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Buenos Aires
(Argentina) |
8 de Mayo de 2007 |
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Se autorizó por primera vez
el uso en embarazadas de una insulina análoga de acción
ultrarrápida. |
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos
y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó el uso de la insulina de acción
ultrarrápida aspártica, de Novo Nordisk, en mujeres embarazadas con
diabetes. De esta manera, tanto las personas con diabetes tipo 1 y 2 que
cursan un embarazo como aquellas que desarrollan una ‘diabetes
gestacional’ podrán recibir este análogo de la insulina, que ha
demostrado disminuir el riesgo de hipoglucemias para la madre y el bebé
con respecto a la insulina humana. En la Argentina, sólo por diabetes
gestacional al menos 15.000 a 20.000 mujeres al año deben recibir
insulina durante el embarazo.
“Toda mujer con diabetes pregestacional (diagnóstico previo al
embarazo), sea tipo 1 o 2, así como algunas con diabetes gestacional,
deben utilizar insulina durante el embarazo”, indicó la Dra. Liliana
Glatstein, jefa del Servicio de Clínica Médica del Hospital Materno
Provincial de Córdoba. “Hasta hace muy poco tiempo se podía emplear
insulina corriente humana para normalizar las glucemias postprandiales,
pero ahora disponemos de una nueva opción que es la insulina aspártica.
Esta ofrece ciertos beneficios adicionales al disminuir el riesgo de
hipoglucemias, sobre todo nocturnas”.
Un estudio clínico, el mayor realizado en mujeres embarazadas con
diabetes tipo 1, randomizado y controlado, demostró que la insulina
aspártica mejora significativamente el control de la glucemia después de
las comidas (postprandial) en el primer y tercer trimestre en
comparación con la insulina humana. Además, el riesgo de hipoglucemia
grave (disminución del azúcar en sangre) en el grupo que recibió
insulina aspártica fue un 28% inferior respecto del otro grupo. La
investigación, que duró más de cuatro años, siguió a 322 personas en
estado de gravidez con diabetes tipo 1. Ante estos resultados, la EMEA,
el organismo regulatorio de Europa, aprobó el uso de insulina aspártica
en embarazadas con diabetes en el viejo continente.
Los resultados del estudio indicaron que, frente a la insulina humana,
el análogo ultrarrápido mejoraba aspectos como:
• Menos partos pretérmino
• Reducción del riesgo de hipoglucemia neonatal que requiere tratamiento
• Menor índice de hipoglucemias graves (totales, nocturnas y diurnas)
• Menor riesgo fetal, con resultados comparables, al menos, con la
insulina humana
La diabetes, una enfermedad metabólica crónica cuya incidencia está
creciendo en la población, representa un problema significativo para
muchas mujeres que desean quedar embarazadas. Históricamente, los
estudios poblacionales han mostrado que los hijos de madres con diabetes
tipo 1 tienen mayor riesgo de muerte perinatal y anomalías congénitas
que la población general.
El Dr. Jorge Alvariñas, jefe del Grupo de Trabajo de Diabetes del
Hospital Tornú, señaló que “uno de los problemas más importantes de
las glucemias postprandiales elevadas en embarazadas es que pasan la
barrera placentaria, produciendo un aumento de peso no deseado en el
bebé (macrosomía), que puede pesar más de 4 kilos. La insulina
ultrarrápida es de suma importancia para que la glucemia postprandial
sea normal, y junto con la insulina de base, conseguimos el objetivo
ideal de tratamiento”.
Por su parte, la Dra. Glatstein explicó: “la programación del
embarazo y el estricto control metabólico antes de la gestación y
durante la misma con insulinoterapia intensificada, han mostrado en
diferentes estudios que disminuye el riesgo de complicaciones, tanto en
la madre como en el niño, incluyendo malformaciones congénitas, partos
pretérmino, macrosomía fetal y otras”.
Durante el embarazo no pueden utilizarse medicamentos antidiabéticos
orales, razón por la que se optaba por insulinas humanas para el
tratamiento. La incorporación de un análogo de insulina de acción
ultrarrápida al tratamiento representa una alternativa que permite
ajustar mejor la dosis y el momento de la inyección. Los análogos son
insulinas modificadas para que la acción de la insulina sea más rápida o
más lenta. En nuestro país hay tres análogos de acción ultrarrápida,
pero el único autorizado para utilizarse durante el embarazo es la
insulina aspártica.
Diabetes y embarazo
“Hoy en día, la diabética embarazada con correcto control metabólico
tiene las mismas posibilidades de resultado de embarazo que la mujer no
diabética”, aseveró el Dr. Alvariñas.
En la actualidad, una mujer con diabetes pregestacional o gestacional
correctamente controlada tiene casi la misma prevalencia de
morbimortalidad que la mujer no diabética, mientras que ”antes, sin
correcto control, había más mortalidad perinatal, macrosomía y
malformaciones en el feto, partos prematuros e hipoglucemia neonatal”.
“Como consejo de planificación familiar, hoy en día podemos afirmar,
con este tipo de tratamiento, que la diabetes no representa ningún
impedimento para tener hijos”, concluyó el médico. “Y las madres
diabéticas, en especial las tipo 1, deben saber que sus hijos no van a
ser diabéticos, es decir, tienen casi el mismo riesgo que la población
general”.
Epidemia mundial
La diabetes es una enfermedad consistente en una falta de insulina en el
organismo y una capacidad reducida de las células para utilizar esta
sustancia. La insulina es una hormona secretada por el páncreas para
regular los niveles de azúcar en sangre (glucemia). Se trata de una
enfermedad grave que puede lesionar progresivamente diversas partes del
organismo, en especial los vasos sanguíneos y los nervios, dañando los
ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los pies.
Existen diversos tipos de diabetes:
Tipo 1: por lo general se detecta en niños y menores de 30 años. Se
desarrolla como resultado de la destrucción de las células beta del
páncreas que producen insulina, y los afectados deben recibir insulina
vía inyecciones a diario. Se presenta en 10% de los diabéticos.
Tipo 2: es el resultado de una disfunción progresiva de las células beta
y la capacidad disminuida de las células para usar la insulina
(“resistencia a la insulina”). En su aparición inciden factores
genéticos y ambientales, incluyendo obesidad y sedentarismo: 90% de los
diabéticos son tipo 2. Se trata con dieta, antidiabéticos orales e
insulina.
Gestacional: intolerancia a los carbohidratos de gravedad variable que
comienza o se reconoce por primera vez durante el embarazo. Puede ser o
no reversible luego del nacimiento del niño, y requiere tratamiento
estricto para minimizar el riesgo para la mamá y el bebé.
“Según estimaciones basadas en estudios que hicimos, la diabetes
gestacional surge en aproximadamente 5% de todos los embarazos”,
comentó el Dr. Alvariñas. “Teniendo en cuenta que en el país hay en
promedio 1 millón de embarazos anuales, son 50 mil mujeres al año que
van a tener diabetes durante el embarazo. De ellas, alrededor del 30%
debe recibir insulina”.
Asimismo, la Dra. Glatstein reveló que la diabetes en embarazadas está
aumentando. “Hace 20 años no recibíamos consultas de embarazadas con
diabetes tipo 2 en nuestra institución, pero en la actualidad podríamos
decir que un 40 a 50% de las mujeres con diabetes pregestacional que
estamos controlando, son tipo 2. Esto se debe a diversos factores, entre
los que se encuentran la aparición a edades más tempranas de esta
enfermedad y su aumento en progresión geométrica“.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que, en base a los
últimos datos disponibles, en el mundo hay aproximadamente 150 millones
de personas con diabetes, y se calcula que en el año 2025 la cantidad de
afectados será de 300 millones. El mayor incremento se producirá en los
países en vías de desarrollo, debido al crecimiento demográfico, el
envejecimiento de la población, los malos hábitos alimenticios, la
obesidad y la vida sedentaria. Se estima que la mayoría de los afectados
tendrá 65 o más años de edad en los países desarrollados, mientras que
en los países en vías de desarrollo el promedio de edad será de entre 45
y 64 años de edad, afectando su etapa más productiva.
En números
Según la International Diabetes Federation (IDF):
En el mundo hay aproximadamente 194 millones de
personas con diabetes
Para 2025, la cifra de afectados alcanzará los 333 millones.
50% de las personas con diabetes no está diagnosticada. En algunos
países, la tasa sin diagnosticar alcanza al 80%
La diabetes es la 4ª causa de mortalidad en la mayoría de los países
desarrollados
Constituye la causa principal de daño visual en adultos en países
desarrollados
La enfermedad cardiovascular es la causa Nª 1 de muerte en países
industrializados, y en países menos desarrollados empieza a superar
incluso a las enfermedades infecciosas como la causa más común de muerte
La diabetes es la causa más común de amputación que no es resultado de
accidente
Las personas con diabetes son entre 15 y 40 veces más propensas a sufrir
amputación de las extremidades inferiores en comparación con la
población general
Las personas con diabetes tipo 2 tienen el mismo riesgo de ataque
cardíaco que las personas sin diabetes que ya sufrieron un ataque
cardíaco |