Madrid (España)

 11 de Diciembre de 2008

Los urólogos españoles siguen las recomendaciones europeas de diagnóstico y tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata.

• Según estudio, con 388 urólogos de todas las comunidades autónomas, tanto del ámbito ambulatorio como del hospitalario, y de centros públicos y privados.

• España es un referente internacional en Urología, por su alto nivel científico y de actuación en la práctica clínica diaria.

• El Estudio ha recibido el segundo premio a la mejor Comunicación Oral en el X Congreso Internacional de la Sociedad Iberoamericana de Neurourología y Uroginecología (SINUG).


Los urólogos españoles han mostrado un acuerdo casi unánime con las recomendaciones establecidas para su especialidad en toda Europa respecto al diagnóstico y tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP). Así lo revela un estudio en el que han participado 388 urólogos de toda España, y que ha recibido el segundo premio al mejor Póster/Comunicación Oral en el X Congreso Internacional de la Sociedad Iberoamericana de Neurourología y Uroginecología (SINUG), celebrado en Portugal el pasado mes de octubre.

El objetivo de esta investigación, según explica el doctor Andrés de Palacio, investigador principal del estudio y jefe clínico del Servicio de Urología del Hospital San Rafael de Madrid, era “evaluar el abordaje diagnóstico y terapéutico que realizan los urólogos españoles del paciente con HBP en su práctica diaria”, así como “medir el grado de acuerdo con las recomendaciones sobre el manejo de estos pacientes, que fueron confeccionadas en 2006 por la Asociación Europea de Urología” (EAU- siglas en inglés).

Para realizar el estudio, que ha contado con el patrocinio de Astellas Pharma y de título “Abordaje Diagnóstico y Terapéutico en la Práctica Clínica Habitual de Pacientes con Síntomas de Tracto Urinario Inferior indicativos de Hiperplasia Benigna de Próstata (STUI/BPH) en Consultas de Urología”, se encuestó a 388 urólogos de todas las comunidades autónomas, tanto del ámbito ambulatorio como del hospitalario, y de centros públicos y privados.

Entre las conclusiones obtenidas, resalta el dato de que la mayoría de los especialistas seguían las recomendaciones de la EAU, lo que permite a los profesionales “unificar criterios” y hacer “una actualización constante sobre las diversas patologías, para ofrecer al paciente los mejores enfoques diagnósticos y terapéuticos, tanto farmacológicos como quirúrgicos, como es el caso del láser”, especifica Andrés de Palacio.

El doctor asegura, además, que España viene siendo “referente en la urología europea y mundial con un alto nivel tanto científico como de actuación en la práctica clínica diaria, y no sólo en la Hiperplasia Benigna de Próstata, sino en el conjunto de las patologías que abarca la especialidad”. Así lo demuestra la participación española dentro del comité de expertos que elaboró en 2006 dichas recomendaciones.

Tratamientos farmacológicos del HPB
Respecto a los tratamientos farmacológicos más frecuentes escogidos por los urólogos como primera opción, el estudio revela que son la monoterapia, en un 55,2% de los casos, y la combinación farmacológica, en el 19,4% de las ocasiones. “La monoterapia consiste en el empleo aislado de fitoterapia, alfa-bloqueantes o inhibidores de la 5 alfa-reductasa, mientras que la terapia combinada, contempla la administración de un alfa-bloqueante y un inhibidor de la 5 alfa-reductasa”, explica el Dr. de Palacio.

Dentro de la terapia combinada, la investigación desvela que un 77,3% de los doctores reconoce la combinación de alfa-bloqueantes e inhibidores de la 5 alfa-reductasa como la más habitual. El Dr. Andrés de Palacio argumenta que esta elección se debe a que “resulta muy beneficiosa para los pacientes, ya que obtienen la rápida resolución y mantenida de síntomas provocada por los alfa-bloqueantes y los beneficios a largo plazo del tratamiento con inhibidores de la 5 alfa-reductasa”.
Así mismo, un 97,2% de los médicos del estudio consideran los alfa-bloqueantes como una terapia eficaz para la HBP, “porque produce una mejoría más rápida de la sintomatología y de la velocidad del flujo urinario”. Entre los alfa-bloqueantes, el Dr. De Palacio destaca la efectividad de la tamsulosina, un fármaco “de última generación y que se caracteriza por un alivio muy rápido y mantenido en el tiempo de los síntomas prostáticos”. Para el especialista, actualmente “es el que tiene menos incidencia de efectos secundarios cardiovasculares”.

Por último, y en relación a los procedimientos de diagnóstico, entre el 96% y el 100% de los urólogos encuestados, coincidieron en señalar que los más frecuentes son la anamnesis, exploración física, determinación del antígeno prostático específico (PSA) y el tacto rectal. En el otro extremo, sólo un 36% afirma estar de acuerdo con la recomendación de emplear el diario miccional, documento cumplimentado por el paciente en el que se recoge el número de micciones y el volumen de orina en cada micción.