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Bilbao (España) |
26 de
Noviembre
de 2008 |
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Primer equipo de investigación
español que lidera dos estudios sobre la salud materno infantil
y los recién nacidos prematuros. |
• Adolf Valls se ha convertido en uno
de los científicos más relevantes en este campo al coordinar los dos
grupos de investigación que lideran los proyectos RETIC y
EuroNeoStat.
• RETIC busca intervenciones profilácticas durante el proceso del
embarazo y del parto y de los primeros días de vida para ralentizar,
en la medida de lo posibles, las secuelas a corto, medio y largo
plazo.
• Las tasas de prematuridad han aumentado en España, de tal forma
que en tres décadas casi se han duplicado, del 4-5 al 7-8 % actual.
• Hoy en día mueren cinco de cada mil nacidos en condiciones
normales; en el caso de los recién nacidos de bajo peso molecular el
porcentaje alcanza a 15 de cada cien.
• Identificar los factores de riesgo modificables, analizar el
proceso asistencial y comparar los resultados obtenidos en una
unidad, región o país con sus poblaciones de referencia es el gran
reto de EuroNeoStat
La
necesidad de un abordaje interdisciplinar de la Pediatría está en la
filosofía de Adolf Valls i Soler, el único científico del Estado que hoy
en día coordina dos grupos de trabajo que lideran sendos proyectos de
investigación al respecto, una Red Temática de Investigación Cooperativa
(RETIC), sobre Salud Materno Infantil y un proyecto europeo, EuroNeoStat,
considerada “la primera red europea de investigación en prevención que
recoge la información sobre los resultados de la asistencia a recién
nacidos de muy bajo peso”. Ambos proyectos cuentan con el apoyo de
Osakidetza y con el de la Fundación Vasca de Innovación e Investigación
Sanitarias / BIO Eusko Fundazioa (BIOEF).
“Un grupo solo no puede avanzar en la investigación sin el cruce de
conocimientos necesarios. El trabajo en red resulta esencial”,
puntualiza el experto. En lo que se refiere al desarrollo de la
investigación en la salud materno infantil, Valls recuerda que el
trabajo desarrollado se centra en “la búsqueda de intervenciones
profilácticas durante el proceso del embarazo y del parto y de los
primeros días de vida para ralentizar, en la medida de lo posibles, las
secuelas a corto, medio y largo plazo. El estudio persigue generar un
conocimiento específico alrededor de la salud de los recién nacidos, al
objeto de reducir la incidencia de las enfermedades del adulto
relacionadas con las enfermedades de la infancia”.
Entre los investigadores que forman parte de la red se encuentran
subespecialistas pediátricos, neonatólogos, obstetras y biólogos de
prestigio en el área de la Salud Materno Infantil. Las líneas incluidas
en la propuesta engloban tanto el impacto de las enfermedades
perinatales sobre el desarrollo postnatal (prematuridad causas y
consecuencias, infección perinatal e inflamación, factores ambientales y
epigenéticos del feto-neonato) como las bases perinatales de ciertas
enfermedades del adulto, enfocadas sobre todo en los parámetros de
nutrición y desarrollo infantil.
EuroNeoStat
El equipo de trabajo que coordina Adolf Valls también ha sido
seleccionado como líder del proyecto EuroNeoStat, la primera red europea
de investigación en prevención que recoge la información sobre los
resultados de la asistencia a recién nacidos de muy bajo peso. El
proyecto está financiado por la Dirección General de Sanidad y
Protección al Consumidor (DGSANCO) de la Comisión Europea. En él
colaboran unidades neonatales de 23 países europeos y se trata del
primer proyecto de investigación de estas características que lideró un
grupo del Estado que cuenta, además, con el apoyo de Osakidetza y la
Fundación Vasca de Innovación e Investigación Sanitarias/BIO Eusko
Fundazioa (BIOEF).
El objetivo general de EuroNeoStat es, tal y como afirma Adolf Valls, el
de “crear un sistema europeo de información y monitorización de los
resultados a corto y largo plazo de los recién nacidos de muy bajo peso
natal (RNMBP), asistidos en las unidades participantes, para mejorar la
calidad y seguridad de los cuidados proporcionados y, de esta forma,
mejorar su evolución”.
Precisa el coordinador de este grupo de liderazgo, que “la investigación
analiza, por comparación, los índices de mortalidad, los factores de
riesgo, las intervenciones realizadas y los resultados de las mismas en
una serie de centros continentales. Los resultados ofrecen a los
diversos servicios neonatales un parámetro de consulta con el que medir
la eficacia de las pautas de tratamiento que tienen en marcha”.
Considera Adolf Valls que, “en la actualidad, la prematuridad debería
ser una prioridad sanitaria dada su alta prevalencia y sus graves
consecuencias individuales, familiares, sociales, asistenciales y
también económicas. Estos niños no sólo precisan estancias prolongadas
en las unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN), sino que
frecuentemente requieren rehospitalizaciones, así como múltiples
intervenciones preventivas, terapéuticas y rehabilitadoras, que drenan
los siempre limitados recursos sanitarios disponibles. Todo ello hace
que este proyecto sea de gran relevancia tanto en el ámbito sanitario
como en el social e incluso económico”.
Es una tendencia creciente en toda Europa. Las tasas de prematuridad han
aumentado en España, de tal forma que en tres décadas casi se han
duplicado (del 4-5 al 7-8 % actual). Además, los recién nacidos de bajo
peso molecular -menores de 1.500 gramos de peso natal- contribuyen a
incrementar la mortalidad neonatal e infantil a pesar de que sólo
suponen el 1-2 % de todos los nacidos, dada su mortalidad específica
(15-20 %) y morbilidad elevadas (10-20 %). Los datos, según apunta Adolf
Valls, “son elocuentes. Hoy en día mueren cinco de cada mil nacidos en
condiciones normales; en el caso de los recién nacidos de bajo peso
molecular el porcentaje alcanza a 15 de cada cien. Por otro lado”,
puntualiza el experto, “hay que considerar que si bien sus tasas
dependen de la salud materna y la atención perinatal recibida, la
morbimortalidad específica es el resultado, entre otros factores, de la
calidad de los cuidados neonatales”.
Subraya Adolf Valls que “la posibilidad de mejorar los resultados
requiere identificar los factores de riesgo modificables, analizar el
proceso asistencial y comparar los resultados obtenidos en una unidad,
región o país con sus poblaciones de referencia. Así, además de su
análisis intrainstitucional, y si se siguen unos indicadores y criterios
explícitos y homogéneos, se pueden realizar también comparaciones
interinstitucionales, una cuestión clave para el progreso científico
aplicado a la clínica”. |