|
Puerto de Santa
María (España) |
24 de
Noviembre
de 2008 |
|
En el 2020 el 80% de los
hospitales españoles tendrán prescripción electrónica, lo que
evitará muchos errores en la administración de los medicamentos. |
• En el futuro hay que
determinar una política de tolerancia cero con los errores
relacionados con el uso del medicamento en el ámbito hospitalario.
• Los errores más comunes son: que se administre una dosis
inadecuada, equivocarse de paciente, la forma de administración o
que la indicación para la que estaba establecida ese tratamiento no
sea la más adecuada.
• En la actualidad, sólo el 10% de los hospitales españoles cuenta
con prescripción electrónica. En Estados Unidos, el 7%. Este sistema
ayuda a minimizar los errores que se producen en el proceso de
distribución, administración y prescripción de los medicamentos.
• En esta Jornada se han puesto los cimientos para que se produzca
una gran transformación de los servicios de dirección y gestión de
la farmacia hospitalaria.
Casi
un centenar de farmacéuticos españoles han asistido a la I Jornada de
Gestión aplicada a la Farmacia Hospitalaria patrocinada por Gilead
Sciencies, que se celebró en el Puerto de Santa María, Cádiz. Bajo el
lema “El salto de una gestión buena a una gestión excelente”, se ha
puesto de manifiesto la importancia de que los servicios de farmacia de
los hospitales incorporen elementos de seguridad tanto de los
medicamentos como del material sanitario; y que estos servicios tienen
una gran voluntad y capacidad de innovación, que debe trasladarse al
ámbito de cada uno de los aspectos de la farmacia hospitalaria.
El
Dr. José Luis Poveda, Presidente de la Sociedad Española de Farmacia
Hospitalaria, Jefe del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital
Universitario La Fe de Valencia y miembro del Comité Científico de esta
Jornada, explica que “en la actualidad, se está estableciendo un nuevo
marco de desarrollo que nos está permitiendo ir adquiriendo nuevas
responsabilidades en el cuidado del paciente y contribuir a la
optimización de los recursos, al tratamiento correcto de los mismos y
ser una pieza clave para garantizar y contribuir a la sostenibilidad del
sistema sanitario”. En este sentido, el Dr. Poveda matiza que se están
desarrollando nuevas líneas estratégicas como la incorporación de nuevas
tecnologías, sistemas automáticos de dispensación de medicamentos,
incorporación de códigos de barras para la identificación de fármacos o
la incorporación y automatización de la prescripción electrónica”.
Elementos tecnológicos, todos ellos, encaminados a alcanzar el uso
eficiente y seguro de los medicamentos. “Ahora tenemos el reto de
trasladarlo a nuestra rutina”, explica.
Evitar errores
Desde
la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria se está desarrollando un
plan de actuación que se ha marcado como principal objetivo que “en el
año 2020 el 80% de los hospitales dispongan de prescripción electrónica.
Se trata de un objetivo muy ambicioso, sirva de ejemplo que actualmente
sólo en un 7% de los hospitales estadounidenses dispone de esta
tecnología y en nuestro país gira entorno al 10%”.
La prescripción electrónica va a permitir reducir muchos errores a la
hora de prescribir medicamentos y va a contribuir al proceso de
colaboración con el equipo clínico. El especialista de Valencia señala
que es muy importante minimizar los errores que se producen en el
proceso de distribución, administración y prescripción de los
medicamentos, “algo que es una realidad a nivel mundial, incluso en
aquellos países más avanzados que el nuestro en materia sanitaria, por
lo que estamos intentando establecer estrategias que mejoren la
seguridad del medicamento. Nos gustaría en un futuro determinar una
política de tolerancia cero con los errores relacionados con el uso del
medicamento”.
Errar en la prescripción de un medicamento tiene una consecuencia
clínica importante, por los posibles efectos adversos para el paciente y
su repercusión en las cifras de morbimortalidad. Los fallos más comunes
son que “se producta un error porque al paciente no se le administre la
dosis adecuada, equivocarse de paciente, la forma de administrar el
fármaco porque sea más adecuado administrarlo por vía oral que por vía
intravenosa, o que la indicación para la que estaba establecida ese
tratamiento no sea la más adecuada”. Cometer este tipo de errores
conlleva una repercusión en el gasto farmacéutico muy significativa.
Estableciendo procesos de prescripción electrónica, no se trata sólo de
abordar el registro electrónico de ese medicamento, si no de elaborar
bases de datos sobre el conocimiento relacionado con el medicamento para
que cuando se prescriba se sepa, por ejemplo, cuál es la dosis máxima,
si las condiciones del paciente necesitan modificar la dosis, que
posibles interacciones puede tener el fármaco que se prescribe en el
paciente o cuáles son las vías de administración más adecuadas.
En
este sentido, los servicios de farmacia hospitalaria trabajan
conjuntamente con las direcciones médicas y las direcciones de recursos
económicos para intentar optimizar el uso de los recursos. En la
elección de los medicamentos se sigue un proceso muy estricto a la hora
de seleccionar aquellos que van a ser utilizados en el hospital. El Dr.
Poveda explica que “de todo el arsenal terapéutico que hay disponible en
el mercado nosotros seleccionamos aquellos principios activos que
consideramos que cumple con los criterios que van a dar mejores
resultados. Además participamos en el proceso de distribución de
medicamentos a través de dosis unitarias para evitar el uso inadecuado
de dosis que no van a ser administradas a los pacientes.” A su vez, es
clave el seguimiento que se hace de la farmacoterapia y la búsqueda de
resultados en términos de salud y la contribución en el proceso
multidisciplinar con los clínicos a la hora de señalar aquellos
elementos de uso inadecuado de estos medicamentos para que puedan ser
cambiados y optar por otros más efectivos y para garantizar el máximo
resultado de los recursos que se están invirtiendo.
Capacidad para innovar
Pequeñas innovadores consiguen grandes resultados. En el caso de la
gestión de la farmacia hospitalaria se impone la necesidad de seguir
aprendiendo para mejorar en dicha gestión. El Dr. Joaquín Giráldez,
Director del Servicio de Farmacia de la Clínica Universitaria de Navarra
y Coordinador de esta I Jornada de Gestión aplicada a la farmacia
Hospitalaria, matiza que “en esta reunión se han puesto los cimientos
para que se produzca una gran transformación de los servicios de
dirección y gestión de la farmacia hospitalaria. Muchos de los
hospitales españoles están anquilosados, funcionan con una sistema de
trabajo antiguo que no responde a las necesidades y posibilidades de la
actualidad por lo que es urgente acometer una serie de cambios que
permitan la actualización de la gestión de la farmacia hospitalaria”.
El
Dr. Giráldez asegura que “no hay que ser inmovilista. Debemos adaptarnos
a los nuevos recursos, integrarlos dentro de nuestro sistema de trabajo
y sacar el máximo partido al equipo de trabajo que conforma la farmacia
hospitalaria”.
En
este sentido, el especialista de Navarra asegura que “debemos conocer
personalmente a nuestro equipo, la forma de ser de cada uno de ellos,
para intentar que sean lo más eficaces posibles en el desempeño de su
trabajo. Cada persona que integra un equipo debe estar en el lugar
adecuado, aquél en el que pueda desarrollar sus actitudes y cualidades,
dándoles a cada uno su protagonismo y que se sientan implicados y
realizados con el trabajo que están desempeñando”. |