Barcelona  (España)

29 de Enero de 2007

Las enfermedades vasculares causan una de cada tres defunciones en España.

Los médicos reunidos con motivo de la Reunión VAM (de Medicina Vascular) en Barcelona los días 26 y 27 de enero consideran que las enfermedades vasculares van a seguir siendo la primera causa de muerte y de mortalidad en España y en el mundo, lo que exigirá una actuación no sólo de los estamentos sociales relacionados con la medicina, en particular, sino con la sociedad en su conjunto. Así, sostienen que la educación es uno de los ámbitos de actuación más importantes sobre los que se podría comenzar a incidir.



En lo que concierne a su propio sector, al de los profesionales de la Sanidad, los especialistas coinciden en que tendrán que reorganizarse en equipos multidisciplinares para tratar a los pacientes vasculares ya que, en muchas ocasiones, necesitan ser atendidos a diferentes niveles.

Las dolencias vasculares son en la actualidad las causantes de la muerte de un 33,3% de los españoles (uno de cada tres). Las enfermedades isquémicas del corazón y las cerebrovasculares son, dentro de este grupo, primera causa de muerte para hombres y para mujeres, respectivamente.


Mejoras en el tratamiento de la Insuficiencia Cardíaca (IC)

En opinión de los expertos españoles reunidos en Barcelona, la Insuficiencia Cardíaca (IC), primera causa de ingreso hospitalario y de gasto sanitario en España, requiere de una infraestructura de seguimiento para evitar las rehospitalizaciones sucesivas, lo que permitiría mejorar la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad.

Según las conclusiones expuestas en la VAM, las unidades de IC deberían estar integradas por cardiólogos, internistas, médicos de Atención Primaria y enfermeras específicamente entrenados en el seguimiento de los pacientes con IC. Resulta de vital importancia la implicación de los médicos de Atención Primaria en el control y seguimiento de estos pacientes ya que uno de los problemas de esta dolencia son las rehospitalizaciones continuas. Expusieron además la necesidad de una buena comunicación en la cadena de atención a los pacientes entre los distintos estamentos médicos implicados: enfermeras, médicos de Atención Primaria, Internistas y, finalmente, la figura de Cardiólogo.

Los especialistas españoles sugieren como otra medida para reducir los reingresos hospitalarios la posibilidad de realizar un seguimiento telefónico de la evolución del paciente o de que enfermeras especializadas realicen asistencias domiciliarias. Todo ello deberá acompañarse de una correcta implementación de las Guías de Práctica Clínica.