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Zaragoza,
España. |
25
de Mayo de 2005 |
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Dos terceras
partes de las quejas presentadas en el Colegio Oficial de
Odontólogos de Aragón se dirigen contra las franquicias. |
El 66,67% de las quejas
que se presentan en la atención odontológica en Aragón se dirigen
contra las franquicias. La asistencia intermediada, es decir, la
franquicia, sociedad, instituto odontológico o compañía de seguros
que no está dirigida por un dentista, ha visto incrementado el número
de quejas de forma considerable en los últimos años: en 2003
representaron casi la tercera parte (31,5%), y en 2005 se han disparado.
Imputar al paciente
tratamientos que no se le han aplicado, diagnosticarle más patología
de la que realmente tiene y sobretratamiento son algunas de las acciones
que con mayor frecuencia llevan a los pacientes a presentar quejas y
reclamaciones en el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de
Aragón.
Las franquicias y
seguros dentales que forman parte de la asistencia intermediada ofrecen
en muchos casos publicidad engañosa y unas garantías que son
imposibles de conceder con objeto de captar clientes. La relación
médico-paciente en cuanto a resultados no se da en estos centros,
debido a que los dentistas, jóvenes en su mayor parte, están de paso,
y cuando el paciente vuelve es tratado por un facultativo diferente.
La presidenta del
Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Aragón, Carmen Mitjáns,
lamenta esta situación "de guerra de mercados" que va en
perjuicio de los ciudadanos. La responsable del Colegio aboga porque la
Administración ponga en marcha las políticas necesarias para evitar el
malestar y los daños a los pacientes, y se ha puesto como ejemplo el
modelo francés, que impide a cualquier profesional que no sea
odontólogo poner una clínica.
"Dar un buen
servicio ha de ser siempre prioritario para el dentista",
afirma la presidenta del Colegio de Odontólogos, y defiende que "la
comunicación entre el dentista y el paciente es fundamental para que
este servicio sea de calidad".
Mitjáns recomienda a
los pacientes que se aseguren de que el dentista que los trata está
colegiado y de conocer su nombre. En caso de no estar de acuerdo con el
tratamiento, pueden presentar una queja en el Colegio de Odontólogos,
que se ocupa -de forma totalmente gratuita para quien pone la
reclamación- de abrir expediente informativo y de comunicar la queja al
profesional. El Colegio cita al paciente y al dentista, se contrastan
las versiones y se decide si ha habido o no mala praxis. Como este
órgano carece de potestad sancionadora; si el paciente desea ir más
allá con su reclamación debe acudir al juzgado.
Los datos ofrecidos por
el Colegio aragonés coinciden con los que recientemente presentó el
Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid, donde las
reclamaciones referidas a la atención intermediada alcanzan el 70% del
total de las denuncias formuladas, según un estudio elaborado por la
Universidad Complutense de Madrid.
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