|
Madrid,
España. |
27
de Mayo de 2005 |
|
El Hospital
Clinic de Barcelona ofrece un pionero servicio de atención
domiciliaria que mejora la calidad de vida de los pacientes
trasplantados de médula ósea. |
El Hospital Clínic de
Barcelona ofrece a los pacientes sometidos a un autotrasplante de
médula ósea un servicio de Hospitalización a Domicilio coordinado por
el Dr. Emili Montserrat, Director del Instituto de Hematología y
Oncología del Hospital Clínic. Este pionero programa se puso en marcha
hace cinco años y ha atendido ya a decenas de pacientes con una
respuesta muy buena, ya que los cuidados hospitalarios en el propio
domicilio permiten al paciente tener una mayor calidad de vida en su
periodo de recuperación.
Según el Profesor
Montserrat, “la experiencia en estos años ha sido muy positiva,
tanto por parte de los pacientes, como nos enseñan las encuestas
efectuadas, como por parte de los profesionales”.
El entorno del paciente
y sus familiares son dos factores que influyen de forma positiva en la
recuperación del enfermo. Gracias a este proyecto de Hospitalización a
Domicilio del Hospital Clínic, se consigue reducir en tres semanas la
hospitalización de estos pacientes.
Mejor resultado que
la hospitalización
Las personas que han
sido sometidas a un autotrasplante de médula precisan una vigilancia
constante para controlar su evolución, así como sus tratamientos.
Además este tipo de pacientes presenta un estado muy débil ya que han
sido inmunosuprimidos, es decir, previamente han recibido quimioterapia
para eliminar las células cancerígenas y poder así recibir el
transplante. Esta quimioterapia, frecuentemente afecta las defensas
normales del organismo, por lo que se hacen más susceptibles a las
infecciones, que además suelen ser más agresivas por este estado de
inmunodeficiencia transitoria.
Un equipo de
especialistas en Hematología del Hospital Clínic visitan al paciente
en su propio domicilio tantas veces como lo requiera y se controla el
estado general del enfermo: régimen nutricional, salud bucal, manejo
del dolor, episodios febriles, seguimiento del tratamiento antibiótico
intravenoso, efectos secundarios, etc. Además, se realizan extracciones
de sangre para el control de la enfermedad y evitar el traslado del
paciente a su centro de referencia.
“La experiencia
demuestra que los cuidados domiciliarios ofrecen los mismos resultados
que la hospitalización convencional, pero con menos incidencia de
episodios febriles y menos necesidad de tratamiento antibiótico
intravenoso”, explica el Profesor Montserrat.
La recuperación
inmunológica de las personas trasplantadas suele ocurrir a los 3 - 6
meses, si no se producen complicaciones. “Siempre hay una cama en
el hospital por si el estado del enfermo empeora”, indica
Monserrat Valverde, coordinadora de enfermería de este proyecto.
Características del
programa
El equipo al frente del
proyecto Hospitalización a Domicilio está formado por expertos en la
materia. En la atención directa al paciente trabajan un médico
especialista en Hematología y Hemoterapia y tres enfermeras expertas en
enfermos onco-hematológicos. No obstante la colaboración de diversos
servicios del hospital, como el Servicio de Farmacia, es indispensable
para el buen funcionamiento del programa.
La asistencia
domiciliaria exige la aceptación voluntaria por parte del paciente, que
debe contar con un cuidador 24 horas al día. Asimismo, el equipo
mantiene un contacto directo con el cuidador, para informarle y formarle
sobre los cuidados que deben realizarse a este tipo de pacientes, así
como conocer cuáles son los signos de alarma ante un posible
empeoramiento del enfermo.
Para poder ser incluido
en este programa, la vivienda del paciente debe encontrarse
relativamente cerca del hospital y contar con un fácil acceso y buenas
condiciones higiénicas. Otro requisito fundamental es que los pacientes
o sus cuidadores tengan el nivel cultural necesario para recibir la
formación necesaria sobre la enfermedad y su tratamiento. Este programa
cuenta con el apoyo de Roche, laboratorio líder en tratamientos
oncológicos entre los que figura MabThera para el cáncer linfático.
Trasplante de
médula
El trasplante de
médula ósea es un procedimiento no quirúrgico que se realiza de forma
similar a una transfusión sanguínea en un centro hospitalario,
generalmente en pacientes con enfermedades hematológicas entre las que
destacan los linfomas y leucemias.
Existen dos tipos de
trasplante de médula: trasplante alogénico (donde al ser paciente y
donante distintas personas, es preciso que el donante sea compatible) y
trasplante autólogo (autotrasplante, donde receptor y donante son la
misma persona). La recuperación en pacientes autotrasplantados es mucho
más rápida y la tasa de mortalidad es inferior a la registrada en
trasplantes alogénicos.
Antes de realizar el
trasplante, se practica lo que se conoce como acondicionamiento
(aplicación de quimioterapia / radioterapia y eventualmente anticuerpos
monoclonales en pacientes con linfoma), cuya función es erradicar la
enfermedad residual. Tras este proceso se administran al receptor por
vía intravenosa células madre del propio paciente, cuya función es
repoblar su médula ósea, destruida por el tratamiento previo.
MabThera,
tratamiento líder
MabThera es el primer
tratamiento de anticuerpos monoclonales en el mundo para tratar una
forma de cáncer del sistema linfático, el Linfoma no Hodgkin (LNH).
MabThera estuvo indicado inicialmente como tratamiento en los LNH
indolentes recurrentes o refractarios. En marzo de 2002 fue aprobado por
la Unión Europea para el tratamiento de los LNH agresivos en
asociación con quimioterapia.
En agosto de 2004,
MabThera recibió la autorización europea como tratamiento de primera
línea de los LNH foliculares en asociación con quimioterapia. MabThera
se comercializa en Estados Unidos, Japón y Canadá con el nombre de
Rituxan. Hasta la fecha, más de 370.000 pacientes de todo el mundo han
sido tratados con MabThera.
Roche Oncología, un
compromiso con la Salud
En el curso de los
últimos años, Roche se ha convertido en el líder mundial en
oncología, tanto en tratamientos como en productos de apoyo y
diagnóstico. Su línea oncológica comprende cinco productos sin
precedentes, que mejoran la supervivencia en varias de las principales
indicaciones. Xeloda y Herceptin están indicados para el cáncer de
mama avanzado, MabThera para los linfomas no Hodgkin, Avastín para el
carcinoma colorrectal y Tarceva para el carcinoma pulmonar no
microcítico y el carcinoma de páncreas.
Además de sus
medicamentos, Roche está desarrollando nuevas pruebas diagnósticas,
que tendrán un impacto significativo en la oncoterapia del futuro. La
compañía tiene cuatro centros de investigación (Alemania, Japón y
dos en Estados Unidos) y cinco de desarrollo (Reino Unido, Australia,
Suiza y dos en Estados Unidos).
|