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Bilbao
(España) |
7 de
Febrero de 2008 |
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Los osteópatas reclaman el
reconocimiento oficial de su especialidad como profesión
sanitaria en España. |
En el mes de febrero se cumplen 10 años desde que se
inscribiera la primera persona en el registro oficial de osteópatas del
Reino Unido. Por este motivo, el Consejo General de Osteopatía de este
país ha celebrado una serie de conferencias en Londres durante el pasado
fin de semana para conmemorar el reconocimiento oficial de esta práctica
y para avanzar en la unificación de criterios para la regulación de la
Osteopatía en el resto de los países europeos, entre los que se incluye
España.
En estas reuniones ha participado la Asociación Profesional Española
para el Estudio, Desarrollo y Promoción de la Osteopatía (APREO), una de
las asociaciones españolas que trabajan como interlocutores del FORE
(Foro para la Regulación de la Osteopatía en Europa). El FORE es una
iniciativa que agrupa a las sociedades y organizaciones reguladoras
(oficiales y, en su caso, oficiosas) de la osteopatía de 15 países
europeos.
Así, Clemente del Palacio, presidente de la APREO ha reclamado con
motivo de este aniversario el reconocimiento en España de la osteopatía
como profesión sanitaria “al igual que ocurre en el Reino Unido,
donde los osteópatas ejercen dentro de los servicios de rehabilitación
del Sistema Británico de Salud”.
Según ha apuntado, la osteopatía tiene “unas funciones propias y bien
diferenciadas” con respecto a otras disciplinas sanitarias, como
puede ser la fisioterapia, “ocupándose de las disfunciones
articulares, trabajando sobre la estructura articular y sobre el sistema
nervioso periférico”. La osteopatía trata lesiones y disfunciones
articulares “en donde la medicina, y especialmente la traumatología, no
llega a identificar un problema de salud como tal, pero en los que la
estructura corporal del paciente no funciona de manera óptima”.
El presidente de la APREO ha indicado que la osteopatía acabará
incluyéndose en el catálogo de servicios del Sistema Nacional de Salud,
“ya que la evidencia científica de sus beneficios para el paciente es
incontestable” y porque “la demanda de estos servicios no para de
aumentar entre la población”.
Modelo británico
Fernando Ordozgoiti y Alberto Mesanza, tesorero y secretario
respectivamente de la APREO han abogado por que el futuro regulatorio en
España tenga como principal referente el modelo británico, “donde
existe un Consejo General de Osteopatía que obliga a los osteópatas
ejercientes a superar anualmente un programa de formación continuada,
como condición indispensable para poder mantener la vigencia del título
y poder ejercer, tanto en la sanidad pública como en la privada”.
En línea con lo anterior, otro de los argumentos expuestos por
Ordozgoiti y Mesanza estriba en que la existencia de una reglamentación
oficial y el establecimiento de un órgano regulador con un registro, “evitarían
los casos de intrusismo profesional y proporcionaría una mayor seguridad
a los pacientes, ya que se garantizaría una formación conforme a los
mayores estándares europeos de calidad”.
Muchos osteópatas que trabajan en España están colegiados en el Colegio
británico y se hallan sometidos al reciclaje de conocimientos propio de
esta entidad. Tal es el caso de Del Palacio, Ordozgoiti y Mesanza, que
además de licenciados en Medicina, son osteópatas colegiados.
Situación en Europa
Hasta este momento, del total de países europeos, sólo Reino Unido y
Finlandia reconocen oficialmente a la osteopatía como profesión
sanitaria dentro de sus sistemas nacionales de salud. Por este motivo,
el Consejo General de Osteopatía del Reino Unido lidera desde 2005 la
puesta en marcha del FORE. El objetivo de esta iniciativa no es otro que
el de facilitar el reconocimiento oficial de la actividad en los países
en los que todavía no es considerada como profesión sanitaria, como es
el Caso de España, para así, según reza su misión, proteger a los
pacientes, promover la confianza en unos profesionales debidamente
formados y ser la vanguardia del colectivo en los procesos de
reconocimiento o regulación. |