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Madrid
(España) |
20 de Abril de 2007 |
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La mortalidad de los enfermos
renales se reduce sensiblemente con un análogo de la vitamina D. |
La mortalidad de los enfermos sometidos a diálisis se
reduce de manera significativa mediante la administración de
paricalcitol, análogo sintético de la vitamina D, según se ha puesto de
relieve en un encuentro sobre activación de receptores de la vitamina D
que ha reunido en Barcelona a quinientos especialistas y 23 ponentes de
primera línea de todo el mundo. La reunión ha sido organizada por
investigadores del Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida),
con el apoyo de laboratorios Abbott. La magnitud de la
convocatoria ilustra la importancia que en el terreno científico y
clínico se concede a los mecanismos de activación de los receptores
celulares que hacen posible la incorporación de la vitamina D al
organismo y su posible aplicación a otras patologías al margen de las
osteoarticulares y los trastornos del calcio en la enfermedad renal.
El encuentro internacional ha destacado el papel del paricalcitol, cuya
implantación en la clínica se considera un avance decisivo en la
regulación del hiperparatiroidismo secundario a fallo renal crónico, que
se traduce en pérdida ósea acelerada y osteodistrofia renal. Una
característica esencial de la hormona paricalcitol es que se puede
administrar a dosis más elevadas sin producir hipercalcemia, por lo que
se podría aplicar a sistemas distintos del óseo como regulador de
funciones orgánicas, para prevenir o tratar otras enfermedades.
Paricalcitol suprime la secreción de la hormona paratiroidea (PTH) sin
incidencia significativa sobre los niveles de fósforo y calcio. Los
aumentos de estos minerales en sangre, que habitualmente se asocian al
tratamiento tradicional con vitamina D, pueden acelerar la enfermedad
cardiovascular y el riesgo de muerte en pacientes con insuficiencia
renal crónica que reciben diálisis.
Aumentar la supervivencia
El Dr. Ravi Thadhani, investigador del Hospital General de Massachussets
y uno de los mayores expertos en análogos de la vitamina D, ha recordado
que entre la población que recibe diálisis por fallo renal existe una
alta tasa de mortalidad, que se calcula en torno al 20% anual,
básicamente debido a cardiopatías e infecciones. La
administración de vitamina D inyectable a pacientes sometidos a
hemodiálisis consigue un aumento del 20% en la supervivencia de estos
pacientes al cabo de dos años, en comparación con quienes no la reciben,
según un estudio realizado sobre más de 50.000 pacientes, que describió
el Dr. Thadhani. Otro estudio comparativo entre el análogo selectivo
paricalcitol y el calcitriol (vitamina D activa) demuestra que el
primero presenta una mejora del 16% en supervivencia frente al segundo.
El calcitriol ha venido siendo usado por los nefrólogos para suprimir el
exceso de la hormona paratiroidea y prevenir las lesiones óseas. Pero
uno de sus efectos secundarios es que produce una gran elevación de
fósforo y calcio en el intestino. Al traducirse tal aumento a la sangre,
estas sustancias se depositan en los tejidos blandos, donde se pueden
producir calcificaciones metastáticas. En el caso de las arterias,
especialmente las coronarias, las calcificaciones tienen efectos
perniciosos sobre el funcionamiento cardiaco. De aquí, como han
subrayado distintas intervenciones en el encuentro de Barcelona, el
avance que ha significado para la práctica clínica el uso del
paricalcitol, que puede suprimir el exceso de hormona paratiroidea más
rápidamente y sin aumentar apreciablemente el calcio y el fósforo.
Epidemiología del fallo renal
En todo el mundo la causa número uno del fallo renal que conduce a la
diálisis es la diabetes. Otro factor también muy importante es la
hipertensión arterial, presente en el 15-25% de los dializados. A este
respecto el doctor J.C. Ayús, director de los Servicios de Diálisis en
la Universidad de Texas, recordó que la enfermedad cardiovascular es la
causa principal de muerte entre los pacientes con fallo renal y que la
función diastólica mejora con la administración de paricalcitol.
Asimismo, las tasas de proteinuria, marcador de enfermedad renal crónica
y pronóstico de enfermedad cardiovascular, se reducen cuatro veces más
en quienes reciben paricalcitol que en quienes no lo reciben, según la
experiencia aportada por el doctor D. Batlle, jefe de
Nefrología/Hipertensión del Memorial Hospital de Chicago.
En España hay en torno a 20.000 pacientes en diálisis y alrededor de
40.000 que han recibido trasplante renal. Sin embargo, se ha calculado
en cerca de dos millones de personas el número de los que tienen una
función renal reducida a menos del 50%. Según los resultados del estudio
OSERCE, realizado por la Sociedad Española de Nefrología, y expuesto en
el encuentro de Barcelona, los pacientes con enfermedad renal crónica no
sometidos a diálisis presentan en general niveles inadecuados de hormona
paratiroidea. Además, dos tercios de los pacientes del estudio mostraban
deficiencia de vitamina D, que junto con el trastorno mineral y óseo
derivado de la enfermedad, son origen frecuente de arterioesclerosis. |