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Barcelona
(España) |
1 de Febrero de 2007 |
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130 profesionales sanitarios
asisten a la II Jornada de Actualización en Toxicología. |
Pequeñas dosis de fármacos pueden
provocar la muerte de un niño pequeño si no se lleva a cabo una correcta
prevención. Aún así, los casos de muerte por intoxicación son
“excepcionales gracias a la monitorización y la aplicación de las
medidas oportunas”, afirma la doctora Lidia Martínez, del Servicio de
Urgencias del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. Según un estudio
multicéntrico que evaluó más de 75.000 visitas en 17 centros de
urgencias pediátricas españolas, entre el 2001 y el 2002 sólo se
registró un caso de defunción por intoxicación. Una pequeña ingesta
puede llegar a matar a un niño por su alta toxicidad, por tratarse de
presentaciones muy concentradas que corresponden a una alta dosis para
un niño, por la accesibilidad de los fármacos o por falta de
anticipación (infravaloración del riesgo). La doctora Martínez destaca
que “la situación más frecuente en las exposiciones de niños a
posibles tóxicos es que realmente no se trate de una sustancia tóxica, o
al menos, de una dosis tóxica”. Sin embargo, algunos fármacos muy
comunes en los domicilios como pueden ser algunos antihipertensivos,
hipoglicemiantes o antidepresivos, pueden resultar muy tóxicos en
pequeñas dosis. La doctora Martínez ha sido una de las ponentes de la II
Jornada de Actualización en Toxicología, celebrada en Barcelona, que ha
contado con la asistencia de 130 profesionales sanitarios de toda
España. La jornada ha sido organizada por la Sección de Toxicología del
Servicio de Urgencias del Hospital Clínic de Barcelona, con la
colaboración del Área Científica del laboratorio farmacéutico Menarini.
Recomendaciones a la familia
En las intoxicaciones accidentales en niños pequeños los familiares
suelen consultar siempre, ya sea al servicio de información toxicológica
(disponible las 24 horas del día), a su pediatra o a un servicio de
urgencias (061 o urgencias hospitalarias). “Muchas veces la consulta
es telefónica, sin que tengamos un manual de toxicología a mano, y
podemos correr el riesgo de dar una respuesta tranquilizadora y
precipitada, al considerar una dosis de tóxico muy baja. Del mismo modo,
algunas familias podrían considerar que una dosis normal para un adulto
no dará problemas importantes a su hijo”. A las familias, pues, la
doctora Martínez les recomienda una correcta prevención que pasa por:
- Que los fármacos (todos, incluso los que nos puedan parecer inocuos),
así como los productos de limpieza y otros productos domésticos, se
guarden siempre fuera del alcance de los niños. En alto y con sistemas
de seguridad a prueba de niños.
- Mantener los fármacos en su envase original.
- Nunca referirnos a los fármacos como si fueran caramelos (ni siquiera
cuando nos interesa que los tomen).
- Evitar tomar fármacos delante de los niños, ya que suelen imitar al
adulto.
- Cerrar bien los envases.
- Asegurarnos de que estas medidas de seguridad se cumplen tanto en casa
como en otros domicilios donde esté el niño (sobretodo en casa de los
abuelos u otros cuidadores).
- En caso de sospecha de ingesta de un fármaco u otro tóxico siempre
consultar a un pediatra o al servicio de información toxicológica.
A los profesionales sanitarios
En su presentación, la doctora Martínez también insistió en que los
profesionales sanitarios deben tener presente que “en pediatría una
pequeña ingesta no siempre equivale a pequeña toxicidad. Ante cualquier
ingesta de un fármaco altamente tóxico, debe realizarse una minuciosa
monitorización, y en caso de que aparezca sintomatología, aplicar
medidas de soporte enérgicas.
La monitorización, la rápida aplicación de las medidas de soporte y la
administración de antídotos -en caso de estar indicado- modifican
radicalmente el pronóstico”. “En caso de que un niño haya
ingerido una sustancia desconocida hay que ser prudentes, -añade-
considerando siempre la mayor dosis y toxicidad posibles. En el caso
contrario, si se ha producido ingesta de una sustancia no tóxica, o a
dosis no tóxica, lo único que debemos hacer es dar recomendaciones a la
familia para evitar nuevos accidentes”. Por último, recalcó que
“es indispensable un acceso rápido de los profesionales a la información
toxicológica”.
Colaboración en formación
Después del éxito de la primera edición de la Jornada de Toxicología,
este año de nuevo vuelven a colaborar el Hospital Clínic de Barcelona y
Área Científica Menarini, la entidad del laboratorio farmacéutico
Menarini dedicada a la formación de los profesionales sanitarios en
España. En general, durante todo el 2006, 18.000 profesionales médicos
han asistido a alguna actividad de formación promovida por Área
Científica Menarini y la mayoría de éstos, 14.200, han participado en
actividades realizadas en los mismos centros de salud para facilitar al
máximo la asistencia de los alumnos. |