Londres (Reino Unido)

 26 de Mayo de 2006
Cientos de miles de mujeres con cáncer de mama inicial se beneficiarán de la decisión preliminar del NICE.

Cientos de miles de pacientes con cáncer de mama temprano se beneficiarán de los tratamientos hormonales que salvan vidas después de unas directrices preliminares dadas a conocer hoy por el Instituto Nacional para la Salud y Excelencia Clínica (NICE en sus siglas en inglés), que recomiendan el uso de inhibidores de la aromatasa (IA) como opción para todas las mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama temprano y receptores hormonales positivos (HR+).

"Esta decisión del NICE es muy importante y anuncia una nueva era en el tratamiento de las mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama inicial y receptores hormonales positivos en el Reino Unido. Ello supondrá una verdadera diferencia en una gran mayoría de mujeres afectadas de cáncer de mama temprano durante los próximos años, incluso en las próximas décadas" comentó el profesor Mike Baum, Profesor de Cirugía del Colegio Universitario de Londres.

"Al aceptar estos nuevos tratamientos innovadores y recomendar su uso inmediatamente después de la cirugía, NICE ha confirmado que los inhibidores de la aromatasa se convertirán en el tratamiento estándar y permitirá que las mujeres tengan acceso a tratamientos más eficaces y mejor tolerados. Además, esta guía puede ayudar a que el Sistema Nacional de Salud (NHS) inglés mejore todavía más la tasa de mortalidad de cáncer de mama en el Reino Unido, que en los últimos años ha experimentado un significativo descenso del cual estoy encantado" añadió el profesor Baum.

NICE reconoce la "convincente evidencia" de que la utilización de inhibidores de la aromatasa inmediatamente después de la cirugía es beneficiosa clínicamente y económicamente rentable en comparación a tamoxifeno, debido a su mayor eficacia en la prevención de la recurrencia del cáncer de mama y a la mejora de la supervivencia libre de enfermedad - un importante indicador de supervivencia en cáncer de mama. En particular, NICE reconoce los beneficios de tratar a mujeres con nuevos diagnósticos de cáncer de mama con inhibidores de la aromatasa lo antes posible después de la cirugía, debido al riesgo incrementado de recurrencia que existe durante los dos primeros años que siguen al diagnóstico.

NICE también manifiesta que es coste-efectivo cambiar a mujeres que estén en tratamiento con tamoxifeno a inhibidores de la aromatasa. Esta decisión confirma la sólida opinión que tienen los especialistas de cáncer de mama en el Reino Unido de que los inhibidores de la aromatasa se están convirtiendo en la terapia estándar en el tratamiento de cáncer de mama inicial con receptores hormonales positivos, reemplazando de forma eficaz a tamoxifeno, un tratamiento que ya tiene más de 30 años.

Estas directrices supondrán que las 23.000 mujeres que cada año son diagnosticadas de cáncer de mama inicial, más los muchos miles de mujeres que actualmente reciben tamoxifeno, se podrán beneficiar de estos fármacos que salvan vidas. "La riqueza de datos de inhibidores de la aromatasa demostrando que las mujeres viven libres de cáncer durante más tiempo son muy valiosas para el NHS y han supuesto el mayor uso de inhibidores de la aromatasa sobre tamoxifeno", comentó el doctor Rakesh Patel, jefe médico de cáncer de mama en AstraZéneca.

Las recomendaciones se basan en los resultados de siete ensayos controlados y aleatorizados - la mejor evidencia científica disponible. De los siete ensayos evaluados, cuatro utilizan anastrozol (Arimidex), incluyendo el mayor estudio independiente de cáncer de mama llevado a cabo en el mundo, que fue liderado en el Reino Unido - el ATAC (Anastrozol, Tamoxifeno, Solo o en Combinación). El estudio ATAC demostró que tomando anastrozol, en comparación a tamoxifeno, se podían prevenir una de cada cuatro recurrencias. La recurrencia puede llevar a cáncer de mama avanzado, para el cual no hay cura.

Anastrozol fue el primer inhibidores de la aromatasa autorizado para el tratamiento adyuvante durante cinco años a continuación de la cirugía en mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama inicial y receptores hormonales positivos. Es el primero y único inhibidores de la aromatasa con datos a más de cinco años (68 meses) de eficacia clínica y tolerabilidad en el tratamiento postquirúrgico del cáncer de mama temprano en comparación con tamoxifeno.

Las recomendaciones del NICE también destacan la importancia de la implicación y preferencias de las pacientes al tomar decisiones de tratamiento con sus médicos y reconoce la importancia de la influencia de los efectos secundarios de la terapia en la calidad de vida, incluidos los síntomas de la menopausia. Es importante que las mujeres estén totalmente informadas y tengan confianza para discutir sus opciones de tratamiento con sus especialitas, para asegurarse de que reciben el tratamiento que mejor se ajusta a sus necesidades.

Al recomendar el uso de los inhibidores de la aromatasa inmediatamente después de la cirugía por encima de tamoxifeno, la decisión de NICE apoya las directrices que sobre anastrozol había hecho en septiembre de 2005 el Comité de Medicamentos Escocés (SMC).