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Buenos Aires (Argentina) |
11 de Agosto
de 2008 |
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Cómo mejorar la operación de
los ligamentos cruzados. |
Premio de la academia nacional de medicina.
Un equipo de
especialistas en traumatología y anatomía del Hospital Universitario
Austral y la Universidad de Buenos Aires realizaron un trabajo sobre la
ruptura de los ligamentos cruzados y cómo operarlos para minimizar los
riesgos. El estudio les valió el premio “Avelino Gutiérrez 2007” que
entrega cada dos años la Academia Nacional de Medicina.
La ruptura de los ligamentos cruzados de la rodilla es una lesión
frecuente e inesperada entre los deportistas. Pueden llegar a arruinar
las carreras de las estrellas o al menos a perjudicarlas un poco. De
hecho, el golfista número uno del mundo, Tigre Woods, se sometió a fines
de junio a una cirugía tras una ruptura en el ligamento cruzado
anterior, y no puede volver a jugar en lo que resta de la temporada.
Los médicos aconsejan entrenarse y no realizar un deporte exigente sin
la correcta preparación, pero las roturas pueden ocurrir igual, por
caídas, golpes o accidentes, cuando que los huesos de la pierna, el
fémur y la tibia, se tuercen en direcciones opuestas bajo el peso del
cuerpo.
Los ligamentos cruzados, encargados de articular ambos huesos, se
quiebran y, por la complejidad de su estructura, no es fácil repararlos
y que queden como antes. La rotura implica el compromiso de vasos
sanguíneos, nervios y huesos y, si no se resuelve correctamente, a la
larga conduce a una artritis precoz en la rodilla.
“Si bien la cirugía es muy común y en general los resultados son buenos,
existe un alto porcentaje de fracasos por fallas técnicas”, asegura el
Dr. Marcos Galli, del Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital
Universitario Austral (HUA). Explica, por ejemplo, que después de la
operación, entre un 40 y un 60% de los pacientes sienten adormecimiento
o molestias: “Se quejan de que no pueden arrodillarse”.
Motivados por estos errores quirúrgicos, miembros del staff de
Traumatología y Ortopedia del HUA junto con docentes de la Facultad de
Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral y Homero Bianchi, Jefe de
la cátedra de Anatomía de la UBA, decidieron poner en marcha un proyecto
para evaluar cómo optimizar los resultados de la operación.
Depurando las técnicas
Existe más de un modo de reconstruir los ligamentos cruzados, algunos
mejores que otros. Los médicos decidieron comparar los resultados de
cada uno para definir finalmente cuál es el método que menos
complicaciones acarrea.
“Nuestro propósito es comunicar los detalles de técnica quirúrgica de la
reconstrucción de ligamentos cruzados que disminuyen los riesgos”,
resume el Dr. Galli. Algunos de estos “detalles” son en realidad
esenciales para que una persona operada vuelva a tener una rodilla
normal: el injerto que se elija, la mejor posición para colocarlo y la
técnica de incisión, por ejemplo.
Dos años y tres trabajos agrupados bajo el título “Anatomía de los
ligamentos cruzados de la rodilla en relación con la cirugía” fue el
saldo de la investigación de los especialistas, que a fines de 2007
recibieron el primer premio “Avelino Gutiérrez” que entrega cada dos
años la Academia Nacional de Medicina, al mejor trabajo sobre un tema de
anatomía quirúrgica.
“Los injertos se rompen o al estar mal colocados provocan dolores en la
rodilla, o por una falla en la técnica se puede dañar la arteria
poplítea que alimenta la pierna de la rodilla para abajo. Con estos
estudios tratamos de buscarle una respuesta a estas complicaciones
–culmina el Dr. Marcos Galli–. Que la gente sepa que su rodilla puede
volver casi a la normalidad”.
Los autores del trabajo
Carlos María Autorino
Horacio Federico Rivarola Etcheto
Cristian Carlos Collazo Blanchod
Marcos Galli Serra
Marcelo Villar
Homero Bianchi
Valeria Forlizzi
Marcos Galli
Jefe de Residentes del Servicio de Traumatología y Ortopedia
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