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Madrid,
España.
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2
de Junio de 2005 |
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Más de un tercio
de los pacientes con epilepsias refractarias conduce a pesar de
conocer sus limitaciones y riesgos. |
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Los estudios
más recientes advierten que cerca del 20 por ciento de los
afectados con esta patología ha tenido al menos un accidente de
tráfico relacionado con las crisis en el período de un año
La
concienciación de la sociedad y la información son vitales para
reducir sensiblemente la progresión ascendente de estos
accidentes
Las jornadas
“Epilepsia en conducción” han reunido en Madrid a los
principales expertos nacionales, que han abordado la problemática
desde varios puntos de vista
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“A pesar de la
ausencia de estudios rigurosos, no es descabellado afirmar que más de
un tercio de los pacientes con epilepsias refractarias, es decir, con
crisis no controladas, conduce aun conociendo las normas referentes a
sus limitaciones”, anuncia el Dr. Manuel Domínguez Salgado, de la
Unidad de Neurología del Hospital Puerta de Hierro, de Madrid, y
coordinador de las Jornadas “Epilepsia en conducción”, en las que
participa la Fundación Pfizer.
Los accidentes de
tráfico constituyen uno de los principales problemas de salud pública.
Sus causas son variadas, pero sin lugar a dudas, las probables
patologías asociadas del conductor constituyen uno de los factores más
importantes en su génesis, a la vez que uno de los principales
objetivos de cualquier política de prevención que se pueda
desarrollar.
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Con el objeto de
abordar una problemática creciente en todas las sociedades
occidentales, la Sociedad Española de Neurología (SEN) en
colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Tráfico (SEMT)
y la Fundación Pfizer han reunido en Madrid a los mayores
expertos nacionales para debatir, en dichas jornadas, la
valoración real del riesgo asociado a la epilepsia en
conducción. |
Según precisa la
Sociedad Española de Neurología (SEN), con el volumen de conocimientos
acumulados no se deben emplear los términos de epilepsia y conducción
sin especificar la situación individual, tanto clínica como
terapéutica de cada paciente, y su desempeño como conductor ocasional
o profesional.
La celebración de
estas jornadas era obligada porque esta situación actual, está
generando un cuerpo de legislación muy complejo, en el que se intentan
abarcar todos estos aspectos, lo que obliga a una constante
actualización de los profesionales involucrados en atención primaria,
en centros de especialidades, así como en centros de reconocimiento de
tráfico.
Por eso, reclaman los
expertos, es necesario el abordaje multidisciplinar de esta
problemática. “El objetivo final es lograr políticas preventivas
comunes que aseguren una conducción segura”, explica el Dr.
Domínguez.
Patología
neurológica frecuente
La epilepsia es una
enfermedad crónica del sistema nervioso, que se manifiesta con la
repetición imprevisible e incontrolable de episodios bruscos y de breve
duración caracterizados por la descarga anormal y excesiva de grupos de
neuronas muy excitables (crisis epilépticas)-generalmente de no más de
dos minutos- con síntomas que afectan al control de los movimientos, de
la sensibilidad, de la visión o del olfato, así como manifestaciones
de tipo psiquiátrico. En ocasiones las crisis epilépticas pueden
provocar la pérdida de conciencia en el paciente.
Es una de las
patologías neurológicas crónicas más frecuentes y puede manifestarse
en cualquier etapa de la vida, si bien es en la primera década y a
partir de los 65 años cuando presenta una mayor probabilidad de
aparición. Las causas de la epilepsia son múltiples: origen genético,
lesiones durante el parto y/o embarazo, lesiones cerebrales como los
tumores, Ictus, trastornos de la ubicación de las neuronas durante el
desarrollo cerebral, traumatismos cerebrales, infecciones como la
meningitis o las encefalitis, consumo de tóxicos… pero existen
epilepsias sin una causa determinada, las llamadas epilepsias
idiopáticas o probablemente sintomáticas; en estas últimas se
sospecha una lesión pero no puede confirmarse con técnicas de imagen
cerebral.
La epilepsia es la
segunda causa de morbilidad neurológica después del ictus en los
paises desarrollados.
Conocer la incidencia
real de epilepsia presenta muchas dificultades, especialmente por los
problemas que surgen con la detección y el diagnóstico, aunque las
cifras manejadas por los expertos hablan de una prevalencia del 10, por
1000 para todas las edades y del 18,5 por 1000 en niños.
Según la O.M.S hay 50
millones de epilépticos en el mundo. Se calcula que en España
aproximadamente existen 400.000 pacientes epilépticos.
La legislación
española
En España, se niega el
permiso de conducir a todo individuo que haya padecido crisis
epilépticas convulsivas o crisis con pérdida de conciencia durante el
último año. El conductor con informe favorable del neurólogo en el
que conste el diagnóstico, el cumplimiento del tratamiento, la
frecuencia de crisis y donde el tratamiento farmacológico no impida la
conducción, puede prorrogar el permiso por 2 años; y si no tiene
crisis en tres años, podrá prorrogarlo en cinco años.
Pero los diferentes
trabajos publicados anuncian la necesidad de revisar y tratar estos
preceptos. “Según estudios publicados en Estados Unidos, entre el
17 y el 20 por ciento de los pacientes ha sufrido accidentes de tráfico
en relación a las crisis en un seguimiento de un año. Además, el 74
por ciento de ellos no cumplía las normas mínimas de control de la
crisis”, añade el Dr. Domínguez, coordinador de las jornadas.
En las estadísticas
americanas, más recientes y más restrictivas, el número de pacientes
que conduce sin cumplir las normas legales es del 54 por ciento. “Esta
información es muy importante y debe llevar a todos los estamentos
sociales hacia la necesidad de concienciar a los pacientes epilépticos
para que cumplan las normas vigentes, con lo cual podría evitarse más
del 50 por ciento de los accidentes”, añade el especialista.
La prevención: una
responsabilidad de todos
Uno de los temas
contemplados en dichas jornadas alude a la prevención de los accidentes
de tráfico, centrada principalmente en dos campos de actuación: la
retirada o los cambios de la medicación, junto con el número de
crisis, es decir, su frecuencia.
“En aquellos casos
de epilepsia controlada en pacientes que hayan vivido un período de
entre dos y cinco años sin crisis, y que por ello se les haya retirado
la medicación, resultará juicioso aconsejar al paciente que no
conduzca vehículos durante el año de ausencia de tratamiento, dado el
riesgo de accidente a causa de la aparición de una posible crisis”,
añade el Dr. Domínguez.
Según los expertos, al
considerar los efectos del tratamiento antiepiléptico sobre la
capacidad de conducción, hay que considerar tres aspectos
fundamentales. En primer lugar, se debe utilizar una terapia
antiepiléptica racional. Además, los especialistas deben valorar no
sólo el efecto inicial de la sedación sobre la función cognitiva,
sino también los efectos a largo plazo de algunos fármacos en
valoraciones sucesivas y su repercusión en las actividades de vida
diaria, incluyendo la conducción de vehículos. Y, finalmente, es
necesario informar al paciente de los riesgos potenciales en la retirada
del tratamiento antiepiléptico.
Diagnóstico y control
La historia clínica
minuciosa es lo más importante para establecer el diagnóstico de
epilepsia. Los datos de la historia deben obtenerse de la persona que
padece las crisis epilépticas, de los familiares y de los testigos
oculares de las crisis. La historia clínica debe completarse con la
historia familiar. A continuación se realiza la exploración física
del paciente con atención en la exploración neurológica. La
evaluación diagnóstica se completa siempre con el registro del
electroencefalograma (EEG) que es la prueba diagnóstica fundamental en
epilepsia. También se llevan a cabo otros exámenes completarios:
bioquímica, aminoácidos, estudios neurorradiológicos etc.
No toda persona que
sufre una crisis es epiléptica. Para diagnosticar de epilepsia se debe
haber sufrido al menos dos crisis no provocadas.
En la actualidad se
puede lograr el control de las crisis epilépticas en más del 70% de
los pacientes (datos O.M.S.). El reto de esta patología es el control
de los pacientes de su propia enfermedad siguiendo los consejos y
recomendaciones de su médico.
Pié de foto
(de izq. a dcha.): Dra. Mónica Colás: Jefa
de Área de Investigación. Observatorio Nacional de Seguridad Vial –
Dirección General de Tráfico, - Dr. Gonzalo Hernández: Miembro
Patronato Fundación Pfizer, Dr. Jordi Matías-Guiu: Presidente Sociedad
Española de Neurología (SEN), Dr. Fernando Pérez Torralba: Presidente
de la Sociedad Española de Medicina de Tráfico (SEMT), Dr. Manuel
Domínguez: Coordinador de la Jornada “Epilepsia y Conducción”;
Coordinador del Grupo de Estudios de Neurología del Trabajo de la
Sociedad Española de Neurología (SEN).
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