Buenos Aires (Argentina)

 15 de Octubre de 2008

Los hombres pueden contraer la rubéola y contagiar a las embarazadas.

La campaña nacional de vacunación contra la rubéola que se impulsó hace dos años se repite en estos meses, esta vez dirigida a los hombres. Del 29 de septiembre al 30 de noviembre se vacunará gratuitamente a aquellos que tengan entre 16 y 39 años.


Erradicar al virus de la rubéola es el objetivo. Las campañas de vacunación masiva, el modo de alcanzarlo. En 2006, el Ministerio de Salud Nacional promovió la vacunación de todas las mujeres de 15 a 39 años, y este año les toca a ellos: “Los hombres pueden contraer la rubéola y contagiar a las embarazadas, con lo cual no alcanzaba solamente con vacunar a las mujeres”, explica el Dr. Enrique Casanueva, Jefe del Servicio de Infectología Infantil del Hospital Universitario Austral.

La rubéola es una enfermedad viral aguda, transmitida por la saliva que se elimina al hablar o al toser, o por objetos contaminados. Tiene la particularidad de no dar síntomas, en “el 20 al 50% de los casos”, señala el infectólogo. Enfatiza que "la mitad de los infectados no tiene manifestaciones, o la enfermedad es confundida con otras”.

¿Dónde está el peligro entonces? En el embarazo. Los bebés por nacer “son el verdadero target de esta campaña”, según el Dr. Casanueva, porque es en ellos que la rubéola se manifiesta de modo más maligno. Si una mujer embarazada contrae el virus, éste puede producirle al feto el Síndrome de Rubéola Congénita, cuyas consecuencias abarcan desde la muerte fetal, hasta sordera, cardiopatías, ceguera, retardo mental y malformaciones.

El propósito del Ministerio es eliminar definitivamente la infección del país. Para esto, lanzó el 29 de septiembre la campaña de vacunación nacional para los hombres —“reducir la rubéola congénita es también su responsabilidad, no solo la de las mujeres”, afirma el Dr. Casanueva— y para las mujeres que no se vacunaron en el 2006 y que no están embarazadas en este momento.

“Todavía falta bastante para erradicar al virus”, advierte el especialista. Una de las fallas sigue siendo la desinformación: “Muchas personas no se vacunan porque no perciben a la rubéola como un problema. Como en los adultos y en los chicos no es grave, no es vista con miedo. El peligro es la salud de los chicos que nacen”.