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Barcelona
(España) |
23 de
Octubre de 2007 |
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Positivizar las emociones
previene la aparición de enfermedades cardiovasculares. |
Lejos de tratarse de una consideración subjetiva,
cada vez son más las evidencias científicas que asocian felicidad con
salud. Y los últimos estudios revelan que un estado mental positivo
ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, oncológicas y
psicológicas.
Son numerosos los trabajos científicos que en las últimas décadas han
aportado datos y evidencias de que la felicidad (medida con diversas
escalas de auto evaluación) se asocia a una menor incidencia de diversas
enfermedades y, en caso de que éstas aparezcan, con una mejor y más
rápida recuperación. Un estado emocional positivo se asocia a un sistema
inmunológico más potente (más defensas), una mejor capacidad de
responder a situaciones estresantes y recuperarse de ellas, así como a
una menor predisposición a sufrir trastornos psicopatológicos, como la
depresión y la ansiedad.
“La felicidad participa en el adecuado funcionamiento de los sistemas
inmunológico, endocrino y nervioso (central y periférico). Existe
fundamento científico gracias a los trabajos publicados en revistas de
reconocido prestigio internacional que han presentado resultados
concluyentes”, asegura la Dra. Ana Adan, Profesora Titular del Área
de Psicobiología de la Facultad de Psicología de la Universidad de
Barcelona
Un estado emocional positivo refuerza nuestras defensas de manera que
los estados afectivos negativos, aún sin que puedan considerarse
patológicos, tienen efectos perjudiciales sobre la homeostasis (el
equilibrio) del sistema cardiovascular y contribuyen a la aparición de
situaciones de riesgo y disfunciones.
Prevención y disminución de riesgos
“Los individuos con mayor felicidad presentan menor frecuencia
cardiaca y presión arterial sistólica (la máxima) ambulatorias, menores
niveles de cortisol salival y una respuesta al estrés disminuida de
fibrinógeno. Asimismo, el riesgo asociado a desarrollar angina de pecho,
infartos cardíacos e hipertensión esencial se halla inversamente
relacionado con un estado emocional positivo”, añade la Dra. Adan.
Además, las emociones positivas y el optimismo benefician a las personas
que se les ha diagnosticado una enfermedad cardiovascular. Así, se ha
demostrado que tras una intervención quirúrgica de “bypass” arterial
coronario la recuperación física inmediata y al cabo de medio año de
seguimiento es superior en los pacientes con estado afectivo positivo.
También se ha observado que los pacientes ancianos con ingresos
hospitalarios por patología cardiaca, en los que se hallan presentes más
factores de riesgo y/o enfermedades concomitantes, sufren menos
readmisiones hospitalarias durante los tres meses posteriores si son más
felices.
“Igualmente, la aparición de enfermedades relacionadas con patologías
cardiovasculares como la diabetes y la arteriosclerosis tiene menor
impacto en los individuos que manifiestan un mejor estado emocional,
pudiéndose destacar como indicadores objetivos los niveles inferiores de
hemoglobina glicosilada (azúcar en sangre) y de colesterol
total/colesterol HDL”, detalla la Dra. Adan.
Es un hecho que la prevención y tratamiento de las enfermedades
cardiovasculares debe tomar en consideración el estado emocional de los
individuos. “El estado emocional positivo puede considerarse un
factor protector y si en el individuo se detecta que éste no es adecuado
ayudarlo a que lo modifique puede ser una excelente medida preventiva de
salud, así como una intervención si ha desarrollado una patología que
conocemos puede beneficiarse de ello”, concluye la experta. |