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(Barcelona) España |
30 de Julio
de 2008 |
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Los hospitales Clínic y la
Fundació irsiCaixa del Hospital Germans Trias i Pujol demuestran
la eficacia de una nueva familia de fármacos contra el VIH. |
El New England
Journal of Medicine publica dos estudios sobre raltegravir.
• El
tratamiento con raltegravir reduce la carga viral a niveles
indetectables y eleva el recuento de células CD4 en 48 semanas de
tratamiento.
• La Fundación IrsiCaixa está investigando si raltegravir puede
actuar contra los reservorios virales, posibles claves en la
erradicación del VIH. Por su parte, el Hospital Clínic comprobará si
puede mejorar el perfil cardiovascular.
Dos centros médicos
catalanes, el Hospital Clínic de Barcelona y la Fundación IrsiCaixa del
Hospital Germans Trías i Pujol, han participado en dos estudios
publicados en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine en
los que se demuestra la eficacia de un nuevo fármaco contra el VIH/sida,
raltegravir, el primer representante de una nueva familia de fármacos
antirretrovirales, los inhibidores de la integrasa. Raltegravir (Isentress®),
que fue aprobado en España el pasado mes de febrero, bloquea una de las
tres enzimas que el VIH utiliza para replicarse e infectar nuevas
células. Los fármacos existentes hasta entonces actuaban sobre otras dos
enzimas, la transcriptasa y la proteasa. Sin embargo, muchos pacientes
eran resistentes a esas familias de fármacos, por lo que la infección
avanzaba.
En ambos estudios (BENCHMRK-1 y BENCHMRK 2), en fase III, se observó una
importante reducción en la carga viral y un aumento de linfocitos en
pacientes resistentes a tratamientos anteriores al cabo de 48 semanas de
administración de raltegravir. “La ventaja principal de raltegravir es
que al ser el primer miembro de una nueva familia de fármacos nadie ha
sido expuesto a ella y no se generan resistencias cruzadas, por lo que
todos los pacientes van a responder al mismo. Otra ventaja importante es
que es bien tolerado y hay pocas interacciones”, explica uno de los
directores de la investigación, el doctor Josep María Gatell, jefe del
Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona.
Se calcula que un 10 % de los 75.000 infectados por VIH en tratamiento
son resistentes a al menos una de las tres familias convencionales de
fármacos, por lo que “las posibilidades de tratamiento se reducían, y
cuando había resistencias a las tres familias no había ninguna opción”,
señala el, también director de la investigación, doctor Bonaventura
Clotet, jefe del Servicio de SIDA y del Laboratorio de Retrovirología de
la Fundación Irsicaixa del Hospital Germans Trías i Pujol, de Badalona.
Estos estudios demuestran, añade, que “se puede tratar a los pacientes
con raltegravir con gran eficacia”.
Los investigadores compararon la combinación de raltegravir junto con lo
que se conoce como tratamiento de base optimizado (TBO), con respecto a
un régimen que incluía placebo más TBO en 699 pacientes que no habían
respondido a al menos un fármaco de cada una de las tres clases de
tratamientos antirretrovirales disponibles hasta ahora. Al cabo de 48
semanas de tratamiento, la combinación de raltegravir más TBO redujo las
concentraciones del material genético del virus (ARN) hasta niveles
indetectables (por debajo de 400 copias/ml) en el 74 % de los pacientes
en uno de los estudios (BENCHMRK-1) y 71 % en el otro (BENCHMRK 2),
frente al 36 % y el 38 %, respectivamente, del régimen de placebo más
TBO. El recuento de linfocitos CD4 aumentó en 120 (BENCHMRK 1) y en 98
células/mm3 (BENCHMRK 2), con la combinación de raltegravir más TBO,
frente a 49 y 40 células/mm3, respectivamente, en el régimen de placebo
y TBO.
En los estudios también se observó una importante diferencia de
raltegravir con respecto al resto de fármacos: su rapidez de actuación
contra el VIH. Así, al añadirlo a TBO más del 75 % de los pacientes
alcanzaron cargas virales indetectables e incrementaron las células CD4
del sistema inmune en 16 semanas (frente a un 40 % de la combinación con
placebo). Esta disminución en la carga viral “es la más rápida observada
hasta ahora con ningún antirretroviral”, destaca el doctor Clotet; en
tan solo cuatro semanas de tratamiento, frente a los 3 ó 6 meses de
otros fármacos. Aunque la ventaja clínica se desconoce, este experto
considera que puede ser “positivo”.
Investigaciones punteras
Desde el Hospital Clínic de Barcelona y la Fundación IrsiCaixa los
doctores Gatell y Clotet siguen investigando otras posibilidades de
raltegravir en la mejora de calidad de vida de los pacientes tratados y
nunca tratados (naïve). Una de las líneas de investigación, desarrollada
por el doctor Clotet es emplear este fármaco contra los reservorios
virales unos “depósitos” en los que se almacena el VIH y que impiden
erradicar la infección y curar al paciente aunque la carga viral en las
células infectadas sea indetectable. Este reservorio viral se crea en
células latentes a las 2-4 semanas del contagio y los virus alojados en
él no respondían ni al tratamiento ni al sistema inmunológico del
individuo, una de las posibles razones, según los expertos, de que esta
infección sea todavía incurable. Diferentes investigaciones han señalado
que se necesitarían más de 70 años de tratamiento continuado para
erradicar los reservorios virales. Sin embargo, un trabajo publicado el
pasado año en The Journal of Infectious Diseases apuntó la posibilidad
de que un tratamiento antirretroviral de gran actividad (TARGA) desde el
inicio de la infección podría hacer desaparecer esos reservorios en tan
solo 7 años. La hipótesis en la que trabaja el doctor Clotet es que se
puedan diseñar regímenes muy potentes con raltegravir que no sólo
extingan la replicación viral residual sino que además impidan la
integración del material genético viral al humano.
Por su parte, el doctor Gatell investiga en la reducción de efectos
secundarios en los pacientes con un régimen que incluya este fármaco,
que se administra por vía oral dos veces al día y que no requiere
refuerzo con ritonavir, lo que a juicio de este especialista evita una
afectación del perfil lipídico. En los estudios publicados en New
England se ha visto que los efectos secundarios fueron similares a
placebo: diarrea, náuseas, cefalea y fiebre. Por ese motivo, ha iniciado
un ensayo clínico en el Hospital Clínic en el que se comprobará la
eficacia y la seguridad de cambiar un régimen de tratamiento que incluya
un inhibidor de la proteasa con ritonavir con otro que incorpore
raltegravir. “Esperamos que el control virológico se mantenga y el
perfil lipídico mejore, y con él el riesgo cardiovascular; lo que es
importante porque los pacientes viven muchos años”, comenta.
Raltegravir recibió la aprobación acelerada por parte del a FDA en
octubre de 2007 y fue aprobado por la Comisión de la Unión Europea en
diciembre. En febrero de 2008 recibió la aprobación de las autoridades
sanitarias españolas para su comercialización en nuestro país. Sin
embargo, los pacientes españoles que lo han necesitado han podido
disponer del tratamiento con raltegravir de forma temprana desde mayo de
2007 a través de lo que se conoce como Programa de Acceso Expandido (PAE).
Tanto el doctor Gatell como el doctor Clotet han participado no sólo en
el PAE de raltegravir sino en toda la fase final de la investigación
clínica del fármaco; de ahí su firma en los estudios publicados en New
England. Para ambos, estos trabajos demuestran el “alto nivel tanto de
los investigadores como de los centros clínicos españoles en VIH”.

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