Madrid (España)

 6 de Marzo de 2008

La humanización en los cuidados del paciente neonato, clave para el desarrollo del bebé.

El bebé neonato ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es un paciente muy complejo y necesita un abordaje multidisciplinar (médico y de enfermería) óptimo. Los bebés neonatos de gran prematuridad, son pacientes que experimentan frecuentes manipulaciones durante su ingreso. La diferencia ambiental entre el medio intrauterino y el ambiente de la UCI neonatal afecta de manera negativa al desarrollo del recién nacido.

La evidencia clínica pone de manifiesto la necesidad de modificar el ambiente para cubrir las necesidades del bebé neonato y de su familia en las unidades de neonatología. Estas prácticas se basan en la reducción de la manipulación del neonato, modificar los estímulos externos (evitando la sobreexposición a la luz y el ruido) mejorar las posturas del niño en la incubadora y alargar los periodos de descanso.

Todo ello se debe realizar de manera individualizada para cada niño y se recoge en el programa NIDCAP (Newborn Individualized Developmental Care and Assessment Program), conducido por enfermeras y médicos. La evidencia demuestra que estas técnicas permiten un estado más organizado y tranquilo del niño, de modo que es capaz de demostrar una conducta neuromotora más competente, además de mejorar la función cerebral del neonato, disminuir los días de asistencia respiratoria y optimizar el desarrollo neurológico del bebé.

Según la Coordinadora de Cuidados Intensivos del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, Marina Martínez, “hay evidencia que demuestra que la aplicación del programa NIDCAP ha conseguido disminuir el número de días de estancia hospitalaria de los bebés, alcanzar unos niveles de frecuencia cardiaca y respiratoria normales y acelerar el tiempo para alimentarse vía lactancia materna”.

Para el personal sanitario de la Unidad de Neonatología es muy importante la mejora del ambiente en que se encuentra el niño que nace antes del tiempo esperado, pero el objetivo primordial es la humanización durante la estancia del bebé y su familia en el hospital, por lo que no existe el horario para el contacto de los padres con su bebé y además, con objeto de restablecer un vínculo entre el bebé y sus padres, de ofrece la posibilidad de realizar el método canguro.

Piel con piel, el método canguro

Reconocido por la Organización Mundial de la Salud, este método nace en Colombia en 1979 ante la inexistencia de medios y convierte a la madre en fuente de calor para el niño. Actualmente se aplica en algunos hospitales españoles que brindan asistencia sanitaria a estos neonatos, que teniendo tecnología suficiente, han visto la necesidad de no romper el vínculo de los recién nacidos con sus padres y fomentar así el contacto entre ambos.
Este método se basa en el contacto piel con piel del niño con su madre en posición canguro y cubriéndolo de ropa por encima. Lo más característico del método es que se mantenga el niño en posición vertical debajo de la ropa de su madre entre el pecho. El niño en esta posición podrá alimentarse y recibir cuidados de enfermería.

Los resultados en bebés que han estado con el método madre canguro durante 24 horas, son considerables, y hay evidencia que demuestra que la puesta en marcha de esta técnica logra la reducción en las expresiones de dolor mostradas por el neonato, reduce las alteraciones fisiológicas y consigue unos mejores resultados en el desarrollo psicomotor del bebé. Además, la aplicación del método canguro ha mejorado el neurodesarrollo y disminuido el riesgo de enfermedad severa, de infección nosocomial y respiratoria. Produce también aumento de peso e incremento de su perímetro cefálico. Esto conlleva que se produzca un mayor número de altas precoces en niños de larga estancia, con la consiguiente reducción del gasto hospitalario.

Paralelamente el papel que juegan los padres dentro del establecimiento del plan de cuidados del bebé es fundamental. Ante el bebé neonato, los padres suelen experimentar una desestructuración del núcleo familiar, padeciendo estrés, depresión e incluso miedo ante la situación. Por ello, para la supervisora del área de obstetricia del Hospital Materno Infantil de Granada, Alicia Pineda, “el abordaje del bebé exige que las unidades estén abiertas a los padres 24 horas al día, para que puedan participar en la realización del método canguro, cambiar los pañales y dar masajes al niño.”

V Jornadas Internacionales de Neonatología

Las Jornadas Internacionales de Neonatología nacen en el año 2003 como lugar de encuentro científico para el abordaje trasversal de la Neonatología. Estas jornadas se han convertido en un referente en nuestro país, en el que anualmente se dan cita más de cuatrocientos especialistas. Este año, la edición de las Jornadas se ha celebrado en la ciudad de Sevilla, contando con profesionales de la medicina y la enfermería a nivel internacional. El doctor Antonio Losada, Presidente del Comité Científico y Organizador, valora la importancia de este evento y plantea que el principal reto “es conseguir que el bebé neonato sea autónomo y alcance una calidad de vida óptima, por lo que los hospitales deben ser capaces de dar apoyo al núcleo familiar y colocarlo como un eje fundamental del abordaje del bebé prematuro”.