|
Buenos Aires (Argentina) |
5 de Junio
de 2008 |
|
Tras la ola de
frío polar aumentaron en Argentina las consultas por gripe y
bronquiolitis. |
Los especialistas
afirman que todavía se está a tiempo para recibir la vacuna antigripal
• Las bajas
temperaturas favorecen la aparición de infecciones respiratorias.
• Ya en 2007 se registró un incremento superior al 10 por ciento en
los reportes oficiales de casos de gripe respecto del 2006.
• La gripe, cuyas complicaciones más frecuentes son la neumonía y la
bronquiolitis (en los más chiquitos), ocasiona gran cantidad de
hospitalizaciones.
• Los integrantes de los grupos de riesgo (enfermos crónicos,
embarazadas y mayores de 50 años) deben vacunarse contra esta
afección todos los años, en especial antes del invierno
Las bajas temperaturas
que se apoderaron del país durante la ola polar de estos últimos días,
multiplicaron las consultas por gripe, bronquiolitis y otras afecciones
respiratorias en hospitales y centros de salud. Asimismo, se
incrementaron las hospitalizaciones debidas a estas infecciones, que se
agravan en las personas más vulnerables, conocidas como ‘grupos de
riesgo’.
“El frío llegó tarde,
casi a fines del otoño, y en forma abrupta. Tomó desprevenida a gran
parte de la población que estaba dejando para más adelante la vacunación
antigripal y otras medidas de prevención”, señaló el Dr. Daniel
Stamboulian, presidente de la Fundación Centro de Estudios
Infectológicos (FUNCEI). “Los mayores de 50 años, chiquitos de hasta
cinco años de edad, embarazadas y enfermos crónicos (diabéticos,
cardíacos, asmáticos, etc.), entre otros, deberían vacunarse contra la
gripe o ‘influenza’, una infección que –extrapolando estadísticas
internacionales cada año es la responsable de más de 22 mil
internaciones y cerca de 4 mil muertes en la Argentina”.
Según datos de la
Dirección Nacional de Epidemiología (DIREPI), hubo más de 1.128.388
casos de influenza denunciados en 2006, y 1.258.704 en 2007; esto no
sólo indica un crecimiento en la prevalencia de la enfermedad, sino que
marca un alarmante incremento de más del 10% en los casos de gripe del
año último con respecto al anterior (Boletín Epidemiológico Nº 53, al 28
de Marzo de 2008).
El virus de la
influenza circula con mayor intensidad durante la época invernal. Es por
ello que se recomienda vacunarse durante el otoño, puesto que el
organismo tarda unas dos semanas en adquirir la inmunidad completa luego
de la inoculación. No obstante, las tasas de vacunación son bajas: cada
año se vacunan menos de 4 millones de personas, cuando deberían hacerlo
más de 12 millones de argentinos (En base a datos del INDEC del Censo
2001, en el país hay 8,2 millones de mayores de 50 años, más de 700 mil
embarazadas al año y unos 3,5 millones de niños de entre 6 a 59 meses de
edad.).
“Se está notando un
incremento de internaciones de chicos con infecciones respiratorias en
los hospitales, y estos son cuadros que pueden llegar a complicarse”,
afirmó el Dr. Eduardo López, jefe a cargo del Departamento de Medicina
del Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez” y asesor médico de la
Fundación Argentina de Infectología Pediátrica (FAIP). “Es fundamental
vacunar contra la gripe a los niños de los grupos de riesgo, ya que no
sólo sufren más la gripe (las tasas de hospitalización en menores de dos
años es semejante a la de mayores de 65), sino que además la transmiten
a sus mayores”.
Además, el especialista
enfatizó que “ya el año pasado hubo muchas más hospitalizaciones, en
parte debido a la asociación de la gripe con otra enfermedad común en la
infancia, la bronquiolitis”. Dos estudios señalaron que en los últimos
años se duplicó el número de chicos internados por gripe en el Hospital
de Niños Ricardo Gutiérrez. Además, las hospitalizaciones fueron más
prolongadas (debido a complicaciones) y más costosas. Mientras que en
2005 del total de chicos hospitalizados por infección aguda respiratoria
el 6% tenía gripe (López, Eduardo L., Bologna, R. y col., “Disease
burden and economic impact of influenza on hospitalizations of children
under two years old in two pediatric hospital in Buenos Aires,
Argentina*, presentado en el Congreso Mundial de Enfermedades
Infecciosas (ISID) Lisboa 2006), en 2007 la tasa fue del 12% (López,
Eduardo L., “Evaluación del impacto clínico y económico de las
hospitalizaciones relacionadas con influenza en niños, en un hospital
pediátrico en Buenos Aires, Argentina”, Febrero de 2008).
Entre las
complicaciones de la gripe se encuentran las respiratorias (bronquitis
aguda, bronquiolitis, neumonía, exacerbación de asma y EPOC, otitis
media y sinusitis) y las no respiratorias (infarto de miocardio,
insuficiencia cardíaca, miocarditis, encefalitis, accidentes
cerebrovasculares y descompensación de diabetes).
Tanto la vacuna para
adultos como la pediátrica ya están disponibles en hospitales,
vacunatorios y farmacias de todo el país. Muchas obras sociales, como el
PAMI, y empresas de medicina prepaga, la ofrecen en forma gratuita a los
mayores de 65 años e integrantes de los grupos de riesgo, y con un
importante descuento para todas aquellas personas sanas que deseen
protegerse de la gripe. El médico de cabecera será, en última instancia,
el que aconseje quiénes son los que se pueden beneficiar con la vacuna.
El Dr. Stamboulian
destacó que “por supuesto, también pueden vacunarse todos aquellos que
quieran protegerse de la gripe y así evitar una semana de molestias,
dolores y ausentismo laboral o escolar”.
Cómo prevenir
infecciones respiratorias
• Consultar al médico
ante los primeros síntomas.
• Respetar el esquema de vacunación obligatoria.
• Mantener la lactancia materna en los bebés, en especial en los recién
nacidos.
• Lavarse frecuentemente las manos (antes y después de comer, al volver
de la calle, luego de estrechar las manos a alguien con tos y resfrío,
luego de ir al baño, etc.)
• Ventilar los lugares cerrados (hogares, escuelas, etc.)
• Evitar acercarse a personas que manifiesten estar enfermas.
• Cubrirse la boca o la nariz al toser o estornudar, con pañuelos de
papel y si no se tienen, cubrirse con el pliegue del codo. No se
recomienda cubrir la boca con las manos al estornudar o toser, ya que se
favorece la transmisión de virus.
• Si ya contrajo la infección, quédese en su casa para evitar una mayor
diseminación.
|