Madrid (España)

7 de Noviembre de 2006
La nocturia, principal causa de interrupción del sueño en varones adultos.

Considerar el control de la nocturia como un factor clave a la hora de elegir el abordaje terapéutico de la hiperplasia benigna de próstata, es una de las conclusiones fundamentales del Estudio PRENOC, una investigación en la que han participado 50 urólogos españoles y más de 500 pacientes de todo el territorio nacional, y cuyos resultados acaban de ser analizados por expertos en alteraciones del sueño y urología, en el marco de un symposium sobre nocturia celebrado recientemente en Madrid.

La hiperplasia benigna de próstata es una enfermedad que afecta a más del 50% de los hombres españoles mayores de 60 años. De ellos, más del 80% sufren nocturia, es decir, la necesidad de levantarse al menos 2 veces para miccionar durante la noche.

El tremendo impacto de la nocturia sobre la calidad de vida de quien la sufre se pone de manifiesto con algunas de las conclusiones del Estudio PRENOC, según el cual cuanto mayor es la severidad de la nocturia, es decir, cuanto mayor es el número de veces que el paciente tiene que levantarse para miccionar por la noche, más negativamente influye sobre su calidad de vida.

En este sentido, y según explica el Dr. Eduard Estivill, Director de la Unidad de Alteraciones del Sueño del Institut Dexeus de Barcelona, “las consecuencias de un mal sueño y descanso hacen que se reduzca la alerta del paciente y sus actividades diarias, que aumente el riesgo de accidentes domésticos, laborales y de tráfico, que se incremente la susceptibilidad a ciertas enfermedades como la depresión, y que aumente el riesgo de mortalidad por cualquier causa. En definitiva, -enfatiza el experto- reduce muy significativamente la calidad de vida del paciente y de su pareja, por lo que seguir investigando en el campo de las alteraciones del sueño y, concretamente, en el de la nocturia como uno de los principales desencadenantes de estas alteraciones, seguirá siendo clave para avanzar en este área

Por su parte, el Dr. Carlos Hernández, Jefe del Servicio de Urología del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, concluye que “la nocturia reclama un papel protagonista en el diagnóstico y tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. Los urólogos debemos ser más conscientes de la repercusión que tiene sobre nuestros pacientes ya que la mejora de la nocturia se relacionará con una clara mejoría en su calidad de vida