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Madrid (España) |
11 de Junio
de 2008 |
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15 millones de
españoles sufren insomnio. |
ESTEVE celebra en
Madrid el seminario Insomnio: Causas y tratamientos
ESTEVE reunió ayer en Madrid a 300 farmacéuticos en el seminario
Insomnio: Causas y tratamientos. Impartido por Francisco Javier Segarra,
coordinador de la Clínica del Sueño Estivill, el curso abordó las
principales alteraciones del sueño así como sus causas y consecuencias
y, presentó una serie de pautas a seguir para alcanzar una buena higiene
del sueño.
Nos pasamos durmiendo un tercio del tiempo de nuestras vidas, pero...
¿realmente dormimos como debemos? El 25 % de la población mundial padece
anomalías relacionadas con el sueño. En España más de 15 millones de
personas sufren insomnio, un trastorno que está directamente relacionado
con una mayor probabilidad de desarrollar obesidad, diabetes tipo 2 o
depresión.
El insomnio es el
trastorno del sueño más común. Afecta de manera física, psicológica y
social, disminuye la capacidad para trabajar, dificulta la expresión de
sentimientos, y se asocia con irritabilidad y hostilidad.
Por otra parte, tiene
una acción directa sobre el número de accidentes, especialmente los de
tráfico, y graves consecuencias económicas directas como consultas
médicas y tratamientos) e indirectas como disminución de la
productividad laboral y accidentes).
El coordinador de la
Clínica del Sueño Estivill, Francisco Javier Segarra afirma que “los
hábitos irregulares del sueño pueden ser causa determinante de insomnio
o contribuir a perpetuarlo. La alternancia de turnos de trabajo o las
variaciones frecuentes en los horarios, pueden producir patrones
irregulares de sueño-vigilia que condicionarán la aparición de
insomnio.”
El tratamiento de los
trastornos del sueño se puede abordar mediante diferentes medidas y
técnicas tanto farmacológicas como no farmacológicas. Por un lado, es
imprescindible llevar a cabo una buena higiene del sueño, es decir,
reducir el consumo de bebidas estimulantes, alcohol y tabaco; evitar
cenas copiosas o acostarse sin cenar; evitar las siestas; realizar
ejercicio físico moderado durante la mañana o a primera hora de la tarde
y, por último, respetar los horarios de acostarse y levantarse. Por otro
lado, en el caso de que la ansiedad sea uno de los motivos que provoca
insomnio, las técnicas de relajación pueden ser también de gran ayuda.
Por su parte, los tratamientos farmacológicos se llevan a cabo mediante
la utilización de agentes inductores del sueño. Estos buscan acortar el
tiempo necesario para caer dormido, aumentar el tiempo de duración del
sueño, reducir los episodios de vigilia durante el sueño y no alterar la
actividad manual o intelectual.

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