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Madrid
(España) |
21
de Octubre de 2005 |
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Más del 50% de
la población adulta es portadora de Helicobacter Pylori. |
Los estudios señalan
que no existe un perfil de paciente con predisponibilidad a padecer el
helicobacter pylori (HP), al menos de forma individualizada. Sin
embargo, la infección por esta bacteria sigue siendo enormemente
prevalente en nuestro medio. Tal y como expresa el Dr. Carlos Maluenda,
Profesor de Pediatría de la Universidad Complutense de Madrid y Jefe de
la Sección de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Clínico San
Carlos de Madrid, "más del cincuenta por ciento de la
población adulta es portadora de la infección, lo que representa una
prevalencia intermedia en los países desarrollados que oscila entre el
15 y el 40 por ciento; en el caso de los países en vías de desarrollo
el porcentaje se eleva hasta el 80 por ciento".
El helicobacter es un
microorganismo que se contrae fundamentalmente durante la infancia y
llega a mantenerse a lo largo de toda la vida. "Prácticamente,
todos los niños infectados por el HP presentan una gastritis, mientras
que en el caso de la población adulta, un 15 por ciento de los
pacientes colonizados por el microorganismo desarrollarán una úlcera
gastroduodenal. En Pediatría, aunque carecemos de cifras exactas, sí
sabemos que este porcentaje es mucho más reducido. La prevalencia de
esta bacteria aumenta con la edad y la curación espontánea es
infrecuente", explica el Dr. Maluenda.
Por su parte, el Dr. Urruzuno, adjunto del Servicio de
Gastroenterología del Hospital Infantil 12 de Octubre de Madrid,
considera que "en general, la tasa de infección anual por HP en
la infancia es más alta que en los adultos y varía de un 2,6 por
ciento en países desarrollados a un 4 por ciento en países en vías de
desarrollo. Parece ser un hecho aceptado que la infección se adquiere,
generalmente, antes de los cinco años, si bien la prevalencia más alta
tiene lugar en la adolescencia y en el adulto joven". En cuanto
a las lesiones más frecuentes que causa el HP en la población infantil
"hay que hablar de las gastritis, que en la mayor parte de ellos
se muestra endoscópicamente con un patrón nodular que es típico de la
infancia", aclara el Dr. Urruzuno.
Aunque se ignora la
vía exacta de transmisión de la enfermedad, se baraja la vía
oral-oral en el caso de los países desarrollados y la vía fecal-oral
en aquellos países en vías de desarrollo. Tal y como detalla el Jefe
de la Sección de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Clínico
San Carlos de Madrid, "en estudios a nivel de genotipo se ha
observado una importante incidencia familiar siendo la transmisión más
frecuente la de madres a hijos y entre hermanos. Pero existen también
factores de riesgo clave para contraer la infección por helicobacter,
como es el bajo nivel socioeconómico y el hacinamiento".
Respecto al tratamiento
más recomendable, el Dr. Pedro Urruzuno reconoce la problemática a la
que se enfrentan los especialistas en Pediatría: "El
tratamiento de la infección por HP en la edad pediátrica es
actualmente uno de lo puntos más debatidos porque los niños responden
peor que los adultos al tratamiento con las pautas terapéuticas
habituales, obteniéndose tasas de erradicación que escasamente superan
el 80 por ciento, hecho relacionado con el gran incremento de las
resistencias del germen a metronidazol y claritromicina".
En cuanto a los
métodos diagnósticos más apropiados, el Dr. Maluenda destaca la
endoscopia digestiva como prueba fundamental. "Es imprescindible
porque determina el tipo de enfermedad gastroduodenal, así como la
extensión y severidad de las alteraciones de la mucosa. Además,
permite tomas de biopsia para el examen histiológico, la
identificación del bacilo, la obtención de muestras para cultivo y
antibiograma o para detectar factores de patogenicidad",
concluye Carlos Maluenda.
Premio Nobel
2005
"Infección por helicobacter pylori en Pediatría"
es el título de las jornadas previstas en el programa científico del
próximo Congreso Nacional de la Sociedad Española de Pediatría
Extrahospitalaria y Atención Primaria (Madrid 29-31 octubre).
Coincidiendo con la temática de este espacio científico, la Asamblea
de los Premios Nobel ha anunciado este mes de octubre la entrega del
Nobel de Medicina y Fisiología 2005 a los científicos australianos J.
Robin Warren y Barry J. Marshall por el descubrimiento de dicha
bacteria.
Las investigaciones de
ambos científicos relacionaron la gastritis y la úlcera péptica con
la presencia del helicobacter, demostrando que la úlcera sólo podía
curarse cuando se erradicaba dicha bacteria. Consiguieron así que la
úlcera péptica dejara de ser una patología crónica.
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