Madrid (España)

9 de Noviembre de 2006
Los expertos recomiendan no combinar medicamentos para combatir los distintos síntomas de la gripe y el resfriado para evitar interacciones y reacciones adversas.

Con la llegada del otoño, el resfriado y la gripe vuelven a adquirir un papel protagonista y se convierten en dos de las enfermedades más frecuentes en esta época del año.

Una de las costumbres habituales ante la aparición de estas enfermedades es combinar varios medicamentos al mismo tiempo para combatir los distintos síntomas de la gripe y el resfriado (analgésicos y antitérmicos, anticongestivos nasales, antihistamínicos, antitusígenos, expectorantes, etc.). Ante esta práctica, los expertos desaconsejan tomar varios medicamentos de forma simultánea y recomiendan utilizar pautas de tratamiento lo más sencillas posibles para evitar interacciones entre los medicamentos y los efectos adversos.

En este sentido, según datos recientes del Ministerio de Sanidad y Consumo, los antiinflamatorios son uno de los grupos de fármacos con los que se produce más automedicación. Así, aunque la automedicación en el resfriado es una opción, es necesario que se realice de manera racional.

En palabras del Dr. Jesús Honorato, Director del Servicio de Farmacología Clínica de la Clínica Universitaria de Navarra, una sola aspirina sería suficiente “los síntomas más frecuentes están relacionados con la inflamación, la fiebre y el dolor y lo más eficaz es la utilización de un solo fármaco para evitar reacciones adversas. En el tratamiento de la gripe y el resfriado diferentes estudios sitúan a la Aspirina como el analgésico más frecuentemente utilizado por su eficacia y su seguridad”.

En este sentido, según un estudio realizado a 2.053 pacientes que tomaban diversos analgésicos a dosis similares a las que se utilizan en el tratamiento de la gripe, se concluyó que la incidencia de reacciones adversas fue del 2.1% para Aspirina, el 7.2% para ibuprofeno y el 7.6% en el caso de paracetamol.

Aunque tradicionalmente se ha pensado que los analgésicos, especialmente aspirina, generan efectos adversos de tipo gastrointestinal, estudios recientes muestran la equivalencia, en términos de tolerancia gástrica, entre aspirina, paracetamol e ibuprofeno. Los estudios concluyen que estos fármacos, tomados solos y en pacientes de bajo riesgo, muestran un excelente perfil de seguridad.


Recomendaciones generales para aliviar los síntomas de la gripe y el resfriado

A pesar de su elevada prevalencia, en muchas ocasiones las personas afectadas no conocen las claves básicas para combatir esta enfermedad.

El Dr. Jesús Honorato recordó los dos objetivos fundamentales en el tratamiento de estas dos enfermedades “reducir las molestias derivadas de la enfermedad y evitar las complicaciones”. Así, se pretende que estas enfermedades interfieran “lo menos posible” en las rutinas de vida habituales de quienes la padecen.

Los especialistas recomiendan reposo, tomar muchos líquidos (es importante que el paciente esté bien hidratado) y mantener una alimentación sencilla. Además, aunque no hay ningún medicamento que cure la gripe ni el resfriado, existen algunos, como Aspirina, que ayudan a mejorar la situación del paciente. Así, Aspirina es eficaz en la mayor parte de los síntomas de la gripe: cefalea, dolor muscular, fiebre, malestar general, etc.

Por otra parte, los especialistas recuerdan que, al tratarse de infecciones de origen vírico, los antibióticos resultan ineficaces y sólo deberán tomarse si el médico los receta para evitar o tratar alguna posible complicación.

Un reciente estudio del profesor Donald Goldman, integrante del departamento de pediatría de la Universidad de Harvard, observó que un 60% de los padres se equivocaban al creer que los resfriados son causados por una bacteria y cerca de la mitad opinaban que los antibióticos son eficaces; cuando en realidad sólo en algún caso muy especial es necesario recurrir a ellos.


Algunas claves para diferenciar gripe y resfriado

Aunque los síntomas son parecidos, conviene conocer algunas claves para saber diferenciar estas dos enfermedades.

La gripe suele aparecer en forma de epidemias que duran un espacio concreto de tiempo, mientras que el resfriado aparece esporádicamente. Por otra parte, en cuanto a la sintomatología, en la gripe suele presentarse una afectación general. Los primeros síntomas suelen ser dolor de cabeza y dolor muscular. La fiebre puede ser alta y durar hasta 5 días. Lo que habitualmente molesta más al paciente son los síntomas catarrales como la obstrucción nasal, mucosidad abundante, tos con dolor al toser, molestias al tragar, molestias con la luz.

El resfriado es la infección vírica respiratoria más extendida y los principales síntomas son obstrucción nasal, estornudos frecuentes, sensación de malestar, inapetencia, cansancio y dolores de cabeza.

En palabras del Dr. Honorato, otra de las diferencias es que “el resfriado raramente suele ser causa de baja laboral, mientras que la gripe sí lo es y ello tiene importantes repercusiones socio-económicas”.

Por otra parte, la automedicación es una práctica muy importante durante el resfriado por lo que se recomienda consultar con un profesional sanitario ante posibles complicaciones.


Prevalencia del resfriado en España

Según el Comité Europeo para el Estudio del Resfriado, en España, con una población estimada de 38 millones de habitantes, se producen unos 80 millones de resfriados al año. Esto supone un riesgo relativo de 2,1 resfriados anuales por persona.