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Barcelona (España) |
9 de
Diciembre
de 2008 |
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La plataforma de pacientes de
HPN denuncia que 13 enfermos esperan que las consejerías de
sanidad autoricen su acceso al único tratamiento que puede
devolverles la esperanza de vida. |
• País Vasco, Cataluña, Canarias y Murcia deniegan el
tratamiento a pacientes de Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN),
una Enfermedad Rara de carácter hematológico que deteriora
progresivamente a los pacientes y constituye una amenaza vital.
• La desigualdad de acceso al único medicamento que existe
para esta enfermedad ha llevado a diversos pacientes a trasladar su
domicilio a Comunidades Autónomas en las que se les garantice el
tratamiento, vital para los afectados.
• Para denunciar esta situación, enfermos y familiares de toda
España se movilizan y sientan las bases de la Asociación de
Pacientes de HPN.
La
plataforma de pacientes de HPN denuncia que 13 pacientes de
Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN) están esperando que sus
Consejerías de Sanidad autoricen su acceso al único fármaco capaz de
frenar la evolución de su enfermedad y reducir el riesgo de sufrir
episodios tromboembólicos, principal causa de mortalidad de dichos
afectados.
Según
la plataforma, a pesar del grave estado de salud de los pacientes, de
ser un fármaco autorizado en marzo de 2007 por la FDA (Food and Drug
Administration) y la EMEA (Agencia Europea del Medicamento) y de contar
con financiación aprobada, hay gobiernos autonómicos que lo deniegan
alegando criterios estrictamente económicos. De hecho, explica, el
mencionado tratamiento tiene un coste relativamente elevado pero, dada
la baja frecuencia de esta enfermedad (considerada como “ultra huérfana”
al afectar a casi 5 de cada 1.000.000 de españoles) sólo supone un
impacto de alrededor del 0,01% del presupuesto total de cada Consejería
de Sanidad.
“Es
inaceptable que las autoridades sigan contradiciendo los criterios
médicos y denegando un tratamiento de necesidad vital atendiendo
únicamente a motivos económicos”, denuncia Jordi Cruz, portavoz de la
plataforma de pacientes de HPN. A lo que añade afirmando que “de los 20
millones de euros que el Estado dedicó a la investigación de
Enfermedades Raras (EERR) el año pasado, poco se ha hecho en la ayuda
del acceso al tratamiento y en la mejora de su calidad de vida.
Desigualdad entre Comunidades Autónomas
Según la plataforma, aunque la legislación española reconoce el derecho
de protección de la salud e igualdad territorial en el acceso a los
avances médicos, algunos gobiernos autonómicos deniegan actualmente
estos fármacos debido a cuestiones presupuestarias, y no en base a
criterios médico-científicos. De hecho, la diferencia entre Comunidades
Autónomas en este aspecto es alarmante. Según confirma Cruz, así como
los pacientes de Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla León, Madrid,
etc. tienen acceso al tratamiento, los afectados de otras comunidades
como Canarias, Cataluña, País Vasco y Murcia ven denegado su acceso tras
largas luchas y solicitudes o, simplemente, relegados a eternos procesos
de espera. “Cada día que estos enfermos pasan sin recibir tratamiento es
vital”, apunta Jordi Cruz, “el 35% de los pacientes fallece en el plazo
de 5 años tras el diagnóstico y, sin el tratamiento necesario, están
sometidos a un alto riesgo de sufrir una trombosis, que es la causa de
entre el 40% y el 67% de las muertes en pacientes con HPN”.
En
concreto, apuntan miembros de la plataforma, en la Comunidad Canaria hay
actualmente 3 pacientes a los que se les está denegando el acceso al
tratamiento, por una consideración estrictamente económica. A Catalina
Ojera, paciente canaria de 44 años, le diagnosticaron la enfermedad HPN
hace 17 años. Desde entonces “sólo me han aplicado transfusiones y
cortisona para paliar los síntomas”. “Con los nuevos fármacos huérfanos
mejoraría notablemente”, añade Ojera, “pero son muy caros y la
administración me lo niega. No dicen los motivos pero estoy segura de
que se trata de una cuestión de dinero”.
El
hematólogo Fernando Fernández, del Hospital Insular de Gran Canaria, y
médico responsable de la paciente Catalina Ojera, corrobora “el silencio
administrativo” que existe actualmente en relación a la HPN y que
critica su paciente. “Desde el pasado mayo hemos solicitado tres veces
ayuda para costear el tratamiento de la paciente Ojera y no hemos
recibido ninguna respuesta. Nos encontramos en una situación de
desconocimiento absoluto. Básicamente las autoridades sanitarias de
Canarias no nos informan. No sabemos nada”, declara el doctor Fernández.
En
Cataluña, hay actualmente 5 pacientes que se encuentran a la espera de
un formulario que permitirá al personal médico la solicitud del fármaco.
En cualquier caso, todavía no se sabe cuándo serán atendidos. De
momento, deberán permanecer en espera durante más de seis meses,
mientras la enfermedad sigue su curso.
En el
País Vasco, 4 pacientes se ven obligados desde hace más de 8 meses a
asumir que su enfermedad siga evolucionando por culpa de que Osakidetza
no haya tomado una decisión. En contraposición, pacientes de otras
comunidades, como la de Madrid, se están beneficiando del tratamiento
desde hace casi un año.
El
bloqueo también persiste en Murcia, donde hay un paciente con HPN en el
Hospital Virgen de la Arrixaca al que se tampoco se le da respuesta a
ser tratado.
Las
otras CCAA mantienen políticas más receptivas con sus pacientes con HPN,
que también requieren de un tratamiento urgente, explican desde la
plataforma.
“El
código postal del paciente acaba determinando la calidad de vida y el
tratamiento médico del paciente”, critica Jordi Cruz. “Deberíamos seguir
el ejemplo de otros países que, como Francia, cuentan con un modelo de
atención asistencial específico para las Enfermedades Raras, atendiendo
como se merecen a su problemática y necesidades, tan distintas al resto
de patologías”, añade.
Cruz
apunta en este sentido que “en algunos casos, las autoridades sanitarias
autonómicas y/o las direcciones de los hospitales están contradiciendo
los criterios médicos que prescriben con urgencia el tratamiento para
los pacientes con HPN”, “no sólo por los riesgos vitales de la
enfermedad, sino porque este medicamento les permite realizar sus
actividades diarias con cierta normalidad, lo que es muy importante si
tenemos en cuenta que en su mayoría son jóvenes en edad de trabajar”.
Movilización de los pacientes
Los pacientes con Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN) se han unido
con el fin de constituir una asociación que ayude a los pacientes a
obtener la atención necesaria y el acceso a los tratamientos cuando el
clínico lo considere.
Además, la plataforma busca fomentar la investigación científica sobre
las causas, desarrollo y terapias para la enfermedad de la HPN. Otra de
las misiones de esta futura asociación es asesorar, apoyar e informar a
los enfermos y familiares afectados, así como promover actos públicos,
becas científicas y otras iniciativas para favorecer el intercambio de
conocimiento y su divulgación entre el personal médico, científico y los
pacientes.
Hemoglobinuria Paroxística Nocturna
La hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN) es una Enfermedad
Ultra-Rara que afecta alrededor de 240 pacientes en España. Se trata de
un trastorno genético en el cual las proteínas naturales normales no se
adhieren adecuadamente a los glóbulos rojos y, en consecuencia, éstos
quedan desprotegidos del sistema inmunitario y se van destruyendo
prematura e intermitentemente. Una enfermedad de impacto muy minoritario
que deteriora progresivamente a los pacientes y constituye una verdadera
amenaza vital.
Descrita por primera vez en 1882, adoptó dicho nombre porque se observó
que la hemólisis intravascular (destrucción de los glóbulos rojos)
ocurría en situaciones de crisis y por la noche, durante el sueño,
después de situaciones estresantes, infecciones, esfuerzo físico,
vacunaciones o ingesta de ácido acetilsalicílico.
Con
frecuencia la HPN sobreviene sin ser reconocida inicialmente,
normalmente entre los 30 y los 40 años, y la demora en el diagnóstico
puede tardar de 1 a más de 10 años. El valor de la mediana de
supervivencia de los pacientes con HPN oscila entre 10 y 15 años desde
el momento del diagnóstico. La HPN se desarrolla sin aviso, y afecta a
ambos sexos. Se calcula que afecta entre 8.000 y 10.000 personas en
Europa y Norteamérica.
Hasta
ahora, no existía ninguna terapia específica para el tratamiento de la
HPN. El tratamiento de esta enfermedad se limitaba a la gestión de los
síntomas mediante transfusiones sanguíneas periódicas, una terapia
inmunosupresora no específica y, en pocas ocasiones, trasplantes de
médula ósea, un procedimiento que conlleva un considerable riesgo de
mortalidad. |