecedentes de abandono de tratamientos, etc.) es preciso utilizar los
programas de tratamiento directamente observado (se observa cada día
como el paciente ingiere las pastillas). Los llamados fármacos de
segunda línea pueden ser efectivos para tratar pacientes
multirresistentes pero en ocasiones existen pacientes con resistencias a
todos o casi todos los fármacos.
Asimismo, los métodos microbiológicos de referencia para el diagnóstico
de la tuberculosis continúan siendo el examen microscópico, el cultivo,
el aislamiento de Mycobacterium tuberculosis y mas recientemente, la
detección de sus ácidos nucleicos. Sin embargo, según el Dr. Ruiz
Manzano, estas técnicas son insuficientes para detectar a las personas
infectadas que representan un peligro potencial de nuevos casos de
tuberculosis.
Desde hace mas de 100 años, la tuberculina es la herramienta que se ha
utilizado para el diagnóstico de la infección tuberculosa. Su principal
inconveniente radica en que la mayoría de proteínas que contiene no son
específicas de M. tuberculosis, lo que da lugar a falsos positivos de la
prueba, en especial en los vacunados con BCG. Además, su utilización
tiene otros inconvenientes como la baja sensibilidad en inmunodeprimidos,
las dificultades de manejo en niños de corta edad, los errores en su
administración, la subjetividad en la interpretación de los resultados,
la necesidad de una segunda visita para su lectura y la ausencia de
privacidad, entre otros.
Recientemente, se han desarrollado métodos inmunodiagnósticos basados en
la determinación de interferón gamma liberada tras la estimulación de
las células T sensibilizadas, utilizando antígenos micobacterianos más
específicos de M tuberculosis (ESAT-6 y CFP-10) y hoy se dispone de dos
métodos comercializados: Quantiferon Gold y T-SPOT-TB. Las ventajas de
estos métodos son la no interferencia con la vacuna BCG, la ausencia de
subjetividad en la interpretación de resultados, la posibilidad de
repetir determinaciones, los resultados rápidos y la eliminación de la
visita de lectura, el control de falta de respuesta inmune y su fácil
estandarización. No obstante, comenta el Dr. Ruiz Manzano, “son
necesarios estudios de coste- eficacia para generalizar su empleo.”
Tuberculosis en el mundo
Por otra parte, y con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, que se
celebra el 24 de marzo, la OMS ha desplegado una campaña de
sensibilización bajo el lema Si hay tuberculosis aquí la hay en todas
partes y recomienda invertir más en esta enfermedad, investigar más y
actuar. También la OMS alerta de las 4.400 muertes diarias que provoca
esta enfermedad y de su rápida propagación e insta a la lucha mundial
contra la tuberculosis. Esta enfermedad se ceba, en general, en los
países con un más bajo nivel socio-económico y con programas de control
de la tuberculosis muy limitados durante muchos años. Además, el VIH
empeora la situación.
Se estima que cada año, a escala mundial, se dan unos 9 millones de
casos nuevos y más de dos millones de muertes por tuberculosis. La
mayoría de estos millones de casos ocurren en los países en vías de
desarrollo, y obviamente la infección por VIH no tratada agrava el
pronóstico: los tratamientos antirretrovirales son muy costosos y en los
países en vías de desarrollo es muy difícil conseguirlos. Los mayores
índices de tuberculosis se dan en los países más pobres y con mayor
afectación por VIH (África subsahariana, Haití). Otros países muy
afectados son algunos de Hispanoamérica (Bolivia, Perú, Ecuador), Asia
(India China, Bangla Desh, Paquistán) y norte de África (Marruecos).
La SEPAR y la Tuberculosis
En España se está investigando en diversas disciplinas y se está
participando en algunos proyectos internacionales (nuevas vacunas,
ensayos clínicos sobre nuevos tratamientos). A nivel microbiológico se
está investigando en resistencias, epidemiología molecular, nuevos tests
diagnósticos. A nivel multidisciplinario en el cumplimiento del
tratamiento, en analizar si la tuberculosis en inmigrantes es importada
o no, etc. No obstante en España se dan unas condiciones idóneas para la
investigación (elevada incidencia y nivel científico alto) por lo que
debería potenciarse la investigación en este campo. Muchos de estos
proyectos están liderados por miembros de SEPAR como: el estudio del
cumplimiento del tratamiento de la tuberculosis en España, tuberculosis
en inmigrantes ¿es importada?, ensayo clínico sobre tratamientos,
vacunas, etc.
Por otra parte, el año 2008 será el año SEPAR de la tuberculosis y la
Solidaridad. Con esta iniciativa se pretende que esta vieja enfermedad
gane protagonismo a nivel institucional y de la población general y que
España participe más en proyectos solidarios en los países en vías de
desarrollo, por ejemplo favoreciendo un mayor control de la
tuberculosis. Ello sería muy positivo para el resto de países y también
para España como país receptor de inmigrantes. La SEPAR, además, tiene
previsto impulsar actividades científicas en las que se presentaran
resultados de los estudios en curso, actividades institucionales,
publicar un libro blanco sobre la tuberculosis en España y una guía para
un mejor control de esta enfermedad.
Asimismo, la SEPAR ha decidido dar un paso diferencial como sociedad
médica: dedicará el 0,7% de los beneficios obtenidos por la celebración
de su 40º Congreso a Médicos sin Fronteras. Por su parte, Médicos sin
Fronteras se ha comprometido a dedicar el donativo procedente de la
SEPAR a un país o proyecto donde la patología respiratoria sea
relevante, por ejemplo Liberia o Uganda donde la tuberculosis está muy
extendida. Los neumólogos se sienten particularmente comprometidos con
esta enfermedad que saben que en África es particularmente virulenta y
grave y además afecta a la población infantil.
Pero éste es sólo un primer paso. SEPAR, a propuesta de su Presidente,
el Dr. Julio Ancochea, creará el área denominada SEPAR Solidaria para
dar continuidad a las actividades relacionadas con la solidaridad. El
Dr. Joan Escarrabill, neumólogo del Hospital Universitari de Bellvitge
de L’Hospitalet de Barcelona, Presidente del 40º Congreso de la SEPAR,
ha recibido el encargo por parte del Presidente de SEPAR de dirigir un
grupo de trabajo que diseñe este proyecto que, además de miembros de
SEPAR, incluirá como asesores a profesionales y organizaciones con
experiencia en este campo de actuación. |