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Barcelona
(España) |
31 de
Enero de 2008 |
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FITA amplía la red de pisos
terapéuticos para el tratamiento de los enfermos con trastornos
alimentarios. |
Un 27% de los pacientes con Trastornos de la Conducta
Alimentaria (TCA) presentan una evolución negativa al tratamiento y un
24% se cronifica. En estos casos, estos colectivos de larga evolución
tienen necesidades concretas más centradas en la rehabilitación
psicológica y la reinserción social de la persona.
En 2003 la Fundación del Instituto de Trastornos Alimentarios (FITA)
puso en marcha los llamados pisos terapéuticos, un nuevo recurso que
tiene como objetivo básico la reinserción social y laboral de los
pacientes. A principios de 2008 se ha dado un nuevo impulso a estos
pisos con la creación del llamado piso de tercer nivel (o Residencia)
donde se ofrece atención las 24 horas reforzando el control alimentario,
con apoyo sanitario, y en definitiva, apostando por la mejora de la
calidad de vida de estas personas.
En estos momentos, FITA dispone de 42 plazas repartidas en tres pisos
que pueden acoger enfermos en diferentes fases del tratamiento. Cada
caso está personalizado y la residencia es un recurso pensado para
aquellas personas con un largo historial de enfermedad y que necesitan
más ayuda para conseguir su autonomía.
La estancia en este recurso cuenta con diferentes ayudas económicas
públicas.
La Residencia
El perfil de los residentes es de personas con un largo historial de
enfermedad, con posible cronicidad y otros trastornos mentales y
diferentes ingresos hospitalarios anteriores. Todo ellos son factores
que complican el tratamiento del TCA y alejan a la persona de una vida
personal y social normalizada.
La Residencia está situada en el centro de Barcelona y dispone de un
servicio asistencial las 24 horas con personal sanitario y social para
asegurar la contención de la enfermedad. Los pacientes conviven con
otros pacientes con una problemática similar y participan en las
actividades y servicios del Centro de día como la ayuda en la búsqueda
de trabajo, la orientación en los estudios, talleres de ocio saludable y
entrenamiento en las tareas de la vida cotidiana.
Los pisos terapéuticos
En este recurso se abordan los TCA desde una vertiente más social y se
centra en un acompañamiento del paciente en aquellos procesos que
implican un acercamiento a una vida y hábitos normalizados, incidiendo
mucho en la prevención de posibles recaídas del TCA.
En este caso, los enfermos recuperan su rutina normal de vida: la
mayoría estudian o trabajan y tienen su propio horario; conviven con el
resto de pacientes y comparten tareas como la limpieza; se ocupan de su
alimentación elaborando sus propias comidas y haciendo la compra
semanal, entre otras actividades y responsabilidades de la vida
autónoma.
Los servicios que se ofrecen en los pisos son:
- Alojamiento y manutención
- Comedor terapéutico en busca de un acercamiento saludable a la comida
- Asambleas de grupo, con carácter participativo. Tienen el objetivo de
solucionar los problemas de funcionamiento cotidiano y se hacen siempre
bajo la supervisión de un profesional del centro.
- Tutorías individuales
- Intervención psicosocial grupal a través de talleres educativos y
sociales.
- Supervisión dietética y nutricional.
- Control de mediación, la salud física y el descanso.
- Intervención familiar para implicar el ámbito más cercano del enfermo
en su curación.
Los pisos terapéuticos cuentan con un equipo de profesionales formado
por psicólogos, enfermeros, educadores y trabajadores sociales, médicos
y psiquiatras.
Facilitan una vida autónoma
Según un estudio elaborado por FITA, el paso de los enfermos por los
pisos terapéuticos favorece la transición a una vida autónoma mejorando
la calidad de vida de estas personas. Destacan los siguientes
resultados:
- Se mantienen los resultados obtenidos en el tratamiento y se evitan
recaídas.
- Se producen mejoras considerables en el funcionamiento y en la
relación con la alimentación.
- Ayuda a la rehabilitación y reinserción social.
- Facilita el proceso de adaptación vital y social.
- Se produce un importante aprendizaje en la práctica de los hábitos
domésticos y de vida.
- Se produce una mejora en el control y la estabilidad emocional, hecho
que permite la mejora en las relaciones con los otros.
Sobre FITA e ITA
FITA (Fundación Instituto de Trastornos Alimentarios) es una entidad sin
ánimo de lucro creada en 2002 para la prevención, la formación, la
investigación y la creación de nuevos recursos sociales para personas
con TCA.
FITA está vinculada a ITA (Instituto de Trastornos Alimentarios), red
asistencial fundada en 1998 por profesionales con una larga experiencia
en este tipo de trastornos y con la finalidad de dar respuesta integral
y global a las diferentes demandadas asistenciales existentes en los
TCA. En estos años, ITA se ha consolidado como la única entidad de
España que dispone de una red de recursos especializados en este tipo de
trastornos.
De la experiencia de estos profesionales nace FITA, con el objetivo
social y la misión de cubrir esferas más allá del ámbito clínico de la
enfermedad.
La red asistencial ITA-FITA dispone de diferentes recursos asistenciales
para conseguir sus objetivos:
- centros de hospitalización,
- hospitales de día,
- consultas externas,
- centro de día (gestionado por FITA)
- pisos terapéuticos (gestionados por FITA)
ITA es el primer centro de España en lo que se refiere al número de
plazas y pacientes. El Instituto dispone de 188 plazas y durante 2006
atendió 1.200 pacientes de TCA. La mitad de sus pacientes provienen de
fuera de Cataluña y destacan especialmente Canarias, Valencia y Madrid
con un 7% cada uno de ellos y un 5% de Andalucía. |