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Madrid
(España) |
15 de Diciembre de 2006 |
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Los españoles toman cada vez
más sustancias naturales contra el resfriado. |
Los españoles son cada
vez más partidarios de utilizar productos naturales de venta en
farmacias para prevenir y tratar gripes y resfriados, según se deduce de
un análisis del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO) a
partir de datos de la consultora IMS. Así, la equinácea (una planta
medicinal) y el própolis (un producto de las abejas) se han convertido
en las sustancias preferidas por los consumidores, con un crecimiento
sostenido año tras año.
De enero a octubre de este año se dispensaron en las farmacias de todo
el país más de 300.000 jarabes elaborados con productos naturales,
frente a los pocos más de 100.000 del mismo período del año anterior, a
pesar de que la temporada de gripe fue más breve. Dentro de este grupo,
el crecimiento más sobresaliente corresponde a los preparados dirigidos
a niños, que se ha multiplicado por seis. De 60.000 unidades se ha
pasado a 240.000. La mayoría de estos jarabes contienen própolis, una
sustancia elaborada por las abejas a partir de las resinas y secreciones
que cubren las yemas de especies vegetales cercanas a las colmenas,
sobre todo árboles, como el abedul, el álamo, el castaño, el sauce, el
aliso y el roble.
Su composición rica en flavonoides y otros compuestos fenólicos (ácidos
fenólicos y taninos), y otros componentes como fitoesteroles, vitaminas,
minerales, y ácido linoleico convierten al própolis en un producto con “capacidad
antimicrobiana, antiinflamatoria, inmunomoduladora y antioxidante, como
ha podido demostrarse en recientes estudios”, explica Concha
Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Granada y
presidenta de INFITO. Es por ello que puede emplearse para prevenir
enfermedades de origen vírico o bacteriano.
En cuanto a la equinácea, una planta empleada para fortalecer el sistema
inmune, su uso ha disminuido ligeramente en toda España, salvo en el
área metropolitana de Barcelona (que creció un 6 %). De 125.000 unidades
de enero a noviembre del pasado año se ha pasado a 112.000 en el mismo
periodo de este año, aunque “en proporción a la temporada de gripe el
consumo ha aumentado”, añade Teresa Ortega, profesora de Farmacología de
la Universidad Complutense y vicepresidenta de INFITO.
La consolidación del própolis y la echinácea entre los españoles viene
aparejada a una mayor concienciación sobre el uso racional de los
antibióticos. España ha sido uno de los países europeos con un uso más
indiscriminado de los antibióticos, sobre todo contra la gripe, a pesar
de que sólo combaten bacterias y no virus, como el de la gripe o el del
resfriado, lo que aumenta las resistencias a estos fármacos. Sin
embargo, este uso irracional se está reduciendo a partir de las campañas
del Ministerio de Sanidad.
En este sentido, el doctor José Ángel García Rodríguez, presidente de la
Sociedad Española de Quimioterapia (SEQ), considera que el desarrollo de
la fitoterapia "podría hacer que los medicamentos naturales se
conviertan en una alternativa a la resistencia que presentan muchas
bacterias a los antibióticos, ya que algunas sustancias naturales tienen
propiedades terapéuticas capaces de tratar infecciones víricas y
bacterianas". Unas sustancias naturales que, como recuerda la
profesora Ortega, deben adquirirse en la farmacia y contar con su
registro sanitario correspondiente, que es el que garantiza que ha
superado todos los controles de eficacia y seguridad.
Con el objetivo de divulgar las propiedades de las sustancias naturales
contra gripes y resfriados, INFITO distribuirá de forma gratuita a todos
los profesionales de la salud que lo soliciten a través de su teléfono
de información (901 141 161), el manual Plantas medicinales y
complementos de la dieta en las afecciones respiratorias, elaborado en
colaboración con la SEQ.
Del Antiguo Egipto al laboratorio
Las abejas utilizan el própolis para protegerse de infecciones, ya que
es el material con el que sellan sus colmenas, incluso cuando hay una
parte infectada, y embalsaman a los intrusos. Todas las civilizaciones
en contacto con las abejas han conocido y utilizado estas propiedades y
el própolis aparece citado tanto en papiros egipcios como en la Biblia.
Así, los sacerdotes del antiguo Egipto lo empleaban como medicamento y
para embalsamar. También fue empleado por los griegos, a los que debe su
nombre, que significa “delante de la ciudad”, y que se atribuye al uso
dado por las abejas para proteger su colmena. Aristóteles lo consideraba
como “remedio para las infecciones de la piel, llagas y supuraciones”.
Los romanos llevaban siempre una bolsa de própolis en la batalla para
curar las heridas. Por su parte, los incas lo empleaban para el
tratamiento de infecciones acompañadas por procesos febriles.
Sin embargo, ha sido en las últimas décadas cuando se han podido
comprobar sus propiedades en estudios in vitro e in vivo. Así, se ha
observado que actúa frente a Staphylococcus aureus, germen habitual en
las infecciones respiratorias, y frente a un amplio espectro de
bacterias, virus y hongos. “La actividad antiviral se atribuye a sus
componentes polifenólicos principalmente a los derivados del ácido
cinámico, el fenetil éster del ácido cafeico y, la artepilina C, que
poseen también actividad antioxidante y moduladora del sistema inmune”,
comenta la profesora Ortega. El própolis, además, potencia la acción de
algunos antibióticos tradicionales, como la penicilina.
En cuanto a la equinácea, utilizada ya desde el siglo XVIII por los
indios norteamericanos como cicatrizante, es una de las plantas
medicinales más estudiadas, con cientos de investigaciones que avalan
sus propiedades para fortalecer el sistema inmune, lo que le hace
especialmente útil contra las infecciones respiratorias. Estas
propiedades se atribuyen a la acción sinérgica del conjunto de sus
componentes. |