Madrid (España)

 22 de Junio de 2006
Pfizer presenta Lyrica® (Pregabalina) para el tratamiento del Trastorno de Ansiedad Generalizada.

Según estudios recientes, en Europa la prevalencia del Trastorno de Ansiedad Generalizada  es de un 2,8% a lo largo de una vida y del 1 por ciento en un año, por lo que se estima que el Trastorno de Ansiedad Generalizada  podría afectar a más de 12 millones de pacientes. Es más frecuente, de dos a tres veces, en mujeres que en hombres, y suele aparecer mayoritariamente en los primeros años de la edad adulta. Las mujeres mayores de 45 años son el principal grupo de riesgo.

El Trastorno de Ansiedad Generalizada  es un trastorno crónico y discapacitante. Se caracteriza fundamentalmente por ansiedad y preocupación persistentes, desproporcionadas ante las situaciones cotidianas de la vida. Los pacientes muestran dificultad para controlar dicho estado de aprensión continuo y además sufren dolor muscular, irritabilidad, alteraciones del sueño y gran número de síntomas somáticos (diarrea, temblores, nauseas, mareos, sudoración, taquicardia, molestias epigástricas, vértigo, cefaleas, sequedad de boca etc.) que dificultan el diagnóstico.

La aprobación de Pregabalina para el tratamiento del Trastorno de Ansiedad Generalizada  se apoya principalmente en cinco estudios controlados, aleatorizados, doble-ciego, con una muestra compuesta por más de 2.000 pacientes con Trastorno de Ansiedad Generalizada . Los datos procedentes de la combinación de estos estudios demuestran que Pregabalina proporciona eficacia rápida y sostenida para el tratamiento del Trastorno de Ansiedad Generalizada  desde la primera semana de administración del medicamento, tanto sobre los síntomas psíquicos como en los somáticos.

Lyrica® (pregabalina) viene a ampliar el arsenal terapéutico de una patología en auge en los últimos tiempos. Según explica el Dr. Luis Caballero, psiquiatra y médico adjunto del Hospital Puerta del Hierro y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, “tiene un mecanismo de acción único en el tratamiento del Trastorno de Ansiedad Generalizada . Se une a la subunidad alfa-delta de los canales del calcio presinápticos con el resultado de una acción ansiolítica, analgésica y anticonvulsionante porque reduce la liberación de varios neurotransmisores excitatorios (p.ej la noradrenalina, el glutamato, la sustancia P...). No actúa a través del neurotransmisor GABA como las benzodiazepinas”.

Co-morbilidades

Frecuentemente el Trastorno de Ansiedad Generalizada  coexiste con otras patologías, como depresión, alcoholismo, dolor crónico (incluyendo el dolor neuropático), trastornos gastrointestinales, disfunción sexual, enfermedades cardiovasculares y otros trastornos de ansiedad. Cabe destacar que su aparición conlleva una discapacidad y un deterioro importante de la calidad de vida, equivalente a los síntomas de un trastorno depresivo mayor, contradiciendo así las teorías que contemplan el Trastorno de Ansiedad Generalizada  como un proceso banal. Los gastos sanitarios asociados a esta patología en Europa se sitúan aproximadamente sobre los 1,2 billones de euros. El alto grado de discapacidad asociado al Trastorno de Ansiedad Generalizada , independientemente de la presencia de otras enfermedades asociadas, se manifiesta fundamentalmente en una disminución del funcionamiento social y laboral, teniendo por tanto, un gran impacto negativo sobre la calidad de vida relacionada con la salud de los enfermos.

Una de las grandes trabas para iniciar el tratamiento adecuado del Trastorno de Ansiedad Generalizada  es el infradiagnóstico del mismo. “Un paciente debe acudir a consulta cuando presenta los síntomas característicos. En ocasiones, los síntomas físicos están en primer plano del cuadro y pueden 'enmascarar' la propia ansiedad; y, además, el Trastorno de Ansiedad Generalizada  se asocia con frecuencia a otros diagnósticos psiquiátricos que pueden también 'enmascararlo' comenta el Dr. Caballero.

Desarrollado por Pfizer, Lyrica® (pregabalina) fue aprobado para el tratamiento del dolor neuropático periférico, incluyendo dolor neuropático postherpético y diabético, así como terapia combinada para epilepsia (crisis parciales con o sin generalización secundaria) en más de 60 países.