|
Madrid
(España) |
9 de
Enero de 2007 |
|
El diagnóstico de la
prehipertensión tiene un sentido preventivo. |
La prehipertensión es
un concepto que nació para definir a un grupo de personas cuyas
presiones arteriales auguraban que pudieran llegar a convertirse en
pacientes hipertensos. Desde un punto de vista real, el concepto se
refiere a personas con presiones arteriales por encima de 120 y de 80
milímetros de mercurio y por debajo de 140-90 mmHg, las cifras de la
hipertensión arterial.
Para el doctor Manuel Luque, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid,
"el sentido que tiene el diagnosticar la prehipertensión es que,
conocida su situación, las personas prehipertensas puedan tratar de
corregir sus costumbres y, de este modo, hacer que sus presiones
arteriales tiendan a bajar. Por ejemplo, en el caso de las personas
obesas, si practican ejercicio físico moderado, andan media hora al día,
pierden un poco de peso y reducen un poco el consumo de sal pueden
evitar el llegar a ser hipertensas - llegar a tener presiones por encima
de 140-90 mmHg- o tardar más en llegar a esta situación. En definitiva,
el diagnóstico de la prehipertensión tiene un sentido preventivo".
La mayor crítica al concepto de prehipertensión, de cara a tomar
decisiones terapéuticas con respecto a los pacientes, es considerar sólo
las presiones arteriales. Para Luque "hoy sabemos que el riesgo
cardiovascular no son sólo éstas sino que cuentan los factores de riesgo
metabólico, el exceso de colesterol HDL, etc y que las decisiones se han
de tomar en función del riesgo cardiovascular global estimado. Sin
embargo, dentro del concepto de prehipertensión no se tienen en cuenta
estos aspectos".
En este sentido, se puso en marcha el Estudio TROPHY, cuyo objetivo era
retrasar y prevenir la aparición de la HTA. Se trata de un ensayo
clínico, randomizado, doble ciego donde a una rama de los pacientes se
le administró placebo y a la otra candesartán durante dos años seguido
de otros dos años de placebo para los dos grupos. Del resultado
principal del mismo se desprende que a los cuatro años se reduce el
riesgo de desarrollar hipertensión en un 15,6 por ciento en pacientes
tratados con candesartán. Pero Luque matiza estos resultados ya que "darle
tratamiento farmacológico a todos no me extraña que retrase la aparición
de hipertensión, pero no es sensato. Sin embargo, sí me parece sensato
tratar según los criterios de la Sociedad Europea: en esos niveles de
presión tratar a los que tengan tres o más factores de riesgo. Los
criterios de la Sociedad Europea son bastante más razonables que los de
la Sociedad Americana".
Además, el doctor Luque añade que "en este estudio, menos del 50% de
los pacientes tenían menos de dos factores de riesgo. Más de la mitad de
los pacientes tenían 3 o más factores de riesgo. Si estos pacientes se
hubieran colocado en la tabla de la sociedad Europea, por lo menos la
mitad de ellos con las presiones que tenían, tendrían que haber sido
tratados e indudablemente el tratarlos con candesartán representa una
excelente opción".
|