Valencia (España)

22 de Octubre de 2007

La lista de espera para Cirugía de la obesidad en la Comunidad Valenciana alcanza los cuatro años.

Los expertos de la III Reunión de Endocrinología Pediátrica y del Adulto, organizada por la Sociedad Valenciana de Endocrinología, Diabetes y Nutrición (SVEDYN), han reclamado un aumento de equipos de Cirugía de Obesidad en la región, indispensables para hacer frente a la creciente demanda de esta especialidad. El doctor Ignacio Ramos, coordinador del encuentro y vocal de la SVEDYN, ha destacado que “la escasez de Unidades de Cirugía de la Obesidad ha originado largas listas de espera para estas intervenciones, que en algunos casos alcanzan los 4 años”.

En el encuentro, endocrinólogos y pediatras han puesto de manifiesto que la elevada y creciente prevalencia de la obesidad en la región ha desbordado el sistema sanitario, cuyos recursos son claramente insuficientes para ofrecer una asistencia de calidad a estos pacientes. El doctor Ramos ha destacado que “en una encuesta realizada en 2006, los endocrinólogos valencianos manifestaron que el exceso de peso está presente en el 60% de los pacientes que atienden diariamente, ya sea como motivo principal de consulta o relacionado directamente con otras enfermedades que tratan, como la diabetes mellitus o las dislipemias (aumento de colesterol y triglicéridos en sangre)”.

La masificación de las consultas, ha comentado el especialista, “condiciona el tiempo dedicado a atender a estos pacientes, que es escaso”. Sin embargo, el éxito del tratamiento “depende en buena medida de poder realizar un seguimiento adecuado, con un tiempo de consulta que oscile entre 15 y 30 minutos y una periodicidad de visitas entre 1 y 3 meses”. Por lo tanto, ha señalado, “es necesario contar con más profesionales, principalmente diplomados en nutrición clínica, para cumplir los objetivos”.

Los especialistas han apostado también por la creación de Unidades Funcionales de Obesidad, que permitirían una intervención coordinada de los diferentes profesionales implicados en la atención al paciente obeso –endocrinólogos, médicos de familia, pediatras, dietistas, psicólogos, cirujanos, anestesistas, rehabilitadores, etc.-.

Los asistentes al encuentro han considerado, además, que deberían financiarse los fármacos disponibles para la obesidad, pues se ha demostrado que a largo plazo suponen un ahorro en otro tipo de tratamientos, intervenciones quirúrgicas e ingresos hospitalarios. “La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y de difícil tratamiento, y si no se ponen en marcha todos los recursos preventivos y terapéuticos, perderemos la batalla ante esta nueva epidemia”, ha concluido el doctor Ramos.


Repercusiones de la obesidad

En el terreno de la salud, la obesidad tiene grandes repercusiones, ya que disminuye la esperanza de vida en 10 años y conduce a muchas complicaciones, como diabetes, hipertensión arterial, aumento de colesterol y triglicéridos, infarto de miocardio, trombosis cerebral, apneas del sueño, insuficiencia respiratoria, cólicos biliares, artrosis, gota, infertilidad en la mujer, etc. El doctor Ramos también ha señalado que “el riesgo de muerte por cáncer está aumentando un 50-60% en individuos con obesidad. Y problemas psicológicos, de inadaptación social o incapacidad laboral completan el cuadro de complicaciones”. El impacto económico de la obesidad tampoco es desdeñable, ya que, según estimaciones del estudio Delphi (2002), el coste de la misma para la administración pública y los ciudadanos es de 2.500 millones de euros anuales.