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Madrid (España) |
12 de
Enero
de 2009 |
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A partir de los 50 años el
riesgo de fractura osteoporótica es del 40% en mujeres y del 13%
en hombres. |
La
osteoporosis se ha convertido en las últimas décadas en una de las
enfermedades que están motivando un mayor interés en el campo de la
medicina preventiva, por su trascendencia tanto a nivel clínico como
socioeconómico. La Organización Médica Colegial ha actualizado su
Guía de Buena Práctica en osteoporosis, dirigida a médicos de
Atención Primaria, para proporcionarles opciones diagnósticas y
terapéuticas, basadas en evidencia científica y criterios
exclusivamente profesionales, de una forma esquemática y sencilla
Dentro de la colección de Guías de Buena Práctica Clínica que viene
editando la Organización Médica Colegial, acaba de ver la luz una nueva
edición actualizada de la guía dedicada a la osteoporosis.
Como señala el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, el
doctor Isacio Siguero, estas guías “ayudan al médico en el ejercicio
diario de su profesión, proporcionándole de manera precisa y
esquemática, opciones de actitudes diagnósticas y terapéuticas, basadas
en evidencia científica y criterios exclusivamente profesionales”.
La formación continuada es una exigencia ineludible en la profesión
médica y, tal como señala el doctor Alfonso Moreno, presidente del
Consejo Nacional de Especialidades Médicas, “una forma de mantener ese
alto grado de calidad y responder a las exigencias de la Medicina Basada
en la Evidencia es el establecimiento de unas normas de actuación
acordes con el conocimiento científico”.
Los autores de la presenta guía han sido los doctores Cristina Carbonell
(Barcelona), Juan Antonio Martín (Toledo) y Carmen Valdés (Madrid), con
la colaboración del profesor Xavier Nogués (Barcelona) como asesor y la
coordinación de la obra a cargo de los doctores Francisco Toquero y Juan
José Rodríguez Sendín, de la Organización Médica Colegial.
Permanente actualidad de la osteoporosis
La osteoporosis ha pasado de ser considerada como un proceso fisiológico
a una enfermedad claramente relacionada con una serie de alteraciones
del metabolismo óseo. Actualmente está definida como la pérdida
progresiva de masa ósea y el deterioro de la calidad del hueso, lo que
conlleva al adelgazamiento de la estructura del mismo, aumentando su
fragilidad.
Puesto que la fractura osteoporótica es la manifestación clínica más
evidente de la existencia de osteoporosis, se debe intentar el
diagnóstico temprano de la pérdida de masa ósea antes de que se produzca
la fractura. Actualmente la densiometría ósea es la técnica más
utilizada para determinar la masa ósea, disponiéndose de tratamientos
antiresortivos para la prevención y tratamiento así como fármacos
formadores de masa ósea.
Las fracturas por fragilidad causan un enorme impacto sociosanitario y
son la consecuencia clínica más importante de la osteoporosis. Después
de los 50 años de edad, el riesgo de padecer fractura osteoporótica es
del 40% en mujeres y del 13% en hombres. En el caso concreto de la
fractura de cadera, esta provoca una mortalidad cercana al 30% en el
primer año y más de a mitad de los que sobreviven a la misma presentan
algún grado de incapacidad más o menos importante.
Debido a la trascendencia, tanto a nivel clínico como socioeconómico, la
osteoporosis se ha convertido en las últimas décadas en una de las
enfermedades que están motivando un mayor interés en el campo de la
medicina preventiva.
Desde la Atención Primaria de Salud, y en base a los principios que la
rigen, la actuación más efectiva debe desarrollarse desde la prevención
primaria y para ello se dispone de unas medidas generales aplicables a
todas las enfermedades crónicas. Estas actividades preventivas de tipo
general pueden representar un gran cambio, ya que con sólo modificar
determinados comportamientos en los estilos de vida, se influye de
manera decisiva en la aparición de la enfermedad.
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